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La acusación considera que el Rambo de Requena intentó asesinar a los agentes con premeditación

El Juzgado de Calamocha asume la causa

El Juzgado de Calamocha ha asumido la instrucción de los delitos cometidos por el fugitivo conocido como el Rambo de Requena, después de que se inhibiera a favor del mismo el Juzgado número 1 de Alcañiz. La inhibición se ha producido por haber ocurrido los principales delitos en el municipio de Muniesa, que fue donde el delincuente disparó a dos guardias civiles e hirió gravemente a uno de ellos. 

Pedro Lozano, alias el Rambo de Requena, fue detenido el pasado 8 de junio en Andorra por un amplio operativo de la Guardia Civil después de que se detectara su presencia en El Castellar, desde donde se dio a la fuga en un vehículo robado hasta que fue interceptado por una patrulla policial en Muniesa.

El delincuente se resistió a los agentes abriendo fuego contra ellos e hiriendo de gravedad a uno de ellos, tras lo cual robó otro vehículo y continuó su huida hasta Andorra, en donde tras cometer otros delitos pudo ser detenido por el operativo desplegado por la Guardia Civil. El abogado de la acusación que representa a los dos agentes, Jorge Piedrafita, considera que el delincuente intentó asesinar a los dos guardias de forma premeditada, algo que intentará acreditar ante el juez instructor ahora que el caso ha sido asumido por el Juzgado de Calamocha.

Al resultar herido durante su captura al oponer resistencia, el fugitivo fue ingresado en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, en donde el pasado 13 de junio prestó declaración  por videoconferencia ante la jueza del Juzgado número 2 de Alcañiz, que se encontraba de guardia. Fue la encargada de tomarle declaración al haber sido detenido en Andorra, que forma parte de dicho partido judicial.

Ese día fue decretada la prisión provisional como posible autor de los delitos de homicidio a agentes de la autoridad en grado de tentativa, además de robo y hurto de vehículos, conducción temeraria, coacciones y tenencia ilícita de armas. El caso pasó al Juzgado de Instrucción número 1 de Alcañiz y este a su vez se ha inhibido ahora a favor del Juzgado de Calamocha por haber ocurrido el delito de mayor gravedad en Muniesa. Además, este delincuente tiene abiertas causas en varios juzgados valencianos de Requena y Lliria por delitos contra el patrimonio.

Ahora el Juzgado de Calamocha ha aceptado la inhibición y su titular intentó tomar declaración al investigado por videoconferencia desde la prisión de Zuera, donde se encuentra en la enfermería del centro penitenciario. Problemas técnicos impidieron hacerlo y se está a la espera de que puedan resolverse o en su caso realizar la diligencia en la misma prisión de forma presencial, según explicó Jorge Piedrafita, abogado de los dos guardias civiles que se han personado como acusación particular contra el fugitivo.

Piedrafita se mostró satisfecho con la aceptación de la inhibición de la causa por parte del Juzgado de Calamocha, puesto que aseguró que esto “permite ya iniciar la instrucción y aunque en el día de hoy (por el miércoles) no se haya podido realizar por motivos técnicos, se pueda realizar la declaración del acusado desde la prisión de Zuera así como la vista de ratificación de su ingreso en prisión”. 

En términos similares se expresó respecto al “resto de diligencias de prueba que se interesarán para acreditar que el Rambo intentó asesinar a los dos agentes de forma premeditada y que fue la pericia de estos lo que permitió repeler el ataque y que el mismo tuviera que huir del lugar de los hechos”, indicó Piedrafita, que el miércoles acudió al Juzgado de Calamocha para poder seguir la declaración por videoconferencia, aunque finalmente no pudo hacerse.