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Las viviendas de turismo rural pierden el 80% de las pernoctaciones en 2020 Las viviendas de turismo rural pierden el 80% de las pernoctaciones en 2020
Viviendas de turismo rural ubicadas en la localidad turolense de Camañas. Archivo

Las viviendas de turismo rural pierden el 80% de las pernoctaciones en 2020

Entre un 20% y un 30% de los cerca de 600 establecimientos cierran sus puertas por la crisis

La Federación Aragonesa e Turismo Rural (Faratur) cifra en un 80% la pérdida de pernoctaciones en las casas rurales de la provincia de Teruel en 2020 respecto al año anterior a causa de las restricciones establecidas para frenar la propagación del coronavirus. Esto ha llevado al cierre de entre el 20% y el 30% de los cerca de 600 establecimientos existentes en el territorio.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó este lunes la Encuesta de ocupación en alojamientos turísticos extrahoteleros (EOAT) con los datos de diciembre. De acuerdo a la misma, la pernoctaciones en las viviendas de turismo rural habrían recibido el año pasado 26.593 viajeros, un 50,4% menos que en 2019, que habrían llevado a cabo un total de 73.682 pernoctaciones, un 48,81% menos.

Sin embargo, el presidente de Faratur, el turolense Jesús Marco, indicó que la Encuesta no refleja la realidad del turismo rural de la provincia. Esto se debe, según explicó, a que no todos los alojamientos cumplimentan los cuestionarios del INE debido a su complejidad.

Marco explicó que Faratur calcula que la pérdida de pernoctaciones en las viviendas de turismo rural de la provincia de Teruel alcanzó el 80% en 2020. En este sentido, recordó que enero comenzó con buenas ocupaciones en el puente de Reyes y en el de San Valero, festivo en la ciudad de Zaragoza. Febrero fue, como es habitual, un mes flojo, añadió. Y en marzo comenzó la pandemia y el Gobierno central decretó el estado de alarma, que obligó a los establecimientos a cerrar sus puertas hasta finales de junio o principios de julio.

Las casas rurales de la provincia alcanzaron “buenas ocupaciones” en el periodo estival, que se frenó en septiembre con el inicio del curso escolar. 

Las viviendas volvieron a llenarse en el puente del Pilar pero, a continuación, comenzaron a incrementarse de nuevo los contagios de coronavirus, lo que llevó a las autoridades sanitarias a establecer nuevas restricciones a la movilidad que han hecho que la actividad no se haya vuelto a recuperar. El puente de Todos los Santos, el de la Inmaculada y la Constitución y las Navidades no se han parecido en nada a los de años anteriores. 

En este sentido, el presidente de Faratur explicó que, por ejemplo, en Nochevieja solían tener grupos muy numerosos de amigos que, en esta ocasión, ante la limitación a diez personas de las reuniones familiares y sociales, decidieron no alquilar.

La situación no ha cambiado con el nuevo año. “Continuamos con los confinamientos territoriales, con las pistas de esquí cerradas y con las casas rurales vacías”, argumentó Jesús Marco.

El INE estima que en diciembre de 2020 había en la provincia de Teruel 238 viviendas de turismo rural, 118 menos que un año antes, que ofertaban un total de 1.868 plazas, 943 menos y que daban empleo a 267 personas, 146 menos.

Sin embargo, de nuevo Faratur rebatió esta cifra y señaló que en Aragón hay aproximadamente 1.500 establecimientos, de los que cerca de 600 se encuentran en la provincia de Teruel, otros tantos en la de Huesca y algo más de 300 en la de Zaragoza.

Según el presidente de la Federación, en el último año han cerrado entre un 20% y un 30% de las mismas. De nuevo indicó que es difícil conocer la cifra con precisión puesto que las aperturas y cierres fluctúan mucho.

Marco precisó que, entre la tipología de casas rurales que más han cerrado, se encuentran las compartidas porque, ante la complicada situación sanitaria, los usuarios no están dispuestos a ocupar espacios con otras personas a su núcleo. De la misma manera, también han dejado de prestar servicio aquellas regentadas por personas mayores, dijo.

Jesús Marco se mostró pesimista sobre el futuro cercano para el sector. En este sentido, dijo que no comparte las declaraciones de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, que recientemente aseguró que Semana Santa “puede ser el reinicio de los viajes nacionales si se cumplen las medidas de seguridad”.

A penas un día después de hacer esta previsión, Maroto puntualizó que los viajes nacionales en Semana Santa solo serán posibles si el proceso de vacunación de la Covid-19 avanza según lo previsto.

A día de hoy, el presidente de Faratur no cree que la actividad en el sector pueda recuperarse dado que solo faltan dos meses para Semana Santa y augura que “habrá muchos negocios que se hundan”.