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La Fundación Dinópolis ha hecho del yacimiento del Barrihonda-El Humero una auténtica mina de oro La Fundación Dinópolis ha hecho del yacimiento del Barrihonda-El Humero una auténtica mina de oro
Campaña de excavación en Barrihonda-El Humero en 2009. En primer término, los fósiles del ornitópodo 'Oblitosaurus' cuando fueron descubiertos

La Fundación Dinópolis ha hecho del yacimiento del Barrihonda-El Humero una auténtica mina de oro

La institución científica ha descrito en este afloramiento icónico tres nuevos vertebrados fósiles del Jurásico: 'Turiasaurus', 'Riodevemsys' y 'Oblitosaurus'

Veinticinco años de trabajo incansable como los que lleva la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis dan para mucho, hasta para convertir algunos yacimientos descubiertos durante todo este tiempo en auténticas minas de oro. Es el caso de uno de los afloramientos icónicos que existen en la provincia, el de Barrihonda-El Humero en la localidad de Riodeva. Allí fue donde se descubrieron hace dos décadas los fósiles del dinosaurio gigante más grande de Europa, Turiasaurus riodevensis, pero es que de allí pertenecen también dos vertebrados del Jurásico que son únicos en el mundo porque se trata de nuevos géneros y especies: por un lado la tortuga Riodevemys inumbragigas y por otro el ornitópodo Oblitosaurus bunnueli, cuya publicación científica es del mes pasado.

En paleontología los nombres con que se bautizan los yacimientos de fósiles suelen pasar inadvertidos, pero en Teruel hay uno en el que no ha ocurrido así, porque se trata de Barrihonda-El Humero. Tiene hasta un teatro virtual en el Museo de Dinópolis, nada más entrar en la Sala de los Dinosaurios, donde se reproduce a escala el lugar y sirve para explicar cómo se excavan estos vertebrados en la provincia.

El afloramiento se descubrió en el año 2003 dentro de las labores de prospección metódicas llevadas a cabo por los paleontólogos de Dinópolis, porque el hallazgo de los fósiles no es casual sino fruto también del trabajo científico, salvo que alguien vaya por el campo, se encuente con unos huesos y lo comunique.

Fama

Ese yacimiento se hizo pronto famoso porque en él se encontraron los huesos de Turiasaurus riodevensis, un dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo de cuello y cola largos con cabeza pequeña en proporción) que se ha convertido en icono de la dinosauriología turolense y ha dado lugar a un clado (familia) que ha revolucionado la clasificación mundial de los dinosaurios gigantes, los turiasaurios, extendidos ya por prácticamente todo el planeta.

Pero Barrihonda-El Humero ha dado más joyas de la paleontología turolense en todo este tiempo, desde pequeños bivalvos descritos como nuevas especies, a una tortuga del Jurásico y, lo más reciente, un ornitópodo que fue el más grande de su época, acorde por otra parte con el gigantismo característico de todos los animales que aparecen en Riodeva.

El yacimiento está de nuevo de moda porque aunque se dejó de excavar hace tiempo después de haber extraído kilos y kilos de fósiles, el estudio científico de lo que se sacó allí sigue arrojando importantes novedades.
 

Periodistas de varios medios nacionales e internacionales en el yacimiento de Barrihonda a principios de este siglo


Si Turiasaurus se publicó a finales de 2006 en la prestigiosa revista Science, a mediados de 2014 se publicó otro género y especie nueva de vertebrado aparecido en este afloramiento, la tortuga Riodevemys inumbragigas, que este año también está de moda porque es una de las especies que pueblan el maravilloso mundo virtual de Mar Jurásico, las nuevas instalaciones abiertas este año en Dinópolis donde los fósiles de los animales extintos cobran vida.

Al recorrer este increíble acuario que es Mar Jurásico, entre las especies que es posible apreciar moviéndose por el agua está la tortuga de Riodeva, aunque por su tamaño resulte minúscula con los gigantescos reptiles marinos a cuyo lado evoluciona.

Publicaciones

Tras su publicación científica en 2014 en la revista Journal of Systematic Palaeontology, Riodevemys pasó a formar parte de las colecciones de fósiles que se exhiben en el Museo Aragonés de Paleontología que alberga Dinópolis. Está junto a otras piezas del Jurásico halladas en Barrihonda-El Humero.

Su nombre científico quiere decir “la tortuga de Riodeva a la sombra del gigante”. La importancia científica de este vertebrado, además de ser un nuevo género y especie, es que su hallazgo permitió reconocer la presencia de un linaje europeo que evolucionó de forma diferente a como lo hicieron los representantes norteamericanos de pleurostérnidos, siendo este el primero de estos registros españoles identificado.

Esta tortuga tiene unos 35 centímetros de longitud, un vertebrado pequeño, pero un fósil precioso, si se compara con el propio Turiasaurus y con otro dinosaurio que se excavó también en Barrihonda-El Humero en la campaña de 2009.

Los fósiles de ese otro dinosaurio, un ornitópodo, fueron restaurados por la Fundación y expuestos en la misma vitrina, sobresaliendo entre todos ellos el formidable pie que se recuperó. Ahí estaba como una especie indeterminada hasta que los científicos le han podido meter mano entre la inmensa cantidad de fósiles pendientes de estudio que han extraído del subsuelo turolense.

Entonces ya se apuntó que podía ser una nueva especie, y ahora que le llegó el turno los paleontólogos han podido determinar que así lo es y la han bautizado con el nombre de Oblitosaurus bunnueli, que quiere decir “el lagarto olvidado de Buñuel”.

Fósiles

Los fósiles se muestran ahora en la vitrina de novedades del Museo Aragonés de Paleontología, la que se encuentra al final del recorrido museístico, aunque los apasionados por esta ciencia habían podido disfrutar ya de ese formidable pie gigantesco desde hacía tiempo porque estaba expuesto.

El nuevo género se publicó a mediados del mes pasado en la revista Zoological Journal of the Linnean Society, y los autores de la publicación fueron los paleontólogos Sergio Sánchez Fenollosa, Francisco Javier Verdú y Alberto Cobos. Coincidió con el 40 aniversario de la muerte de Luis Buñuel y la Fundación quiso que fuese un homenaje al cineasta de Calanda. Por ello su nombre alude también a la película Los olvidados, en un guiño a que eran unos fósiles que podía pensarse que estaban olvidados, pero que en realidad estaban en lista de espera para su estudio científico.

Con motivo de la celebración esta semana de Desafío Buñuel, el VI Rally cinematográfico organizado por otra de las instituciones culturales de referencia turolenses, la Fundación Dinópolis, Alberto Cobos impartirá una conferencia sobre el hallazgo de este nuevo dinosaurio que se suma a Turiasaurus, pero también a los formidables huesos del estegosáurido Dacentrurus excavados en el mismo lugar.

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