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La primavera se espera cálida y se mantiene la incógnita sobre las lluvias La primavera se espera cálida y se mantiene la incógnita sobre las lluvias
El tiempo, soleado y seco, se deja notar en los campos que rodean a la ciudad de Teruel

La primavera se espera cálida y se mantiene la incógnita sobre las lluvias

Diciembre fue muy cálido en Teruel, mientras que enero y febrero fueron fríos

El conjunto del invierno en Aragón ha sido cálido, una tendencia que va a ser la más probable en la estación de la primavera, que comienza el próximo lunes, y en la que se mantendrá la incógnita respecto a las precipitaciones, que aunque han sido las normales en el trimestre pasado, presentan ya un déficit si se suman los cinco meses del Año Agrícola. En concreto, las temperaturas de diciembre fueron muy cálidas, con hasta 3,6 grados de anomalía positiva en la capital turolense. Y en el caso de las precipitaciones, localidades como Montalbán y Palomar de Arroyos recibieron el pasado trimestre la mitad de precipitaciones de lo que es habitual en la zona.

Así lo explicó este viernes en rueda de prensa el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Aragón, Rafael Requena, para presentar el balance climático del invierno y los pronósticos provisionales de la primavera que entrará en la península a las 22:24 horas del próximo lunes.

En Aragón, el invierno en su conjunto ha arrojado un carácter ligeramente cálido, con una anomalía de 0,6 grados positivos con respecto al periodo referencia 1981-2010, con una distribución espacial de las anomalías que oscilan entre los 0,9 positivos registrados en el observatorio de Teruel y los 0,8 grados menos registrados en Alhama de Aragón.

Destaca de este periodo las temperaturas del mes de diciembre, que fue muy cálido, con 2,2 grados de anomalía positiva, de hasta 3,6 grados en Teruel capital; de 2,3 en Huesca y de 2,2 en Zaragoza, mientras que enero y febrero fueron fríos.

En España, este trimestre pasado ha sido el décimo invierno más cálido desde el comienzo de la serie en 1961, y el quinto más cálido del siglo XXI.

Precipitaciones

En cuanto a precipitaciones, el invierno fue normal, con un 2 % menos de lluvia y un déficit de 2 litros por metro cuadrado en el conjunto de la Comunidad, con unas anomalías que oscilan entre el 51 % menos de lluvia que han sufrido en la provincia de Teruel localidades como Montalbán y Palomar de Arroyos, en la Comarca de las Cuencas Mineras, y el 72 % más de Fraga.

Por meses, diciembre, con un 20 % más de precipitación, fue húmedo; enero normal, aunque con oscilaciones entre el norte, muy húmedo, y el sur, muy seco; y febrero seco.

En el conjunto de España, el invierno fue cálido y húmedo: na sido el décimo invierno más cálido desde el inicio de la serie en 1961 y el quinto más cálido del siglo XXI, y a lo largo de la serie ha habido 30 inviernos más secos y 31 más lluviosos que este.

El portavoz de la Aemet, Rubén del Campo, destacó que es “la primera vez que cinco inviernos consecutivos son catalogados como cálidos o muy cálidos”.

Respecto al balance del Año Agrícola (1 de septiembre del 2022 a 31 de agosto del 2023), hasta el 28 de febrero, el conjunto de Aragón presentó un promedio de un 18 % menos de precipitaciones y un carácter seco, según la Aemet.

La variación en su distribución territorial osciló entre totales pluviométricos, en relación a la normal, de alrededor del 50 % menos de lluvia registrada en Aguarón y del 58 % por encima de la media recogida en el observatorio de Teruel, en este caso, según Rafael Requena, gracias a las lluvias del otoño.

En su conjunto, las anomalías en cuanto a precipitaciones en este periodo presentan un déficit promedio de 46 litros por metro cuadrado menos para el conjunto de la Comunidad.

el avance de la predicción estacional provisional para los meses de marzo-abril-mayo establece que “lo más probable” es que el periodo sea cálido en este territorio, con un 50 % más de probabilidad mientras que Aragón se sitúa entre el tercil normal y el seco respecto a las probabilidades de lluvia.

Preguntado por la posibilidad de lluvias en los próximos días, Requena precisó que estos días está pasando un frente “no muy activo” con precipitaciones, que “si las hay, se notarán este fin de semana en los Pirineos” y serán de nieve a partir de 1.600-1.800 metros.

Para la próxima semana se esperan otros dos frentes, el primero de los cuales “se deshará antes de que llegue” y no se esperan precipitaciones en toda la semana, y el siguiente será a partir del fin de semana pero “tampoco con precipitaciones importantes”, avanzó el delegado territorial de la Aemet quien precisó que se trata de una sucesión de frentes atlánticos “no muy activos”.

Las temperaturas de estos próximos días serán, dijo, “las normales” de la primavera, “sin el subidón” de esta semana, cuando en Zaragoza se ha batido el récord de las máximas, con 28,7 grados registrados el lunes 13, la más alta desde el 19 de marzo de 1957, y “casi” se alcanza también el de las mínimas por el viento del suroeste.

Y no fue la única, pues Calanda con 29,6 grados y Quinto con 29,4 grados adelantaban una primavera más cálida de lo normal y con escasas precipitaciones.

Aemet ve prematuro predecir el tiempo en Semana Santa, que suele ser variable

El tiempo en Semana Santa es “muy variable” de un día a otro, pero también entre zonas geográficas y dependiendo del año y la época en la que se celebre, pero además es pronto para predicciones tan a largo plazo, afirmó este viernes el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) Rubén del Campo.

La Semana Santa cae en primavera y en esta época especialmente las predicciones meteorológicas a tan a largo plazo no acaban de tener “tanta pericia”, añadió, durante una rueda de prensa para hacer balance del invierno y avanzar la predicción para la primavera, que comienza el próximo lunes, 20 de marzo.

“A grandes rasgos, el periodo en el que cae la Semana Santa este año es un periodo primaveral, en el que pueden darse grandes cambios del tiempo”, añadió por su parte Ricardo Torrijo, también de la Aemet.

“Nos podemos encontrar épocas con períodos fríos en algunas regiones y en otras cálidos”, y además, añadió, puede haber asimismo chubascos con alguna tormenta, y “alternarse con días muy soleados”.

En primavera, insistió, “el tiempo es muy variable”, y en estos momentos “no tenemos mucha señal de lo que puede ocurrir”.