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Juan José Badiola: “La alta incidencia de Covid-19 en Teruel es un caso curioso y difícil de explicar” Juan José Badiola: “La alta incidencia de Covid-19 en Teruel es un caso curioso y difícil de explicar”
Badiola, en el Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza. AP

Juan José Badiola: “La alta incidencia de Covid-19 en Teruel es un caso curioso y difícil de explicar”

El director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de Unizar apunta que "si las medidas no dan resultado habría que establecer más, sin descartar confinar en domicilios”

El director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola, es considerado una de las eminencias del país en materia de enfermedades transmisibles. Lo que parecía una distopía lejana e imposible, desde el centro que dirige el doctor Badiola en la Facultad de Veterinaria, ya observaron y alertaron del Covid cuando pocos lo hacían. Badiola considera que el caso de Teruel, “que tiene la mayor incidencia en Aragón”, es “curioso y difícil de explicar”, pero quizá esté vinculado a la relación estrecha con la Comunidad Valenciana, muy castigada por la pandemia. 

-¿Cómo está la situación de la pandemia en Aragón?

-Está evolucionando desde cifras muy altas alcanzadas en las últimas semanas a una situación descendente que ha empezado en febrero. En esta cuarta ola no hemos sido una de las comunidades autónomas más castigadas, hemos estado por debajo de la media nacional. 

-¿Considera que las medidas actuales han dado resultado? 

-Sí, han funcionado. No he sido partidario de un confinamiento domiciliario, me parece un caso extremo y que se debería usar cuando no hubiera herramientas adecuadas para reducir la casuística.

-¿Cuál es el riesgo de las nuevas cepas? 

-El principal riesgo que tenemos es que aparezcan de una manera masiva las nuevas variantes que se están dando, entre las que destaca la variante británica, responsable del incremento de casos en el sur de Reino Unido. Una variante que tiene una capacidad de contagios muy superior a la convencional, afortunadamente menos letal y que tampoco interfiere en el programa de vacunación. Es una de las principales amenazas porque está en España y en Aragón. A lo largo del mes de febrero debería ser la reducción de casos la norma, pero si por el medio se introduce una nueva variante el efecto de bajada se podría ver contrarrestado con el poder mayor de esta cepa. Luego está la cepa brasileña que ha provocado muchísimos casos, de la que no se sabe muy bien sus características, pero todo apunta a que podría eludir el programa de vacunación.

-Teruel está registrando cifras muy elevadas. ¿Tiene alguna explicación?.

-El caso de Teruel es un caso curioso y difícil de explicar. Es la provincia que tiene la mayor incidencia en Aragón y una de sus explicaciones podría ser la relación estrecha con la Comunidad Valenciana que ha sido una de las que más casos ha tenido. Existe mucha relación con Valencia y Castellón, muchos estudiantes, relaciones comerciales, etc. Otra explicación podría ser también el foco importante de la cárcel. Aunque todo aquello no acaba de explicar la alta incidencia. Si las medidas convencionales no dieran resultado, lo lógico sería establecer más medidas sin descartar el confinamiento domiciliario. 

-¿Cómo está yendo la campaña de vacunación en Aragón?

-Aquí somos un poco pesimistas siempre nos ponemos en el peor de los escenarios y la población aragonesa siempre tiene una mala imagen de sí misma. En Aragón somos de los primeros en población vacunada, un gran éxito ahora que se ha conseguido engrasar el engranaje con los problemas logísticos. Para las dificultades que entrañaba al comienzo de la vacunación, se ha hecho muy bien y hay que felicitar a la Comunidad Autónoma por los resultados. 

-¿Qué opinión tiene de las personas que se saltan los protocolos de vacunación y se han colado de otros sectores de riesgo?

-Esto entra dentro de la picaresca española. Los que se han colado posiblemente sean personas que tienen miedo. No creo que sea mala fe sino poca sensibilidad, en estas situaciones las preferencias las tienen las personas mayores y los sanitarios que están en contacto con enfermos. También es cierto y lógico que los centros de salud hubieran devuelto al sistema sanitario la dosis restante que viene del vial e incluirlo dentro del protocolo establecido. 

-¿Qué opina de vacunar con preferencia a otros trabajadores esenciales como, por ejemplo, una cajera de supermercado o un hostelero?

-Estaría de acuerdo con ello. No se puede comparar el riesgo de un médico o una enfermera, personas que están tratando con estos enfermos, con trabajadores esenciales, pero, una vez que se haya protegido a los mayores de 65, no estaría de más proteger a los trabajadores esenciales. Por ejemplo, se podría vacunar a los profesores que no solo se les protegería a ellos, sino también al sistema ya que estos pueden ser transmisores a niños o jóvenes y estos transmitirlo en sus casas.

-¿Se deberá vacunar cada año como la gripe?

-El virus no se va a extinguir. La pregunta es: ¿Se va a vacunar toda la población mundial? Si ya tenemos las naciones ricas problemas de abastecimiento que podemos pensar de África Latinoamérica o Asia. 

Ahí se quedará el virus como un reservorio. Hay que ayudarles de forma interesada y de forma solidaridad, cuanta más gente quede por vacunar es más fácil que el virus se mueva más fácilmente por esas poblaciones. Cuantas más personas inmunizadas estén mayores dificultades tendrá el virus para propagarse. 

Este virus tiene un destino similar al de la gripe A, que ha quedado como un virus gripal estacional. También es un virus que tenderá a mutar porque cuantas más barreras se le pone a un patógeno, mayor es la capacidad del patógeno para eludir esas herramientas. Puede que pase a ser un virus de vacunación obligatoria y que los laboratorios estén permanentemente atentos para ver las variantes y adaptarlas. 

-¿Cuándo podremos quitarnos la mascarilla?

-Nos guste o no, tenemos que asumir que durante todo el año usaremos mascarilla. Llevarla en el futuro, dependerá de cómo evolucione. Si en el año 2022, los casos son reducidos puede que el Gobierno diga de llevarlas en determinadas circunstancias como transporte público.

-¿Ve factible el uso generalizado de los test PCR vía anal? 

-No van a sustituir a la toma de muestra orofaríngea. El virus no entra vía anal, entonces no lo sustituirá, pero servirá para la segunda fase para comprobar que una persona ha pasado el virus. Ya que si no se detecta el virus en las heces puede mostrar que ya no está. Además de ser una prueba muy engorrosa, tendrá un uso limitado. 

-Los casos de gripe han disminuido considerablemente, ¿Qué ha ocurrido?

-Ha sido un proceso esperable que nos han confirmado que los elementos de protección mascarilla, higiene y no estar en ambientes poco ventilados ha evitado también la transmisión de otros virus.

-¿Cuántos coronavirus nos quedan por descubrir? 

-Hay muchos coronavirus, todos los animales tienen identificadas enfermedades producidas por coronavirus. Para nosotros los veterinarios no es nada nuevo, son virus con los que convivimos. El problema no lo veo del paso de animales domésticos a personas, el problema está en los coronavirus de los murciélagos, que son lo que más adaptación tienen con los virus. Aun no se sabe de donde viene el Covid-19, pero se puede saber que un murciélago infectado fuese comido por una especie intermediaria que podría ser un pangolín o un perro asilvestrado. El mercado húmedo donde surgió el virus, son espacios donde conviven animales vivos, muertos silvestres. Un conglomerado de especies distintas en unas condiciones muy pobres, una situación donde es proclive donde haya fenómenos similares a este. 

-¿Cómo ve el futuro?

-Hay que dejar atrás los sistemas tradicionales de lucha y buscar una colaboración para mantener la salud de las personas, animales y la salud medioambiental. Es fundamental para el futuro, si no se cuida esto tendremos nuevas pandemias. Hay que reconocer que la Unión Europea y España en particular no estaban preparadas para este tipo de enfermedad y en un mundo global así hay que estar preparado para esta situación.