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El tren turístico de Teruel con escasa ocupación el pasado sábado por la mañana

Los hosteleros ven el verano "muy negro" y, salvo en el Matarraña, la ocupación cae en picado

Las previsiones de agosto no son malas, pero hay riesgos de cancelaciones
Cruz Aguilar


El miedo al contagio por coronavirus ha frenado en seco las vacaciones de los españoles. Si en un principio se creyó que el medio rural era un buen lugar para mantener las distancias de seguridad en las que insisten las autoridades sanitarias, finalmente las cifras muestran que, en general, también a los pueblos ha llegado menos gente que otros años. Todas las comarcas turolenses han estado por debajo de la ocupación registrada durante el año anterior salvo Matarraña, donde los hosteleros están sorprendidos por un incremento en el mes de julio que achacan a la cercanía de ciudades como Tarragona, Zaragoza, Castellón, Teruel o Lérida.
Según los datos facilitados por la Asociación Teruel Empresarios Turísticos (TET), la ocupación tanto en la Sierra de Albarracín como Matarraña ha sido de en torno a un 60% del total, una cifra que en el caso del Matarraña está por encima de la registrada en años anteriores, según constatan los propios hoteleros. En Teruel se ha situado en torno al 45% debido a las cancelaciones de última hora, mientras que en el Bajo Aragón ha sido de en torno a un 25%. Del Maestrazgo no ofrecen cifras pero plantean que,  aunque más floja que en julio de 2019, “ha estado bien dada la situación”. 
El presidente de la agrupación, Juan Ciércoles, reconoce que ve el panorama “muy negro” y asegura que los brotes registrados en la provincia en los últimos días “no ayudan a mejorar los datos ya negativos de por sí” puesto que van a provocar cancelaciones en unas reservas que están muy por debajo de las de veranos anteriores. Recuerda que las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) registradas para el mes de junio muestran una importante caída tanto en los visitantes como en las pernoctaciones con respecto al año anterior y vaticina que las de julio serán tan solo sensiblemente superiores a las de junio. 
Los datos del Instituto Nacional de Estadística referentes a la provincia de Teruel en el mes de junio muestran la caída en picado tanto de visitantes como de pernoctaciones con respecto al mismo periodo del año anterior. Así, de los 39.327 viajeros que recorrieron la provincia en el año 2019 se ha pasado a 5.655 este mes de junio, lo que supone una caída del 85%. Un descenso similar ha sido el registrado en lo que respecta a las pernoctaciones, que en junio de 2019 se elevaron a 67.270 y este año se han quedado en 10.179 (un 15% de la cifra del pasado ejercicio).
Además del miedo ante la pandemia, las pernoctaciones se han reducido por la cancelación de eventos que en años anteriores atraían a un gran número de turistas, como la fiesta de la Vaquilla en Teruel, la Baja Aragón o las citas deportivas de Motorland, en Alcañiz, enumera Ciércoles.  El presidente de la hostelería turolense recuerda que los rebrotes no se han producido por asistir a bares o restaurantes y lamenta que ellos sean “los paganos de la situación”. Si en un principio barajaban el cierre de entre el 20 y el 30% de los establecimientos de restauración a causa de la situación derivada del Covid-19, ahora cree que la cifra será aún mayor. 

Transparencia y clientela
Para Ciércoles las ayudas que contempla el Gobierno de Aragón darán un importante respiro al sector. Aunque las considera insuficientes, precisa que son importantes porque demuestran que “son conscientes de que se necesita ese apoyo”. Y es que, tras un trimestre cerrados por el confinamiento ha llegado un verano en el que apenas hay consumo por el miedo al contagio. Según el responsable de los hosteleros, el mejor termómetro para medir el turismo en la capital turolense es el tren turístico, “si está lleno es porque hay un elevado porcentaje de ocupación y ahora va medio o a un cuarto”, lamenta. 
A juicio del responsable de la hostelería turolense la transparencia que se está haciendo en Aragón con los datos resulta negativa para el sector porque “otras comunidades que no son tan transparentes pero seguramente tendrán los mismos positivos se aprovechan de esos turistas que no quieren venir aquí alarmados por los datos”.
Por su parte la gerente de Faratur, la Federación Aragonesa de Turismo Rural, Faratur, Marta Monforte, califica lo que llevamos de verano de “montaña rusa” puesto que las viviendas de turismo rural “tan pronto se llenan como se vacían”. La ocupación media para el mes de julio ha sido de entre un 15 y un 20%, aunque ha habido gran variedad entre las zonas. Entre las más demandadas han estado la Sierra de Albarracín y el Maestrazgo, “que son las más alejadas de Zaragoza”, comenta, para añadir que los territorios más cercanos a la capital aragonesa han tenido menos visitas porque “la gente no ubica los lugares en el mapa”, dice para añadir que, de hecho, muchos propietarios de casas rurales de comarcas zaragozanas se han quejado al respecto. 
La gerente de la Asociación de Empresarios Turísticos del Maestrazgo, Bea Borrás, explica que en general ha sido un mes “más flojo que otros años” y precisa que ha habido cancelaciones pero que no han sido de forma masiva y, sobre todo, se han concentrado en las últimas semanas de julio, posiblemente a consecuencia de las informaciones surgidas en Aragón y Teruel por el Covid.

Cancelaciones 
El presidente de la Asociación de Empresarios Turísticos de Gúdar-Javalambre, David Nadal, comenta que la ocupación “va por hoteles y por pueblos” puesto que algunos de los asociados han manifestado la dificultad para llenar sus plazas mientras que otros de esta zona están por encima de un mes de julio normal y notan “que la gente no ha ido a la playa y ha buscado otros destinos”, relata. 
La mayor parte de los hosteleros coinciden en señalar que las reservas llegan a última hora mientras que otros matizan que buena parte de las que se realizan con mayor antelación se caen en el último momento. En este sentido Marta Monforte especifica que hay personas que reservan en varios puntos diferentes de la geografía española con el fin de, cuando se acercan las fechas del viaje, decantarse por el lugar que consideran más seguro por el tema de los rebrotes. 
También David Nadal comenta que el número de positivos en Aragón difundido a través de los medios de comunicación ha provocado un frenazo en las reservas. “Los que ya las tenían llaman para informarse, pero los que tenían previsto hacerlas ya ni llaman”, lamenta. 
Según los datos recopilados por la Asociación Turismo Sierra de Albarracín, la ocupación media se ha situado en julio en torno al 50% pero se han registrado caídas con respecto al año pasado que oscilan entre el 6 y el 50%. 

El mes más esperado
Desde Teruel Empresarios Turísticos indican que las previsiones para la zona del Matarraña en el mes de agosto son buenas, al menos para las tres primeras semanas, donde se esperan altas ocupaciones. En Teruel cifran un 40% de ocupación media para el conjunto del mes, un porcentaje similar al del Bajo Aragón. Por encima, con un 50% según las previsiones, están Gúdar-Javalambre y la Sierra de Albarracín.
Faratur, baraja ocupar entre el 30 y el 40% de sus camas en la provincia de Teruel durante el mes de agosto, cifras alejadas del 60 y 70% que han logrado en años anteriores y con picos de hasta el 80% en determinadas comarcas. “Eso sí, son cifras referidas a las casas que se alquilan completas porque las que se arriendan por habitaciones quedarán todas libres previsiblemente”, dice Marta Monforte.
Aunque en el Matarraña los hosteleros están contentos con la caja realizada en el mes de julio se muestran muy cautos con el que es el mes turístico por excelencia: “Vamos semana a semana, como todos”, aseguró Javier Moragrega, que es el presidente de la Asociación de Empresarios Turísticos del Matarraña.  Y es que, como concreta Juan Ciércoles, “nadie se atreve a reservar porque lo hacen en función de los rebrotes”. Recalca que la situación epidemiológica de cada zona está estrechamente relacionada con la afluencia de visitantes. 
En el Maestrazgo la previsión para agosto de momento es buena, “con mejores expectativas que en julio porque hay bastantes reservas y, aunque alguna ha caído, de momento se mantiene lo ya contratado”, explica la gerente de la agrupación de empresarios turísticos de esta zona. Aún así, la previsión es no llegar a las fechas de años anteriores y recalcan que las reservas están estrechamente relacionadas con la evolución de la pandemia. 
Por ahora en la Sierra de Albarracín tienen reservadas para agosto en torno al 40% de las plazas, pero Begoña Sierra, que es la gerente de la Asociación Turismo Sierra de Albarracín, argumenta que no tienen ninguna seguridad en que finalmente se ocupen porque las cancelaciones son la tónica en lo que llevamos de verano: “Las reservas se producen muy a corto plazo y se solapan con cancelaciones en función de las noticias que llegan”, dice.

Descartar Aragón
En la comarca de Gúdar-Javalambre las previsiones para el mes turístico por excelencia eran buenas, pero las informaciones sobre el Covid-19 en Aragón las han lastrado. “La gente que se está pensando a dónde ir descarta Aragón”, dice el presidente de la asociación de esta zona.