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José María Ortí

El turolense José María Ortí, presidente de la Casa de Aragón en Madrid: “La situación es de incertidumbre total”

Tenían previstos actos con motivo del Pilar

El turolense José María Ortí lleva siete años al frente de la Casa de Aragón en Madrid, una ciudad en la que ahora mismo reina el caos: "La situación es de incertidumbre total. Estoy viendo las noticias para saber qué pasa finalmente porque ahora mismo no sabemos a qué atenernos". 

Si la pandemia ya había mermado los actos por las Fiestas del Pilar en la Casa de Aragón, las noticias de las últimas horas amenazan con cancelar los dos únicos eventos que quedaban: la misa del 12 de octubre a las doce de la mañana que se retransmite en directo vía youtube y la comida de socios. "Llevo desde el 1 de septiembre preparando la misa que va ser cantada, están los joteros convocados, los técnicos... Este año la íbamos a hacer en la propia Casa de Aragón", explica José Mª en tono desanimado. Otros años acudían hasta 700 personas a la ceremonia. 

La ciudad ha amanecido expectante. Un consejo de Ministros extraordinario presidido por Pedro Sánchez decreta el estado de alarma en Madrid y cambiará los planes a los miles de madrileños que pensaban irse de puente. Incluidos los aragoneses que pensaban volver a su tierra para el Pilar. 

José María asegura que la gente está siendo respetuosa con las medidas, pero "tantas normas y tantos cambios, ¡Nos despistan a todos!, añade. 

Desde que es presidente pasa todos los Pilares en Madrid para organizar los actos de la Casa de Aragón, pero este turolense natural de la Mata de los Olmos y su mujer no perdonaban la visita a la Virgen. "Mi mujer participaba en la Ofrenda de Flores, celebrábamos con la familia y amigos hasta la noche. Estar lejos de la tierra el día del Pilar se lleva mal", reconoce.

El restaurante y las clases de jota, en el aire 

Con el confinamiento, no sabe qué pasará con el restaurante, una importante fuente de ingresos para la Casa. "Está abierto todo el día y mantenemos las medidas, aunque cambian tanto, que es un lío. En principio, no hay servicio de barra, hay un máximo de seis personas por mesa y distancia de metro y medio entre ellas".

Las clases de Jota (canto, baile y rondalla), la actividad por excelencia de la Casa, a la que acuden 60 personas también está en el aire. Hoy mismo por la tarde está prevista la de baile. Los profesores acuden desde Zaragoza, pero por ahora todo son interrogantes...