Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Interior de establecimiento hotelero turolense tras su reapertura a mediados de diciembre. Javier Escriche

Los hosteleros turolenses afrontan una cuesta de enero “imposible de sobrellevar” por las nuevas restricciones

“Las decisiones no son las acertadas porque la situación no mejora nada”, aseguran

La cuesta de enero va a ser más difícil de subir que nunca para los hosteleros, que consideran que las nuevas restricciones a su actividad anunciadas este sábado por el Gobierno de Aragón, “no son las más acertadas” para evitar la propagación de la pandemia por coronavirus.

Aragón ha pasado a un nivel de alerta 3 agravado, con nuevas limitaciones que afectan especialmente a la hostelería, que, como todos los sectores no esenciales, tendrá que volver a cerrar a las 20:00 horas y limitar a cuatro el número de personas por mesa en el interior de los establecimientos, además de prohibir fumar en las terrazas.

El presidente de CEOE-Cepyme Teruel y de la asociación provincial Teruel Empresarios Turísticos (TET), Juan Ciércoles, volvió a lamentar que se “culpabilice” a la hostelería del incremento de los contagios y consideró que el departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón “no está en la línea de las decisiones acertadas porque la situación no mejora nada”. “Así ha quedado demostrado con el aumento de los contagios y los rebrotes, a pesar de las limitaciones a la actividad en nuestro sector”, argumentó.

En su opinión, después del cierre de los establecimientos o tras el toque de queda, “la gente se reúne en otros lugares con familiares y amigos hasta que amanece, sin ninguna de las medidas de seguridad que la hostelería impone en el día a día, como la distancia de seguridad y el uso de mascarillas e hidrogeles”.

Por eso, y ante la proliferación de fiestas ilegales, consideró que sería adecuado regular el sector del ocio y sancionar a quienes incumplan la normativa. “Dado que la situación se alarga, lo mejor sería regular adecuadamente los aforos y distancias para que la gente esté en lugares seguros porque, de otro modo, las reuniones derivan en más contagios y en nuevas restricciones para el comercio y la hostelería”, dijo.

El adelanto de la hora de cierre a las ocho de la tarde priva de nuevo a bares y restaurantes de servir en sus locales a la hora de la cena. “Llevamos muchos meses en que la gente no disfruta de ello, en algunos casos por miedo a pesar de que los negocios se están esforzando por ser lugares seguros. Habría que dejarles todo el tiempo posible para que pudieran seguir dando servicio a los clientes”, opinó.

Respecto a la comida para llevar, Ciércoles explicó que es una opción que está funcionando en las grandes ciudades, donde la demanda de este servicio sigue al alza. Pero añadió que no se puede comparar Zaragoza, y ni siquiera Huesca y Teruel, con pequeñas localidades turolenses como Valderrobres, Burbáguena, Monroyo o Azaila, “donde solo hay un bar abierto”. “Es estos lugares, da lo mismo la hora de cierre porque el uso del servicio es mínimo, y con estas restricciones les impiden salvarse”, apostilló.

También hizo hincapié en que el mantenimiento de estos establecimientos en el medio rural es importante para mantener población activa y, con ella, otros servicios como la escuela o las consultas médicas.

Respecto a la nueva prohibición de fumar en las terrazas, Ciércoles admitió que no era el más apropiado para valorar la decisión desde un punto de vista sanitario, pero sostuvo que no cree que sea el motivo de que la gente se contagie si se guarda la distancia de seguridad.

“Por encima de la hostelería, están las medidas de seguridad. Pero todas las medidas que se toman van dirigidas a los mismos sectores. Por ejemplo, no vemos que los autobuses urbanos dejen de funcionar y allí ni se mantiene la distancia de seguridad ni se limpia tras cada uso”, indicó.

El presidente de TET reiteró que “la hostelería no es el problema, sino parte de la solución” y lamentó profundamente las nuevas restricciones en un mes como enero, cuando habitualmente más desciende la actividad tras las fiestas navideñas. “Los empresarios van a tener que seguir haciendo frente a todos los pagos, pero van a ser imposibles de sobrellevar”, concluyó.