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La plaza de la Marquesa de la capital, un espacio para el reencuentro que mira al futuro La plaza de la Marquesa de la capital, un espacio para el reencuentro que mira al futuro
Reproducción incluida en la propuesta de los arquitectos Alicia Marco y Javier Pastor para el concurso licitado por la sociedad municipal Urban Teruel

La plaza de la Marquesa de la capital, un espacio para el reencuentro que mira al futuro

La propuesta de Alicia Marco y Javier Pastor gana el concurso que licitó la sociedad Urban Teruel

Una plaza que se reencuentra con su pasado y mira hacia el futuro. Esta es la idea sobre la que pivota la propuesta que los arquitectos turolenses Alicia Marco Zuriaga y Javier Pastor Aula han desarrollado y que ha salido seleccionada en el proceso para elegir al redactor del proyecto de renovación de la plaza de la Marquesa, que lleva a cabo la Sociedad Municipal Urban Teruel. Se trata de uno de los pocos espacios urbanos del Centro Histórico que falta por renovar y que se hará con el apoyo de fondos europeos, como en su día ocurrió con otras plazas emblemáticas.

Como otros proyectos urbanísticos, estamos en una carrera de fondo. Lo que ahora se presenta es una propuesta en la que van a trabajar en los próximos cuatro meses. Tendrá que recibir los parabienes de Patrimonio, ya que el objeto del proyecto está insertado en el casco antiguo de la ciudad, y ser informado por el Ayuntamiento antes de que se pueda aprobar definitivamente y esté listo para ejecutarse, recuerda el concejal Juan Carlos Cruzado, consejero delegado de Urban Teruel. 

La propuesta, llamada Reencuentro con la Marquesa, busca “entender la esencia de su origen y devolver la dignidad olvidada a la plaza”, plantean estos arquitectos que destacan que la oficialmente llamada plaza Fray Anselmo Polanco “habla de comunidad, de cultura, de resistencia” y consideran que hay que buscar “la riqueza de la tradición” revitalizándola desde el punto de vista contemporáneo.

Aseguran que la propuesta no pretende construir nuevos decorados, sino reconstruir la plaza y su entorno recuperándolos como espacio público. Por ello, en su proyecto tratarán de reorganizar la arquitectura ya existente con nuevos reclamos teniendo en cuenta el patrimonio histórico que la delimita: a fachada posterior de la Catedral, el Museo Provincial de Teruel y su futura ampliación en el palacio de los Marqueses de Tossos y el Hotel Boutique Palacio la Marquesa, que abrirá al público en los próximos meses.

La propuesta parte de estructurar la plaza en dos niveles para conseguir adecuarse a los diferentes usuarios; esta estrategia tiene en cuenta la topografía del terreno y permite la zonificación de dos espacios. “Se eliminan barreras arquitectónicas de las aceras en todo el ámbito de actuación: plaza y calles colindantes, entendiendo así un espacio continuo y dinámico”, detallan. Y para ello trazan una curva que convierten en gradas de tres alturas.

En su propuesta plantean varias líneas de actuación: la integración en el lugar teniendo en cuanta las circunstancias preexistentes; el establecimiento de flujos peatonales teniendo en cuenta la diversidad de usuarios, desde los vecinos y comerciantes a los visitantes; la accesibilidad; el paso y estacionamiento de vehículos de manera excepcional y la movilidad, para que el tránsito puntual de vehículos a las calles del entorno no interceda en su carácter peatonal. 

Avanzan además dos ideas a desarrollar en el proyecto: la flexibilidad en el espacio, para que pueda ser utilizado tanto pensando en actividades cotidianas como para el desarrollo de eventos, como mercadillos medievales o navideños y actuaciones. También proponen un mobiliario versátil que permita convertirse en un espacio de exposición temporal para el Museo Provincial, una tendencia cada vez más empleada por los centros expositivos de las ciudades más turísticas.

Vegetación

El planteamiento sobre la vegetación que incluya el proyecto era  esperado por la ciudadanía que demanda más espacios verdes en la ciudad y en este sentido ya se ha pronunciado la Asociación de Amigos y Amigas de los Árboles de Teruel, Acacia. La propuesta no se olvida de este punto y propone la plantación de árboles de mayor porte hacia las fachadas  de viviendas, como puede ser cerezos rojos y tilos, dejando liberadas el resto de fachadas para su contemplación al tratarse de edificios monumentales. El resto de vegetación se distribuirá por toda la plaza, conviviendo con el usuario, con planta verde de menor porte como boj, acebo, tuya, o romero entre otras especies y floral de temporada con lo que se conseguirá un entorno natural.

El diseño de los bancos incluidos en la propuesta integra maceteros y sus respaldos se adaptan convirtiéndose también en soporte para paneles expositivos en ocasiones puntuales.

Calles del entorno

La propuesta de Marco y Pastor plantea dar unidad a las calles del entorno retirando las aceras, dando continuación al pavimento y proyectando luminarias en sus fachadas. En la calle Ayora se propone la eliminación de las escaleras actuales y la sustitución de la misma por una rampa italiana para suavizar la elevada pendiente de la calle y dejar acceso al patio del museo. 

En cuanto a la recogida de residuos plantea mantener el de la calle San Miguel, aunque de forma soterrada, y acondicionar uno en la intersección entre la calle Rubio y el Tozal.

Pavimentos color crema

Para el pavimento de la plaza y el entorno apuestan por utilizar materiales de color crema, acordes con las fachadas de los edificios monumentales. Se conjugará igualmente su uso con diferentes formatos, de forma que convive la durabilidad, con la economía. 

Dentro de la plaza, también se plantea la posibilidad de emplear piedra caliza del lugar para organizarse con las fachadas existentes, así como puntualmente piedra de rodeno. 

En esta idea de encontrarse con sus orígenes para revitalizar la plaza de la Marquesa desde un punto de vista contemporáneo, se plantea unas luminarias en la que no solo se podría jugar con la intensidad de la luz, según el momento, sino también con otras prestaciones con columnas en los que se pueda cargar un vehículo eléctrico o se pueda conectar una cámara o un altavoz pudiendo así atender las necesidades de la instalación de un mercadillo o de una actuación. 

En el mobiliario, caracterizado por su versatilidad, también se podrían instalar códigos QR para poder recibir información sobre los monumentales edificios que jalonan esta plaza, en constante diálogo entre el pasado y el presente.

Una acción financiada con fondos europeos de la Edusi

El proyecto de renovación de la plaza de la Marquesa se inscribe dentro de las actuaciones incluidas en la Edusi, la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado, cofinanciada al 50% con fondos europeos Feder, y su objeto es la reordenación de la plaza Fray Anselmo Polanco, como se llama oficialmente este espacio. La actuación recoge  también la reurbanización de las calles que le dan acceso y que se encuentran en la misma situación urbanística de la plaza.

Una plaza que será peatonal pero que tendrá un acceso restringido de tráfico para facilitar el tránsito de vehículos de emergencia y dar acceso a los diferentes garajes de las calles adyacentes. 

En el pliego de condiciones técnicas se especificaba que el pavimento tendrá que ser de piedra natural de primera calidad para que resulte cómodo y atractivo.También había que tener en cuenta la posibilidad de implantar vegetación así como la instalación de equipamiento urbano siguiendo criterios de sostenibilidad.

El ámbito de actuación no solo se limita a la plaza de la Marquesa sino también a las que parten o desembocan en ella por el este: la calle Rubio, la calle de la Comunidad, la calle Ayora y el tramo de la calle San Miguel, entre la calle Bombardera y la plaza de la Marquesa.  

El presupuesto base de licitación del contrato para redactar este proyecto fue de 29.641,32 euros. Se presentaron diez firmas y la oferta económica más ventajosa fue la de Alicia Marco Zuriaga y Javier Pastor Aula, por 22.856,90 euros, después de que se hubiera descartado la primera por considerarse anormalmente baja. Ahora el equipo redactor tiene un plazo de cuatro meses para la materialización del proyecto cuyas líneas generales se han conocido ahora.

Pieza clave en la peatonalización del Centro

La ejecución de la plaza de la Marquesa irá acompañada del proyecto de peatonalización del Centro Histórico en el que se está trabajando desde el Ayuntamiento de Teruel, también a través de la sociedad municipal Urban Teruel,  y que igualmente el proyecto está incluido en la estrategia europea DUSI. Este proyecto es un paso más en un proceso que comenzó a principios de este siglo y supondrá que solo los vehículos autorizados puedan acceder a sus calles. Incluirá la reordenación de las zonas de carga y descarga que desaparecerá de esta plaza y de otras, modificaciones en las zonas azules y la colocación de cámaras que controlarán los accesos de vehículos al Centro Histórico. Actualmente se está redactando un estudio de movilidad de todo el Centro Histórico, desde el Óvalo a las rondas y la calle Miguel Ibáñez,  para el que se han tenido en cuenta distintos sistemas para limitar el tráfico, como existe en otras ciudades, decantándose por las cámaras.

El paso de vehículos por la plaza de la Marquesa y por otras plazas del Centro Histórico, como la Catedral, será así excepcional y quedará reducido a vehículos de emergencias, vecinos y proveedores solo a los lugares habilitados para ello. 

La alcaldesa ya avanzó esta semana que la previsión es que esté en funcionamiento en 2022.

La asociación Acacia espera que se oigan sus reivindicaciones

La reivindicación de un espacio público verde en la plaza de la Marquesa se materializó el primer domingo de abril de 2019, cuando a la Asociación Acacia llevó a cabo una actividad  bajo el lema Pon Te(ruel) Verde. Con fotografías que expusieron en el acto se podían seguir diferentes usos y aspectos que había tenido la plaza desde 1920, es decir a lo largo de 100 años.  

La asociación recuerda que la vegetación en forma de arbolado ha estado presente hasta casi la mitad de ese tiempo, “otorgando a los bellos edificios que la encuadran un mayor empaque lo que también es importante”.  

Ahora confían en que la posibilidad de implantar vegetación, lleve aparejado como mínimo dos o tres árboles, “que nos permitan pasar buenos ratos a su sombra en las tardes de verano”. “Desde luego para nada pensamos en algún pequeño seto o proyecto de arbolito en maceta que pretendan justificar tímidamente la sostenibilidad del proyecto”, afirman, tajantes.