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La compra de pellets se dispara como respuesta a la subida de la electricidad La compra de pellets se dispara como respuesta a la subida de la electricidad
Interior de la fábrica de pellets de Bea, con capacidad para producir 12.000 toneladas anuales

La compra de pellets se dispara como respuesta a la subida de la electricidad

Teruel Pellets, que produce 12.000 toneladas anuales en Bea, asegura el abastecimiento
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El gerente de Teruel Pellets, Juan Domenche, explica que la demanda de pellets de madera se está multiplicando en la Unión Europea (UE) como consecuencia de la crisis energética derivada de la subida de los precios de los combustibles fósiles, pero afirma que el abastecimiento en el mercado español durante este invierno está garantizado. Por otro lado, el aumento de los costes de producción, especialmente del suministro eléctrico, es uno de los principales problemas a los que se enfrenta el sector, que ha tenido que elevar un 80% el precio de venta.

Biomasa del Aneto, grupo al que pertenece Teruel Pellets, cuenta en la provincia turolense con tres plantas de producción: la de Bea, en la que trabajan diez personas, tiene capacidad para fabricar 12.000 toneladas de pellets al año; la de Mosqueruela, con una plantilla de cuatro personas, produce entre 15.000 y 20.000 toneladas de biomasa de uso industrial; mientras que el aserradero de Orihuela del Tremedal, con siete personas empleadas, centra su actividad en preparar madera para embalaje y carpintería y vigas para la construcción de vivienda. Además, hacen uso de equipos autónomos para llevar a cabo trabajos forestales y logísticos.

Juan Domenche ratificó que el incremento de la demanda ha sido muy elevado, tanto desde el mercado interno como externo, debido a la crisis energética derivada de la subida de los precios de los combustibles fósiles, que ha llevado a los usuarios a buscar alternativas. Así, la venta de calderas y estufas que utilizan pellets o biomasa ha crecido de manera notable en los últimos años. En paralelo, la guerra de Ucrania ha provocado una falta de suministro desde los países bálticos a otros como Italia, Francia, Alemania o Austria. “Recibimos cada día una media de 50 correos electrónicos y llamadas telefónicas de empresas de todos estos países europeos que quieren realizar pedidos de pellets”, dijo.

Por otro lado, la clientela que habitualmente se abastecía con tres compras a lo largo del invierno ha optado ahora por hacer un solo acopio al inicio de la temporada ante el temor a la subida de precios y al posible desabastecimiento. “Se ha producido una psicosis similar a la que ocurrió con el papel higiénico al comienzo de la pandemia de coronavirus”, puso como ejemplo.

Pero la producción en sus fábricas no se puede incrementar de manera inmediata para adaptarse a esta alta demanda porque es necesario un desarrollo industrial previo, aclaró. Además, en el caso de Bea, no encuentran personal para poder habilitar un turno de trabajo adicional los fines de semana.

El gerente de Teruel Pellets explicó que, como otros fabricantes españoles, han exportado todo el pellet producido este verano a países como Italia, Francia y Alemania en lugar de almacenarlo. “Esto ha podido provocar una sensación de desabastecimiento, pero la estrategia ahora es atender de manera prioritaria al mercado nacional para generar una estabilidad en el sector a largo plazo”, argumentó.

“Lo que hemos hecho nosotros, como buena parte de los productores, es asegurar las ventas a los clientes habituales y no aumentar nuestra cartera de compradores”, añadió. “La producción española, salvo que se produzca una situación anómala y las empresas opten por la exportación, es suficiente para cubrir la demanda interna”, insistió.

Subida de los costes

El suministro eléctrico ha pasado de suponer un 20% a un 70% de los costes de producción de los pellets de madera y también la materia prima se ha revalorizado. Esto ha provocado un encarecimiento del producto de un 80% de forma que el precio de un saco de 15 kilos ha pasado de 4,5 euros a 8,5.

“Hemos tenido que repercutir al precio de venta parte de la subida de la electricidad para no arruinarnos. Aún así, la contención ha sido muy grande y el aumento de los precios no se ha llevado a beneficios”, explicó Domenche. El propósito de esta medida es no desincentivar el consumo. Y vinculó también esta moderación a garantizar el suministro en el mercado español, “porque en el mercado internacional podríamos haberlo elevado un 100%”, aseveró.

“La clientela no tiene memoria y cambiará de proveedor si le ofrecen un mejor precio, pero preferimos atender al mercado nacional porque no queremos ser partícipes de un posible declive de un sector que tiene un gran futuro”, comentó.

Este sábado 1 de octubre entró en vigor la rebaja del IVA del 21% al 5% que se aplicará a la compra de leña, pellets y astillas, además de al gas, y que permanecerá vigente hasta finales de año. Por eso, a pesar de la subida del precio de los pellets, su utilización en calderas puede suponer un ahorro de un 50% respecto al uso de combustibles fósiles, calculó Domenche.

“Las fábricas tienen margen para aumentar la producción”

La Asociación Española de Empresas Productoras de Pellets de madera (Apropellets), en la que Teruel Pellets ocupa una vocalía, asegura que España está mejor abastecido que otros países puesto que aquí se produce prácticamente lo mismo que se consume. Advierte de que la situación actual puede crear alguna tensión durante la campaña de calefacción, pero aclara que las fábricas, con algo de tiempo, tienen margen para aumentar de forma progresiva sus producciones y suministrar al mercado nacional.

En opinión de Apropellets, España cuenta con un margen de crecimiento muy grande porque la madera disponible para ser transformada en las diferentes industrias crece, según datos oficiales del Inventario Forestal Nacional (IFN), a un ritmo de 46 millones de m3 al año. De estos, solo se aprovecha un 40% a diferencia de la media europea situada entre en 65% y el 70%, “por lo que ahora mismo nuestros montes cuentan con biomasa de sobra que sería útil y conveniente aprovechar por motivos económicos, obviamente, y también de conservación de los propios montes”, asegura.

La subida de los precios de los combustibles fósiles en 2021, ya en fechas previas a la guerra, propició un aumento en las ventas de estufas y calderas de pellets en toda Europa respecto al año anterior. Por otra parte, Rusia y Bielorrusia exportaban más de 3 millones de toneladas cada año a Europa entre pellet industrial para generación eléctrica y pellet para uso doméstico. “Desde julio de 2022 ya no contaremos con estos proveedores, pues ha entrado en vigor la sanción que prohíbe la compra de madera y de todos sus derivados de estos países”, explican

Por eso, concluyen que “El aumento del parque de instalaciones de pellet ya originó ciertas tensiones entre la oferta y la demanda en la pasada campaña de calefacción lo que, unido a la falta del pellet ruso y bielorruso de este año, hace que la campaña próxima se presente complicada en Europa”.