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La residencia San Hermenegildo amplía su atención a dependientes en sus apartamentos La residencia San Hermenegildo amplía su atención a dependientes en sus apartamentos
Instalaciones de uno de los apartamentos de la Residencia San Hermenegildo de Teruel

La residencia San Hermenegildo amplía su atención a dependientes en sus apartamentos

El Gobierno de Aragón autoriza este cambio que permitirá crecer en usuarios y personal
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La residencia de mayores San Hermenegildo de Teruel, cuando se van a cumplir cuatro años de su apertura, afronta una nueva etapa ilusionante que le va a permitir incrementar el número de usuarios y de personal, gracias a la autorización que ha recibido del Gobierno de Aragón para que sus 236 plazas puedan destinarse a la atención de personas asistidas. El primer paso va a ser destinar a este fin la primera planta de los apartamentos que hasta ahora eran todos para autónomos.

El director del centro, Luis Latorre, recordó que hasta ahora era un centro mixto con 165 plazas para autónomos y 71 para asistidos, algo que “limitaba la capacidad del centro porque la demanda está claramente enfocada a asistidos”.

La residencia continuará teniendo los dos perfiles, ya que la segunda y tercera planta se mantienen para personas que no son dependientes, muchos de ellos cooperativistas.

Además de poder dar servicio a nuevos usuarios dependientes, este nuevo modelo permitirá a las personas que viven en los apartamentos poder continuar en ellos si pasan a ser dependientes. El responsable del centro aseguró que se va a dar un servicio que no existe en Teruel en apartamentos con todos los servicios sanitarios y asistenciales, un modelo muy apropiado para personas que ya tienen dificultades para estar en sus casas, aunque no tengan un grado muy alto de dependencia.

La adaptación de esta primera planta de apartamentos, con capacidad de 56 plazas, solo requiere personal, entre ocho y diez personas, ya que las instalaciones ya se diseñaron plenamente adaptadas: con camas articuladas, baños geriátricos y suelo antideslizante y muebles sin esquinas.

La ratio de personal por residente en la San Hermenegildo ya está por encima de lo que marca la ley, es del 0,5 frente al 0,35 exigido. “El servicio de una residencia tiene que ser intensivo en personal, eso lo tenemos claro”, afirmó Latorre quien reconoció que en estos momentos, cuando sigue habiendo muchas bajas por covid, está resultando difícil encontrar trabajadores.

Además del aumento del número de personas dependientes con la transformación de esta planta de apartamentos, la ampliación de la plantilla también está relacionada con otro de los proyectos en los que está inmersa la residencia, lograr la certificación como centro con atención centrada en la persona (ACP), un proceso que ya se ha iniciado.   

Servicio de fisioterapia del centro de mayores San Hermenegildo 

El trabajador social de la San Hermenegildo, Carlos Gracia, explicó que este modelo supone “un cambio a la hora del trabajo en el mundo geriátrico” que requiere formación.

“Se trata de cambiar el concepto de que la persona mayor, cuando entra en una residencia, puede pensar que se le van a quitar sus hábitos, su rutinas, sus gustos y preferencias y la idea de este modelo es lo contrario. Para el profesional exige un esfuerzo extra: un mayor conocimiento de la persona, de su historia de vida, sus inquietudes, sus intereses, Hay que hacer un plan de cuidados individualizado y personal. Es un modelo que avala al cambio que queremos hacer”, aseguró Gracia.

Se trata de un sistema que se quiere potenciar desde la administración. “El servicio asistencial tiene que adaptarse a los nuevos tiempos. Nos tenemos que adaptar a las necesidades del residente y no es el residente el que se adapta a las condiciones de la residencia. Aboga por tener una asistencia como si estuviera en su propia casa”, añadió Luis Latorre.

San Hermenegildo quiere ser un referente en la atención a mayores y por ello también está empezando a trabajar para conseguir acreditaciones de calidad, en concreto, la general ISO 9001 y la específica de residencias ISO 158101. “Pensamos que estamos dando un buen servicio pero es el momento de profesionalizar y controlar absolutamente todo”, argumento el director del centro que confió en que este proceso suponga una mayor eficiencia y una mejora continua.

Latorre recordó que las plazas concertadas con el Gobierno de Aragón se conceden para periodos de cuatro años y que pronto se va a establecer el siguiente, de 2023 a 2026, en el que confían en poder quedar incluidos.

El responsable de la San Hermenegildo explicó que sus residentes, aunque no han tenido la opción de acceder a una plaza concertada, sí que se les ha ayudado a gestionar las prestaciones vinculadas al servicio que suponen una buena ayuda para las familias.

Para todas estas transformaciones la formación del personal va a ser imprescindible. Los responsables del centro aseguraron que esta ha sido siempre una prioridad. Mantienen acuerdos con diferentes institutos de la ciudad y acaban de firmar un convenio para la puesta en marcha del modelo de Formación Profesional Dual con el IES Francés de Aranda.

Consejo de participación para escuchar y mejorar

Cuando la pandemia de coronavirus comenzó, la residencia San Hermenegildo acaba de iniciar su andadura y las obligadas restricciones sanitarias impidieron desarrollar muchos de los proyectos que se habían planificado. Ahora se quieren volver a retomar.

El trabajador social del centro, Carlos Gracia, explicó que se quiere establecer el consejo de participación que incluirá a familiares, residentes y trabajadores para “hablar y que se hagan críticas constructivas para mejorar la residencia”.

Otra de las propuestas serán las tertulias de residentes, sobre temáticas que les interesen y apelando a la estimulación cognitiva para que se mantengan conectados con la sociedad.

Los fines de semana se incluirán bailes de salón y en línea para realizar actividad de una forma más lúdica.

La colaboración con otras instituciones también se quiere volver a impulsar. Así, desde sus inicios se firmó un convenio con la Universidad que ha permitido entre otra cosas participar en proyectos de investigación para probar tecnología destinada a los mayores. Ahora se quiere volver a intensificar y una de las propuestas podría ser con el grado de Bellas Artes, para que los alumnos puedan hacer sus prácticas en las instalaciones de la residencia.

Además de las nuevas actividades y las transformaciones en la atención, la residencia también espera otras mejoras que llegarán desde fuera, con la rotonda que se está construyendo y que permitirá tener un acceso directo y la puesta en marcha de la línea de autobús urbana para la que desde el Ayuntamiento hay compromiso de que se ponga en marcha este verano.