Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Las últimas lluvias mejoran el tempero para la siembra en parte de la provincia Las últimas lluvias mejoran el tempero para la siembra en parte de la provincia
Un agricultor realiza siembra directa, una de las técnicas de la agricultura de conservación, en una explotación de la comarca del Jiloca

Las últimas lluvias mejoran el tempero para la siembra en parte de la provincia

En el Jiloca empiezan a sembrar en seco a la espera de precipitaciones que permitan la nascencia

Las precipitaciones caídas desde el pasado martes han dejado la tierra en unas condiciones óptimas para la siembra del cereal de invierno en buena parte de la provincia de Teruel, donde esta labor se realiza mayoritariamente después de Todos los Santos. En algunas de las comarcas agrarias más cerealistas como el Jiloca las lluvias no han sido intensas y allí algunos agricultores habían empezado a sembrar en seco a la espera de que después llegara el agua que permitiera una adecuada nascencia.

Las estaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ubicadas en Teruel y Alcañiz habían registrado hasta el viernes más de 46 litros por metro cuadrado, mientras que la de Calamocha tan solo ocho. Las precipitaciones han sido más generosas en el noroeste de la provincia, pero han llegado a prácticamente todo el territorio con mayor o menor intensidad.

El secretario general de UPA Aragón, José Manuel Roche, aseguró que las cantidades de lluvia registradas en el Jiloca han sido “insuficientes” para comenzar una siembra con garantías, “aunque han permitido generar algo de tempero y poder trabajar sin levantar mucho polvo”, añadió José Manuel Marco desde UAGA. Este último recordó que hace dos años tuvieron que sembrar en seco y no llovió hasta enero, pero que después vino una primavera húmeda que salvó la cosecha.

Después de Todos los Santos, la mayoría de los agricultores iniciaron las siembras incluso en seco con la perspectiva de que después llegaran las lluvias que permitieran una buena nascencia del cereal. Para aquellos que realizan siembra directa, una de las técnicas de la agricultura de conservación que cada día cuenta con más adeptos, la situación mejor porque pueden hacerlo con menos precipitaciones.

En la zona del Jiloca esperaban que esta semana hubiera sido más lluviosa, pero no están alarmados porque todavía están en las primeras semanas de siembra y además el año climatológico ha sido húmedo y el campo está en mejores condiciones que en otros episodios recientes.

El presidente de ASAJA Aragón, José Manuel Cebollada, corroboró que en la cuenca del Jiloca están sembrando “con muchas dificultades”. “Los campos que han estado en barbecho se trabajan mejor, pero en el resto tenemos una dificultad terrible y seguimos a la espera de que llueva más”, señaló.

Así pues, los agricultores siguen pendientes de la meteorología “porque además la semilla necesita humedad para poder germinar, entre 15 o 20 litros por metro cuadrado”, advirtió.

Reforma de la PAC

En otro orden de cosas, José Manuel Cebollada indicó que van a iniciar una ronda de conversaciones con el resto de organizaciones profesionales agrarias y el Gobierno de Aragón para que Teruel no vuelva a salir perjudicada en la reforma de la Política Agraria Común (PAC) que se está gestando actualmente. “Mantenemos nuestra reivindicación: que la provincia de Teruel sea tratada igual que el resto”, dijo.

ASAJA Teruel propone la eliminación de los derechos históricos referenciados hace ahora 20 años, pero quiere que el resto de territorios se pronuncien también a favor de esta medida. “Es una cuestión muy importante para la provincia de Teruel. Es ahora o nunca. Si no conseguimos igualar las ayudas con las que reciben el resto, será una hecatombe total para el campo turolense”, argumentó Cebollada.

El presidente de ASAJA recordó que si las ayudas de la PAC no se incrementan y tampoco lo hacen los precios de los cereales, muchos agricultores turolenses se verán obligados a abandonar sus explotaciones por la falta de rentabilidad, lo que se traducirá en un incremento de la despoblación.

Más pólizas de seguro

Agroseguro ha cerrado el mes de octubre constatando el aumento en la contratación de pólizas del seguro agrario. En un momento vital para el campo español, con el periodo de suscripción abierto para los cereales, legumbres, olivar, uva de vino o frutos secos, el número de pólizas contratadas en los diez primeros meses de 2020 crece un 7% respecto a 2019. La superficie agraria asegurada ha aumentado un 47% hasta superar los 4,6 millones de hectáreas y la producción asegurada rebasa los 30 millones de toneladas, un 18% más. 

La inestabilidad climática de los últimos años y la solvencia del sistema español de Seguros Agrarios son las claves vinculadas al aumento de la contratación de estos seguros en 2020, según el director de Producción y Comunicación de Agroseguro, Sergio de Andrés. 

“Los agricultores son conscientes de los años muy duros de sequía, pedrisco y tormentas que hemos sufrido. Borrascas, como Gloria o Bárbara, han destrozado en minutos meses de esfuerzo en el campo. Todos somos conscientes de que es imposible prever cómo será 2021, pero hay que recordar que un otoño de lluvias no garantiza una buena cosecha, pues puede venir seguido de una primavera realmente seca, como ya sucedió en 2017”, argumentó De Andrés.

En los últimos quince años, España ha vivido varios episodios de sequía moderada y una reducción en su periodo de recurrencia. La sequía hidrológica vivida en la campaña 2004-2005, se repitió en 2011-2012, siete años más tarde, y posteriormente en 2016-2017, cinco años después. Estos dos últimos periodos de bajas precipitaciones afectaron gravemente al sector agrario y siguen siendo los de mayores indemnizaciones en los 40 años de historia de Agroseguro. El último episodio se vivió en el año hidrológico 2018-2019, reduciendo a tan solo dos años el periodo de intermitencia entre los episodios de sequía.

Buena parte de estas sequías impactaron de lleno en los cultivos herbáceos con indemnizaciones por encima de los 440 millones de euros en los últimos cuatro años. Este año, el sector disfruta de nuevo con un 5% de bonificación por contratación temprana, cuyo plazo finaliza el 15 de noviembre. Esta línea de seguro, en concreto, crece un 6,7% en 2020, impulsada por un 17,5% de crecimiento en Castilla y León.

“Los agricultores de las zonas cerealistas de España son consciente de que la sequía sufrida en 2017, por ejemplo, con un verano y otoño extremadamente secos, vino precedida de meses de lluvias abundantes”, recordó Sergio de Andrés. En cambio, en 2019, una primavera y verano extremadamente secos y de alta siniestralidad fueron la antesala a un otoño de lluvias torrenciales, como las vividas en el arco mediterráneo en septiembre. Afortunadamente, el invierno y primavera de 2020 han permitido tener una cosecha óptima durante este año.