Luis del Romero, geógrafo e investigador: “La desescalada debería ser por grupos de municipios y en función de los contagios”
“La partición debería iniciarse con un estudio de datos que reflejase la evolución del último mes”Luis del Romero es geógrafo e investigador y plantea que la delimitación territorial de las provincias no es la adecuada para llevar a cabo la desescalada del Covid-19 si lo que se busca es la seguridad sanitaria. Está trabajando actualmente en la elaboración de una cartografía sobre la expansión del virus, aunque asegura que está siendo muy complicado por la dificultad de acceso a los datos.
-Se ha planteado la desescalada tomando como referencia las provincias. ¿Qué opina al respecto?
- No es una delimitación adecuada. Los patrones socioespaciales de la población no responden a las fronteras de las provincias en gran parte del país, y como consecuencia, los de la expansión del Covid-19 tampoco. Es evidente que se ha de priorizar la seguridad de la población en todo proceso de desescalada y en segundo lugar realizar una desescalada ordenada que responda a las necesidades reales de movilidad de la población, pero éstas se encuentran muy lejos de la lógica territorial provincial. Hemos realizado un mapa que muestra la situación en Catalunya para el 14 de abril, momento de pico de la pandemia, cuando se cumplió justo un mes de la declaración de estado de alerta. Con círculos se fijan las zonas de mayor concentración de casas y la idea que planteo es que habría que definir mejor es una propuesta de desconfinamiento no por provincias, sino por agregaciones de municipios donde el virus tiene mayor presencia.
-En el caso de Teruel hay dos sectores sanitarios, uno que comprende el hospital de Teruel y otro el de Alcañiz, que no dispone de UCI. ¿Cree que esta partición sería correcta?
-Una cosa es el mapa de centros sanitarios y otra el de la distribución geográfica de la población. La partición debería iniciarse con un estudio de datos actualizados de personas infectadas en términos relativos y absolutos y su evolución en el último mes municipio a municipio. Estos datos están disponibles en estos momentos en Asturias, Cantabria, Murcia, Catalunya y Euskadi, pero no para otras autonomías como Valencia o Aragón. De entrada, habría que preguntarse por qué no se recogen los datos de esta epidemia a nivel municipal para tener un conocimiento más adecuado y preciso de este gran problema de salud pública. La partición debería tener como variable de estudio básico el municipio y su nivel de dispersión (no es lo mismo un municipio con un gran núcleo compacto, que otro rural con 15 aldeas). Hay casos en otras autonomías donde un municipio concentra una cantidad altísima de infectados, mientras que su colindante, sea o no de la misma provincia, no tiene más que un par de casos. Esta escala de trabajo permite concentrar esfuerzos, tanto de seguridad ciudadana como de atención sanitaria de manera mucho más precisa en el territorio.
-Usted es geógrafo. ¿Cómo se lograría una movilidad interterritorial segura?
-Dividiendo el territorio en tres zonas: áreas de confinamiento prolongado que agrupe a municipios que han tenido muchos casos durante mucho tiempo y donde las probabilidades de contagio sean altas, como áreas metropolitanas, ciudades medias o áreas rurales donde ha habido problemas con residencias de mayores, otras donde la incidencia del virus ha sido mucho menor, en las que se pondría en marcha la desescalada programada, y otras áreas que agrupen a municipios, independientemente de las provincias o comunidades a las que pertenezcan, donde esta desescalada se podría acelerar, puesto que o bien a penas han tenido casos, o bien hace bastantes días que no ha habido contagios o éstos están perfectamente localizados. El confinamiento total y diferencial de Igualada y sus municipios colindantes, dentro de la provincia de Barcelona, consiguió frenar rápidamente la transmisión de la enfermedad a otros municipios de la misma provincia y de Catalunya, que es el mismo modelo que se aplica en el norte de Italia.
-La realización de test es la mejor opción pero de momento no se van a hacer pruebas masivas. ¿Qué otras opciones quedan para salvaguardar a los territorios más sensibles a la pandemia, como los pequeños pueblos?
-Tener un conocimiento de la implantación real del virus, y como he indicado antes, no tenemos datos encima de la mesa ni siquiera para conocer esta realidad. En la Comunidad Valenciana solo existen datos oficiales desde principios de abril y solo se conocen por zonas de salud según hospitales, pero no se sabe si están por todo el territorio o en unos pocos municipios.
-¿Cuándo cree que podremos viajar de forma segura y libremente por todo el territorio español?
-Es muy probable que, teniendo en cuenta un probable repunte o que en otoño con la llegada del frío vuelvan a aumentar los casos, pasen aún meses, lo cual será un desastre económico para muchos sectores y empleos.
-En el caso de la provincia de Teruel las diferencias son menores, pero en otros lugares, como la Comunidad de Madrid, Barcelona o Valencia hay grandes diferencias entre las zonas rurales y las grandes urbes. ¿Habría que adoptar otra solución para ellos?
-Por supuesto, con la lógica de provincias se van a generar grandes desigualdades entre territorios. El área de Salud de La Safor en gran parte rural tiene 133 casos/100.000 habitantes que es la mitad que en Valencia ciudad, o Teruel provincia 427 casos por 100.000. A su vez limita con el área de Salud de Les Marines en Alicante con apenas 113 casos por 100.000 habitantes. Con el planteamiento actual, estos dos territorios íntimamente ligados (Oliva en Valencia y Denia en Alicante son un continuo urbano) no van a poder tener una desescalada acorde con la realidad de la epidemia, mucho menos grave que en otras zonas de sus respectivas provincias, y tampoco van a poder volver a la normalidad si se impone una cuarentena provincial, donde de nuevo el límite provincial no guarda ninguna relación con los patrones actuales de poblamiento y actividad. También va a haber agravios dentro de la provincia de Teruel. Puede que en estos momentos haya comarcas o subcomarcas enteras donde la epidemia está totalmente controlada, mientras en otras aún hay casos positivos casa día: ¿tiene sentido mantener el mismo calendario de desescalada en las primeras respecto a las segundas?
-Una de las quejas de alcaldes y ciudadanos de Teruel ha sido que, una vez más, se ha legislado desde las ciudades para las ciudades. ¿Está de acuerdo?
-Es evidente que es así cuando se impide de manera sistemática la realización de actividades que entrañan bajo riesgo de contagio como el trabajo en huertos privados, la recogida de leñas o el paseo en zonas donde ya de manera habitual no hay nadie paseando en el campo. Mientras tanto no se ha cerrado el transporte público suburbano en grandes ciudades, que es un importante foco de infección, y se plantea reabrir gimnasios y terrazas que también lo son. En todos y cada uno de los decretos y acuerdos del Consejo de Ministros ha imperado una visión urbanocéntrica de la crisis que ha perjudicado y perjudica al medio rural.
-En esta pandemia se han visto los inconvenientes de vivir concentrados en las ciudades. ¿Cree que cambiará la visión hacia el medio rural?
-Sobre todo, se plantea una nueva oportunidad para la repoblación del medio rural como medio de vida más resiliente que la ciudad frente a pandemias por su condición generalizada de una menor interacción social directa que en la ciudad y su aislamiento geográfico. Además, se ha demostrado que el teletrabajo es una herramienta posible que permite realizar muchas tareas desde casa, lo que debería permitir a aquellos que deseamos vivir en un área rural de Teruel, que lo podamos hacer aún teniendo nuestro empleo fuera de ésta.
