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La Masía de La Pelarda recibió el pasado viernes a algunos clientes que están pasando el fin de semana

Los hoteles de las sierras de Teruel suben la demanda y se amplían las noches tras el fin de la alarma

Los establecimientos miran con esperanza a julio mientras las casas rurales tienen llamadas pero sin reservas
Cruz Aguilar

Mientras que algunos hosteleros esperan que el próximo mes de julio sea uno de los mejores de la historia reciente en lo que a ocupación se refiere, otros apenas cuentan con reservas. Los que mejores perspectivas tienen son los de las zonas turísticas por excelencia, como Gúdar-Javalambre y la Sierra de Albarracín, mientras que en la capital turolense, de momento, todavía hay mucha plaza libre para un verano que se presenta atípico. Eso sí, prácticamente todos los establecimientos tanto hoteleros como de restauración estarán abiertos a lo largo del mes de julio en toda la provincia. 

Si las reservas de última hora eran hasta ahora lo más típico, con la situación actual derivada de la pandemia todavía hay menos antelación a la hora de solicitar cama. Por eso, muchos confían en que la ocupación sea buena durante el mes de julio, pero hay quien advierte que la situación económica que atraviesan muchas familias pasará sin duda factura y, aunque en estos primeros fines de semana se note movimiento porque la gente necesita salir de su casa tras tres meses encerrada, después los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) y los despidos repercutirán en el sector vacacional.

El presidente de la Asociación Teruel Empresarios Turísticos, Juan Ciércoles, señaló con respecto a la capital turolense que este año apenas tienen reservadas para julio una cuarta parte de las plazas disponibles, mientras que, a fecha de hoy, ya tenían ocupadas el año pasado en torno a la mitad. La suspensión de las fiestas de la Vaquilla y de la Baja Aragón, que se celebra por el territorio provincial desde hace un lustro, ha repercutido en la llegada de visitantes,  lamentó.

En Bronchales no cancelan

En otros lugares esa suspensión de las pruebas deportivas no se ha traducido en una cancelación de la reserva. Es el caso de Bronchales, que tenía prevista para el día 28 de junio la celebración de la V edición del Trail y, aunque ha sido cancelada por el coronavirus, los deportistas que ya habían apalabrado hoteles y hostales irán y a ellos se han sumado otros acompañantes y más reservas, según explicó la gerente de la Asociación Turismo Sierra de Albarracín, Begoña Sierra.

Esta próxima semana será de puesta a punto de los hoteles y restaurantes que todavía no han abierto y algunos esperarán a la siguiente semana para activar al personal que ahora está afectado por un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) ya en el mes de julio. 

En este sentido, la gerente de la agrupación empresarial del Maestrazgo, Bea Borrás, comentó al respecto que en esta comarca “a principios de julio estarán todos abiertos” y avanzó que las sensaciones “son buenas porque se va viendo movimiento y van entrando reservas”. Reconoció que había un miedo a abrir y no tener clientes pero todo parece indicar que “no se va a cumplir”. Comentó que desde este fin de semana ya hay muchas casas rurales que ha recibido a sus primeros clientes.

Para Ciércoles contar con fechas de apertura de los grandes focos de atracción de la provincia de Teruel “es muy importante” porque es lo que mueve el turismo y “es fundamental que poco a poco toda esa maquinaria se ponga en marcha”. Lamentó que la situación no va a ser fácil para la hostelería y aseguró que los empresarios se van a tener que “reiniciar” porque las previsiones que hay hoy para los establecimientos no tienen nada que ver con las de hace unos meses, antes de la pandemia. 

En cuanto al Plan de Salvación de la Hostelería y el Turismo de la Provincia de Teruel, Juan Ciércoles comentó que la semana que viene mantendrán un encuentro los agentes económicos para “marcar las agendas” y buscar una fecha para reunirse con el Gobierno de Aragón de cara a mostrar “las realidades y las necesidades” que tiene el turismo turolense. Planteó la necesidad de dinamización que tiene el turismo de interior y lamentó que “no está recibiendo el mismo trato que el de sol y playa al que van dirigidas la mayor parte de las ayudas”.

Aunque previsiblemente los que no han abierto sus puertas en la provincia lo harán en los próximos días, algún hostelero  aseguró que tendrá problemas para que le salgan las cuentas debido a los protocolo de limpieza y desinfección que tendrá que aplicar en el hotel y que supondrán un incremento en el personal. “Ese coste habrá que repercutirlo en las tarifas y no sé si tendré los mismos clientes”, relató al respecto Arquímedes Ríos, que es el dueño de un hotel en Mora de Rubielos.

En la Sierra de Albarracín ya hubo numerosos turistas el pasado fin de semana y el coronavirus ha servido para que miraran hacia allí tanto los turolenses como los de Zaragoza o Huesca, que no suelen acercarse mucho. “La limitación de la movilidad ha hecho que nos hayan conocido”, aseguró, para añadir que también han ayudado mucho los bonos que ha emitido la Diputación de Teruel y la promoción realizada por el Gobierno de Aragón. Un importante foco de atracción han sido los parques temáticos, tanto el de aventura de Torres de Albarracín como el faunístico, situado en Tramacastilla. 

La gerente comentó que hay una gran disparidad entre unos establecimientos y otros y que mientras algunos ya tienen el 75% de sus plazas para los últimos fines de semana de junio otros apenas tienen unas pocas.  Begoña Sierra especificó que la mayor afluencia de clientes se nota en los alojamientos, mientras que a los restaurantes les está costando un poco más arrancar. “Mucha gente se decanta por comer en el campo, no sabemos si es por estar al aire libre, por cuestiones sanitarias o por temas económicos”, comentó la gerente. 

Destino vacacional

Pero además de las buenas cifras que tienen para el último fin de semana de junio, con óptimas reservas en algunos establecimientos y la previsión de que lleguen de última hora a otros, la Sierra de Albarracín ha dado el salto de lugar para escapadas a destino vacacional porque las reservas para este verano han incrementado los días.

El mes de julio es temporada baja en esta serranía, que comienza en agosto sus fechas buenas y las alarga hasta el mes de octubre. Sin embargo, de momento se plantea mejor que los julios de años anteriores, aunque los hosteleros son cautos porque, aseguran, “era tan flojo que a pocas reservas que tengas ya mejora”. 

De todas formas, la Sierra de Albarracín  no achaca este posicionamiento como un buen destino para fines de semana y vacaciones a la pandemia puesto que, como recuerda la gerente de la agrupación turística, “cuando se rompió la tendencia en marzo por el Covid ya había mucha mejor ocupación que en años anteriores”, aseguró. 

No obstante, Begoña Sierra indicó que para agosto las reservas están llegando muy sosegadas, aunque reiteró que la incertidumbre derivada de la situación sanitaria hace que la última hora gane adeptos. 

La última hora también es la fórmula dominante en la comarca de Gúdar-Javalambre y el gerente de la Asociación de Empresarios Turísticos, David Nadal, dice que es debido a la incertidumbre de cómo sería la normativa. Así, aunque todavía tienen plazas para el próximo fin de semana, que será el último de junio, Nadal argumenta que confían en llenar. 

Pensar en monte y no en playa

En lo que respecta al mes de julio, matiza que había fines de semana que estaban resueltos con la Vaquilla y la Baja Aragón suponía una semana al completo, pero asegura que el resto del mes era “mediocre” y las previsiones para éste son muy buenas. “Hay un cambio de objetivos, hay gente que quiere montaña cuando antes pensaba en la playa”, dice el gerente y la razón está tanto en que durante los fines de semana de la primavera los valencianos no pudieron llegar a Teruel como en las medidas restrictivas que el coronavirus impone a los turistas de playa por el tema de aforo y mantenimiento de las distancias. 

De todas formas, ese aumento es pequeño, pero es importante para las cifras que manejan y además según Nadal ya empieza a haber reservas para la primera quincena de agosto. Todo ello supone un importante “respiro” para unos hosteleros que estaban “ahogados”, pero Nadal se teme que esta ocupación en estos primeros meses sea derivada de la necesidad que tiene la gente por salir, pero que caerá en picado más adelante por el tema económico. “Esperemos que no sea pan para hoy y hambre para mañana, ahora la gente tiene muchas ganas de salir, pero si luego no hay dinero y nadie sale será un problema”, vaticinó.

Las previsiones en lo que respecta a las viviendas de turismo rural son peores de lo que se esperaba. Para el fin de semana que viene apenas hay solicitudes. “Estamos recibiendo muchas llamadas de gente que quiere información, pero concreción de reservas muy pocas”, comenta Marta Monforte, que es la gerente de Faratur, la Federación Aragonesa de Turismo Rural. El presidente de la agrupación, Jesús Marco, reconoce que esperaban una demanda mayor para este tipo de alojamientos por la ausencia de zonas comunes y el alquiler por casa completa. 

Marco indicó que para julio apenas tienen comprometidas viviendas aunque a partir de mediados de mes y para agosto hay “algo más de movimiento”, aunque “mucha gente se espera”. Esta poca alegría a la hora de reservar la achacan en Faratur a la situación laboral de muchas familias, “económicamente están muy tocadas y se piensan el tema de las vacaciones”.

Esta situación es similar en prácticamente todo Aragón, aunque Marco apuntó que en el Pirineo sí se nota una mayor demanda. De todas formas, desde Faratur confían en que la apertura hoy de las fronteras con otras Comunidades suponga un cambio en la tendencia puesto que es el arco mediterráneo el principal emisores de visitantes para la provincia de Teruel. “Espero que entonces haya más  movimiento y gente que se decante por la montaña por la problemática que hay de las distancias y los aforos en la playa”, comentó.

En el Maestrazgo las oficinas de turismo están preparando los planes de contingencia y a lo largo de esta próxima semana irán aplicando todas las medidas necesarias para garantizar tanto la seguridad del personal como de los visitantes.