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Una familia cruza el viaducto Fernando Hué de Teruel, ciudad que el año pasado ganó 350 habitantes según las cifras oficiales de población publicadas por el INE. Bykofoto / Antonio García

La cifra oficial de población de la provincia de Teruel a 1 de enero de 2020 creció en 39 personas

91 de los 236 municipios ganaron habitantes en 2019

La cifra oficial de población de la provincia de Teruel a 1 de enero de 2020 era de 134.176 personas (67.975 hombres y 66.201 mujeres), 39 más que un año antes (48 hombres más y 9 mujeres menos), lo que supone un aumento del 0,03%.

Según las cifras oficiales de población resultantes de la revisión del Padrón municipal a 1 de enero de 2020, difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) tras su publicación el mismo día en el Boletín Oficial del Estado (BOE), 91 de los 236 municipios de la provincia, el 38,7%, ganaron población en 2019. Teruel y Calamocha, con 350 y 90 empadronados más, respectivamente, fueron los que más población ganaron en términos absolutos. 

En 14 pueblos, el número de residentes se mantuvo igual, mientras que 131, el 55,5%, perdieron habitantes. Andorra y Escucha fueron las que más bajaron en términos absolutos, con 127 y 51 personas menos, respectivamente.

La provincia de Teruel comenzó el año con 134.176 habitantes, 39 más (un 0,03%) que un año antes (134.137 a 1 de enero de 2019), y se mantiene como la segunda menos poblada de España por detrás de Soria, que también aumentó su población en 248 personas, un 0,28%, hasta las 88.884. Por el contrario Cuenca, que encabeza junto a Teruel y Soria la lucha contra la despoblación de la España interior, perdió 190 habitantes, un 0,09%, hasta los 196.139.

El territorio contaba a 1 de enero de 2009 con 146.751 habitantes, 12.575 más que a principios de este año. Esto significa que ha perdido el 8,57% de su población en diez años. El declive comenzó en 2009 con la pérdida de 1.474 habitantes y continuó en los años siguientes con 670 en 2010, 879 en 2011, 1.545 en 2012, 1.818 en 2013, 1.433 en 2014, 1.955 en 2015, 1.415 en 2016, 990 en 2017 y 435 en 2018.

El número de localidades con 101 habitantes o menos no sufrió ninguna variación el año pasado y eran 97 a 1 de enero de 2020, el 41,1% del total. Otros 99 pueblos tienen entre 101 y 500 habitantes. Mientras, 22 tienen entre 501 y 1.000, uno menos que en 2019 dado que Alfambra perdió 26 y se situó en 482. 

Con entre 1.001 y 2.000 habitantes continúa habiendo 8 localidades y de entre 2.001 y 3.000 solo quedan tres: Valderrobres (2.435), Monreal del Campo (2.487) y Cella (2.571), dado que Utrillas ganó 28 habitantes y pasó de 2.978 a 3.006.

De esta forma, siete localidades de la provincia superan los 3.001 habitantes: además de Utrillas, Alcorisa (3.298), Calanda (3.822), Calamocha (4.429), Andorra (7.345), Alcañiz (16.006) y Teruel (36.240). 

Las 10 poblaciones con más de 2.001 suman 81.639 habitantes, lo que supone el 60,84% de la población de toda la provincia. 

Tan solo la ciudad de Teruel representa más de una cuarta parte del total, el 27% en concreto. Y a pesar de ello, continúa como la capital de provincia más pequeña de España con 36.240 habitantes, seguida de Soria, que tiene 39.821.

Capitales comarcales

Por otro lado, siete de las diez capitales comarcales de la provincia aumentaron su población en 2019. En términos absolutos, la que más población ganó fue Teruel, con 350 habitantes más hasta los 36.240. A continuación se situó Calamocha, con 90 más hasta los 4.429. Alcañiz, por su parte, logró 59 y superó los 16.000, en concreto 16.006. 

Híjar sumó 33 empadronados hasta los 1.754, mientras que Utrillas ganó 28 y superó los 3.000, en concreto 3.006. Cantavieja y Valderrobres elevaron su población en 20 y 10 personas hasta las 729 y las 2.435, respectivamente.

Las tres capitales comarcales que perdieron población en 2019 fueron Andorra, con 127 hasta las 7.345; Mora de Rubielos, con 36 hasta las 1.512; y Albarracín, con 19 hasta las 1.006.

En términos absolutos, los mayores crecimientos poblacionales se dieron en Teruel (350) y Calamocha (90), donde se registró un mayor dinamismo en el mercado de trabajo. La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha referido en numerosas ocasiones que se siente satisfecha del crecimiento de la ciudad siempre que no vaya en detrimento del resto de la provincia. 

Mientras, los mayores descensos se localizaron en Andorra (127) y Escucha (51), dos de las localidades más penalizadas en los últimos años por el fin de la minería del carbón.

En términos porcentuales, el mayor crecimiento se registró en Crivillén con un 27,91% al ganar 24 empadronados hasta los 86, mientras que la mayor caída fue la de Salcedillo, con un 27,77% al perder a tres habitantes y quedarse tan solo con once, lo que la sitúa como la localidad más pequeña de la provincia.

Las 14 localidades que no sufrieron variación en sus cifras de población el año pasado fueron: Alobras (64), Bádenas (19), Cañizar del Olivar (100), Cascante del Río (67), La Cuba (43), Cucalón (78), Escorihuela (136), Josa (34), Lanzuela (22), Mirambel (116), Muniesa (583), Las Parras de Castellote (55), Peracense (77) y Rubielos de la Cérida (39).

Los cinco pueblos de la provincia que comenzaron 2020 con 20 habitantes o menos fueron, además de Salcedillo (11), Valacloche (20, dos menos),  Bádenas (19), Aguatón (19, uno más) y Almohaja (14, dos menos). Por el contrario Veguillas de la Sierra superó esa cifra y se situó en 21 al sumar dos más.