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La industria turolense recupera la actividad previa al inicio de la pandemia La industria turolense recupera la actividad previa al inicio de la pandemia
Planta de producción de Ronal Ibérica ubicada en el polígono La Paz de la ciudad de Teruel. Archivo

La industria turolense recupera la actividad previa al inicio de la pandemia

Las grandes empresas mantienen la producción a pesar de la “incertidumbre” sobre el futuro

Las grandes empresas industriales de la provincia de Teruel han comenzado el otoño con una actividad similar a la que tenían antes de marzo, cuando comenzó la pandemia de coronavirus. Las caídas en la producción en algunas de ellas apenas llega al 5%, lo que les ha permitido reincorporar a los trabajadores que en algún momento estuvieron en expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). No obstante, todas admiten que continúa la “incertidumbre” por la evolución de la situación sanitaria en los próximos meses.

Ronal Ibérica, dedicada a la fabricación de llantas de aluminio en Teruel desde 1983, abandonó el ERTE el 30 de junio y mantiene activa a la totalidad de la plantilla, compuesta por más de 590 personas. Las dos plantas, ubicadas en los polígonos La Paz y Platea, han recuperado todos los turnos de trabajo.

Fuentes próximas a la empresa señalaron que los pedidos recibidos garantizan la plena actividad al menos hasta diciembre. Al parecer, añadieron, el grupo suizo ha trasladado a las plantas turolenses buena parte de la producción de otras ubicadas en países del este de Europa.

Las mismas fuentes indicaron que, aunque ha habido algunos casos de coronavirus entre los trabajadores, no se ha producido ningún brote y se mantiene un debate constante entre el comité y la empresa para garantizar las medidas de seguridad.

La planta de Draxton Powertrain & Chasis SL ubicada en Utrillas, dedicada a la fundición y mecanizado de autopartes en la que trabajan 220 personas, “está funcionando bien en estos momentos”. Según el responsable de Recursos Humanos, Félix Repullo, los volúmenes de trabajo se han ido incrementando, lo que ha permitido que el número de trabajadores en ERTE sea “mínimo”.

Repullo confió en que la recuperación de los pedidos y, consecuentemente, de la actividad, se mantengan, aunque admitió que esta situación coyuntural dependerá en buena medida de la evolución de la Covid-19.

Financiera Maderera SA (Finsa), que dispone de dos plantas de fabricación de muebles y componentes en la localidad de Cella en las que trabajan 425 personas, también ha visto incrementada su actividad de modo que en estos momentos no tiene a ningún trabajador en ERTE, abierto en su caso por causas de producción para poder tener mayor flexibilidad y poder adaptarse a la demanda.

Fuentes de la empresa indicaron que, aunque en estos momentos la producción en ambas plantas es “plena”, planea “la misma incertidumbre que en verano”. “A ver los que pasa en los próximos meses”, comentaron al respecto desde la empresa con sede en la ciudad gallega de Santiago de Compostela. 

Prudencia

Por eso, desde Finsa hablan de “prudencia”, tanto a la hora de valorar la recuperación de la actividad como la evolución de la situación sanitaria. “Estamos aplicando todas las medidas recogidas en el Plan de contingencia y de acompañamiento para evitar que aparezca algún brote en la fábrica”, comentaron.

Los 380 empleados de Pyrsa en Monreal del Campo también están trabajando con normalidad. El director general de la planta, Fernando Hernández, indicó que la producción no se está viendo demasiado afectada por la pandemia y que apenas ha descendido un 5%, al igual que las exportaciones de sus manufacturas. La plantilla se redujo coincidiendo con el periodo estival, pero en septiembre se reincorporaron todos los trabajadores.

Pyrsa, dedicada a la fabricación de componentes de acero para maquinaria de obras públicas, minería y ferrocarril, exporta el 95% de su producción pero la diversificación de sus mercados le ha permitido mantenerla. De igual forma, aunque ahora ha descendido la demanda de las piezas para ferrocarril se ha incrementado la relacionada con la minería, “de forma que se han compensado”.

“Con esta situación, incertidumbre tenemos todos y la seguiremos teniendo durante mucho tiempo porque no hay datos que nos indiquen que vaya a ir mejor o peor. En esta ocasión, la crisis económica viene derivada de una sanitaria, es diferente, pero esperamos que no nos ataque demasiado”, argumentó Hernández.

La multinacional alemana Röchling Automotive SLU, dedicada a la fabricación de componentes plásticos para el sector del automóvil, también mantiene una producción “sostenida”, según fuentes próximas a la planta de Teruel. Además de fabricar piezas para Ford, ha comenzado a hacerlo para el grupo PSA. Esto le ha permitido retirar el ERTE, añadieron.

Sendin, empresa que fabrica hierros para los principales proyectos de obra pública y privada de Francia, ha recuperado asimismo la actividad previa a la crisis gracias a la consecución de más contratos de obra pública. Por este motivo, en un mes todos los trabajadores habían salido del ERTE.

El director ejecutivo, Daniel Molina, se mostró muy “optimista” sobre el futuro de la planta instalada hace una década en la ciudad de Teruel “porque el mercado francés sigue estimulando la obra pública y tiene proyectos muy grandes a medio y largo plazo y entendemos que Sendin los acompañará”.