Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

La Masía Pelarda, en La Puebla de Valverde, el viernes atendiendo a uno de sus clientes

La apertura de Aragón apenas se nota en los hoteles y casas rurales de la provincia

Los hoteleros cifran la ocupación en tan solo un 5% y muchos no se animan todavía a abrir
Cruz Aguilar

La apertura de las provincias aragonesas apenas se ha notado en las reservas hoteleras de la provincia de Teruel. Así, los establecimientos turísticos cifran en torno a un 5% la ocupación que tendrán este fin de semana mientras que en las casas de turismo rural aseguran que la incidencia ha sido “mínima”.

Roche Murciano, presidente de la Asociación Teruel Empresarios Turísticos tilda el fin de semana de “desastroso” y recalca que la apertura con Zaragoza “no se ha notado nada” y apenas algunas hoteles tienen unas pocas habitaciones ocupadas. 

Los zaragozanos miran más hacia el Pirineo, mientras que el público fiel de la provincia de Teruel se encuentra en la Comunidad Valenciana, principalmente, seguida de Cataluña y la Comunidad de Madrid, pero el cierre autonómico impide la llegada de turistas de esas regiones.

Murciano reconoce que al enterarse de la apertura pensó que la ocupación podría llegar hasta el 15%: “Pero fui muy positivo, no llegará ni al 5%”, lamenta. Los establecimientos hoteleros tampoco tienen de momento reservas para la Semana Santa, aunque el presidente de Teruel Empresarios Turísticos se decanta por “pensar que a la gente le cuesta arrancar y tanto los fines de semana siguientes como en Pascua la cosa se animará”.

Señala que un gancho importante para la llegada de turismo familiar, que es por el que han apostado muchos hoteleros, sería la apertura de Dinópolis, para la que aún no hay fecha.

En el caso de las viviendas de turismo rural las previsiones también son muy malas y Marta Monforte, que es la gerente de la Federación Aragonesa de Turismo Rural (Faratur), confirma que apenas tienen reservas. Precisa que los propietarios se ven afectados por el tema de las restricciones de aforo ya que las casas, independientemente de su capacidad, solo pueden ocuparse por un máximo de 6 personas –el número puede incrementarse solo si se trata de convivientes–. 

Monforte especifica que en Teruel las previsiones no son buenas pero que en Huesca, aunque un poco mejor, tampoco barajan unas buenas cifras en el sector del turismo rural.

En cuanto a la Semana Santa, Monforte no espera que haya muchas reservas aunque plantea que sí habrá movimiento de turistas desde zonas cercanas que repercutirá en la restauración de las zonas rurales. “La Pascua siempre ha sido el mejor momento para Teruel porque viene muchísima gente, pero este año, con las comunidades cerradas, estaremos muy alejados de ese 100% de todos los años”, lamenta.

Coste de la apertura

El pronóstico del presidente provincial Roche Murciano lo confirman desde las zonas más turísticas que tienen en valencianos y catalanes su principal clientela.  En el Matarraña hay muchos establecimientos que con la apertura de Aragón ni siquiera se plantean reabrir sus puertas porque “el coste es elevado por el tema de plantilla y mantenimiento” y las cuentas no salen sin un mínimo de reservas destaca Marta Ferrás, que es la presidenta de la Asociación Turística del Matarraña. 

El panorama tampoco es mejor en el caso de los restaurantes puesto que, si los hoteles  están vacíos ellos tampoco tienen clientela potencial y, como añade Ferrás, “solo pueden ocupar el 30% de su aforo”.  Ferrás apunta que los zaragozanos no suelen visitar el Matarraña y aunque este verano se notó un incremento, al igual que de turolenses, en estas fechas se tendrán que repartir entre todas las comarcas aragonesas, entre ellas el Pirineo. La presidenta del Matarraña especifica achaca este incremento de zaragozanos y turolenses a que los viajeros preferían quedarse en zonas más próximas.

Teléfonos que ya suenan

El presidente de la Asociación de Empresarios Turísticos de Gúdar-Javalambre, David Nadal, indica que apenas hay alguna habitación reservada para este fin de semana aunque comenta que “desde que se han abierto las fronteras con Zaragoza el teléfono ha empezado a sonar”. Se trata de clientes que “tienen muchas ganas de salir”, pero añade que “el grueso” de sus clientes proceden “de las comunidades vecinas, Zaragoza mira al Pirineo”. 

En la Sierra de Albarracín la ocupación es muy baja y la gerente, Begoña Sierra, la cifra por debajo del 10% puesto que matiza que sí hay un hotel que está completo y algunos propietarios de apartamentos tienen varias reservas.

De todas formas añade que algunos de los establecimientos que estaban cerrados siguen con la persiana bajada y otros están organizándose para la apertura. “No ha habido margen para organizar el personal, reponer suministros o calentar los alojamientos”, dice. En lo que respecta a los restaurantes, sí se ha notado en la Sierra alguna reserva procedente de clientes de la capital turolense. 

Eva Rivas, propietaria del hotel Atiana de Albarracín, explica que su establecimiento se llenó en solo tres horas desde que se comunicó la apertura entre provincias. Un tuit de su hija anunciando el establecimiento logró en pocas horas 1.500 retuits, pero Rivas achaca lo pronto que ocupó sus diez habitaciones –y más que hubiera tenido, porque tuvo que decir a varios clientes que ya estaba completo– a que “en Albarracín hay pocos hoteles abiertos y la gente tiene muchas ganas de salir”.

Los empresarios de la hostelería quieren dinamizar el sector las próximas semanas y están trabajando, comenta Roche Murciano, con la Diputación de Teruel de cara a lanzar bonos para incentivar la ocupación hotelera entre la gente de Teruel y Aragón. “La ayuda nos hace falta ahora porque cuando puedan llegar los turistas de otras comunidades esperamos que las cosas mejoren”, comenta el empresario hotelero.

Esa mejoría confían en que llegue en el verano y Marta Monforte se muestra positiva al respecto: “Con los datos que manejamos ahora pensamos que los meses estivales serán mejor porque la movilidad será mayor”, apostilla. 

Hasta un máximo de 6 ocupantes en las casas rurales

Las casas rurales pueden ocuparse por seis personas como máximo en casas rurales o apartamentos y solo pueden ser más en el caso de que sean convenientes. En hoteles, hostales y casas rurales por habitaciones el aforo máximo será de un 30% de las zonas comunes de interior y del 100% en las zonas externas, como jardines, terrazas o patios. 

Semana Santa no será mucho mejor

Los hosteleros de la provincia de Teruel no tienen grandes esperanzas puestas en la Semana Santa, para la que no tienen aún reservas. Dicen que mientras  no puedan llegar los turistas de la Comunidad Valenciana y Cataluña sus hoteles seguirán bajo mínimos. La ciudad de Zaragoza nunca ha sido una emisora de clientes hacia Teruel, aunque sí es cierto que algunos hosteleros reconocen que la pandemia ha ayudado a que los zaragozanos pusieran en el mapa el territorio turolense y desde el año pasado se ha notado un incremento en las reservas procedentes de la capital aragonesa.