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Labores de preparación de la tierra para la próxima siembra del cereal de invierno en la zona del Altiplano turolense

Las primeras lluvias del otoño podrían traer el tempero para iniciar la siembra

Los precios de los cereales han repuntado en los últimos meses, pero continúan siendo bajos

Los agricultores turolenses confían en que la tierra adquiera tempero con las primeras lluvias del otoño para iniciar la siembra del cereal de invierno, que en la provincia se lleva a cabo desde El Pilar hasta finales de noviembre en función de las zonas. Después de un verano con menos precipitaciones de lo normal, estas borrascas se antojan imprescindibles para llevar a cabo esta labor en las mejores condiciones.

El secretario general de UPA Aragón, José Manuel Roche, precisó que salvo en las zonas más bajas y las variedades más tempranas de cebada, el grueso de la siembra se realiza en noviembre.  La borrasca Alex, junto con la llegada de nuevos frentes la semana que viene, “podrían hacer que las condiciones para la siembra fueran las ideales para no tener los problemas de otros años, en los que ha habido que retrasarla o incluso hacerla en seco”, argumentó.

El presidente de ASAJA Teruel, José Manuel Cebollada, coincidió en que “noviembre es el mes por excelencia” para la siembra en la provincia y que ahora se encuentran “pendientes del agua”. “Aunque llovió en julio, después no ha caído prácticamente nada. La tierra está muy seca y no se puede trabajar”, explicó.

Desde UAGA, Marcos Garcés señaló que en las principales zonas cerealísticas, como son el Jiloca y el Altiplano, siguen esperando a que llueva un poco más. En aquellas localidades en las que hubo tormentas, pudieron preparar la tierra en agosto y también han podido hacerlo en las tierras que estaban en barbecho, pero en el resto están encontrando mayores dificultades.

Roche añadió que aunque la cebada y el trigo siguen siendo los cereales más cultivados, desde UPA han detectado un aumento en la siembra de triticale. Garcés comentó a este respecto que el triticale y en general las variedades híbridas están “ganando terreno” porque aguantan mejor la sequía, aunque también han detectado en algunos casos mayores afecciones por hongos y dificultades para granar. No obstante, se ha convertido en una buena alternativa de rotación a la cebada en aquellas tierras que no son muy productivas para el trigo, añadió.

Precios bajos

Aunque la última cosecha en la provincia de Teruel fue excelente, los precios de los cereales al inicio del verano fueron muy bajos, de 140 euros la tonelada de cebada. “No podemos vender a esos precios porque no cubrimos los costes de producción”, apuntó Cebollada. 

El presidente de ASAJA comentó que los precios del cereal “les siguen quitando el sueño a los agricultores” y que si, como consecuencia de la pandemia continuaran a la baja, el sector agrícola podría salir “tan dañado como el turismo”. 

“Hubo agricultores que tuvieron que vender a ese precio porque no tenían capacidad de almacenamiento. Afortunadamente, la mayoría formamos parte de cooperativas que sí que la tienen y que venden a lo largo de todo el año, de tal forma que finalmente podemos conseguir mejores precios”, explicó Garcés.

Añadió que, por ejemplo, Cereales Teruel permite a los cooperativistas ir cobrando durante todo el año en función de sus necesidades y “arreglar cuentas” al término del mismo. “El modelo cooperativo que siempre se pone como ejemplo adquiere más importancia si cabe en años como este”, opinó.

Aunque los precios se han ido recuperando, desde UAGA no creen que podamos verlos muy altos “porque entramos en tiempos raros”. Apuntó que el cereal ecológico cereal ecológico mantiene un buen precio, bastante por encima del convencional.

Incrementar la liquidez

José Manuel Roche apuntó que, por otro lado, almacenar más cebada y no venderla puede traer consigo falta de liquidez en las explotaciones. “Ahora comienza la campaña de siembra y es necesario tener liquidez para poder comprar gasoil, abonos,... y si no vendemos, no la tenemos”, señaló.

El secretario general de UPA explicó que el Gobierno de Aragón tiene previsto adelantar el primer pago de la Política Agrícola Común (PAC) y abonar el 70% de la ayuda el 30 de octubre, mientras que el 30% restante se entregaría en la primera quincena de diciembre. “Esto permitiría a los agricultores iniciar la campaña de siembra con más liquidez y menor tensión económica”, dijo.

UPA va a solicitar al Ejecutivo autónomo que adelante también a la primera quincena de noviembre el pago de la prima o ayuda acoplada de la vaca nodriza y la oveja con el único objetivo de inyectar liquidez a los ganaderos.

Las últimas lluvias, así como las que se prevé que caigan en estos días, también dejarán los pastos en buenas condiciones, lo que beneficia especialmente al sector del ovino, tan importante en la provincia de Teruel. 

“La Covid-19 casi se lo lleva por delante por la bajada del consumo, también de los terneros. Pero gracias a la recuperación del consumo local y a la gran exportación de cordero que hemos sido capaces de sacar a Emiratos Árabes, el precio se ha podido recuperar”, explicó el secretario general de UPA Aragón, José Manuel Roche.

El Gobierno de España, en colaboración con las organizaciones profesionales agrarias y las cooperativas ganaderas, consiguió abrir nuevos mercados para dar salida al excedente de ovino.