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La Fiscal Jefe de Teruel, Maribel Buj, en la sala de vistas de la Audiencia Provincial

María Isabel Buj Romero, Fiscal Jefe de Teruel: “Una buena base educativa de las personas evitaría la comisión de un buen número de delitos”

“La protección del colectivo de la tercera edad y de quienes son especialmente vulnerables siempre ha sido una prioridad para la Fiscalía”

Maribel Buj es la nueva Fiscal Jefe Provincial de Teruel tras haber desempeñado el puesto de Teniente Fiscal hasta ahora. Asume esta responsabilidad con el conocimiento profundo que tiene de la provincia, puesto que es de Saldón, y de los profesionales de la Justicia que trabajan en ella, por lo que de momento los cambios que está introduciendo son “pausados”, afirma. Buj destaca la buena plantilla de profesionales con que cuenta la Fiscalía de Teruel, reclama más medios informáticos y reitera el compromiso del Ministerio Público con los colectivos más vulnerables, y más en estos tiempos de Covid. Argumenta por otra parte que “una buena base educativa en el más amplio sentido de las personas evitaría la comisión de un buen número de infracciones penales”, por lo que considera prioritario cuestionarse esto antes que reformar el Código Penal.

-Cómo afronta esta nueva etapa al frente de la Fiscalía? En su toma de posesión dijo que al principio sintió respeto y temor, que después se transformó en ilusión y reto. ¿Por qué ha decidido dar ese paso de servicio público y, digamos, complicarse la vida?.

 -Como ya dije en mi toma de posesión, con profundo respeto e ilusión; respeto porque soy consciente de la responsabilidad que conlleva asumir la dirección de la Fiscalía Provincial, e ilusión por la esperanza de que mi esfuerzo, trabajo y dedicación, desde una perspectiva diferente a la que he venido desarrollando durante tantos años como Fiscal, contribuya al buen funcionamiento de la Fiscalía en todos los ámbitos. 

En cuanto a mi decisión de complicarme la vida, como usted dice, la única motivación fue la necesidad de dar un cambio en mi carrera profesional; después de tres décadas ejerciendo de Fiscal en su plenitud, la verdad es que necesitaba ese cambio, al menos de forma temporal, pues ejerciendo mis funciones como Fiscal, en las guardias, en el estudio de los procedimientos que llevo, en las declaraciones, en los juicios… soy feliz, pero necesitaba ese cambio de perspectiva, y lo emprendía ahora, o tal vez nunca me animara a hacerlo. 

-¿Qué representa para usted ser Fiscal, por qué decidió en su día dedicarse a esta labor? 

 -Desde luego no fue por tradición familiar, nadie de mi entorno familiar tenía ninguna vinculación ni con el Derecho ni con ninguna otra titulación universitaria; como ya le he explicado en alguna ocasión mi origen es humilde, mi contacto con la carrera fue después de terminar Derecho, y entrevistarme con los preparadores de la oposición de Judicaturas, que por una parte me explicaron con crudeza la realidad que me esperaba durante los próximos años, y por otro me transmitieron el entusiasmo y pasión por la profesión, en particular, fue el Fiscal Superior de Aragón, uno de mis preparadores de oposición, quien me inculcó el amor por la Fiscalía. Finalmente, no tardé tanto tiempo en aprobarlas, unos dos años y medio, pero sí he de reconocer que fueron muy duros tanto por el esfuerzo de estudio para mí como por el sacrificio económico de mis padres, pues ya no había becas para preparar las oposiciones, como sí pude disponer de una beca del Ministerio de Educación para el resto de mis estudios, desde lo que entonces se llamaba EGB hasta terminar la carrera de Derecho. 

-La figura del Fiscal no es muy bien conocida por la sociedad, que solo se ve como la persona que acusa en un juicio.  Usted misma reconoció al tomar posesión que sus propios padres no terminaban de entender con exactitud en qué consiste el trabajo del Ministerio Público, algo que le pasa también a la gran mayoría de la sociedad. ¿Cómo se puede trabajar por una mayor transparencia de la Fiscalía en el sentido de una mayor cercanía a la sociedad?

-A nivel provincial o local, creo que realizando nuestro trabajo la Fiscalía ya nos estamos acercando a la sociedad, cuyos intereses defendemos y protegemos y, de alguna manera, mediante esas conferencias que venimos dando los fiscales no solo a funcionarios, sino a asociaciones u otros colectivos que nos lo solicitan, también se puede transmitir una mejor visión de las funciones del Ministerio Público. A nivel nacional, se cuenta con una página web del Fiscal donde se facilita información de qué es el Ministerio Fiscal, su organigrama, sus funciones, componentes, etc… También se publicaron unos folletos impresos sobre el Ministerio Fiscal, a disposición del ciudadano en todas las Fiscalías. Y por supuesto, al menos en la Fiscalía Provincial de Teruel, una buena parte de la ciudadanía conoce nuestra profesión.

-¿Cómo está siendo el cambio al frente de la Jefatura de la Fiscalía de Teruel, qué modificaciones ha hecho y cuáles más pretende introducir?

-De momento muy pausado, como supongo debe serlo. Únicamente se han introducido los cambios relativos a una nueva redistribución del trabajo de los Fiscales y Funcionarios de la Secretaría de Fiscalía, consecuencia necesaria de mi cese como Teniente Fiscal, y con ello del trabajo que venía asumiendo en tal condición. Los demás cambios, como ya dije en mi toma de posesión, vendrán marcados por el devenir de los tiempos actuales, los cambios legislativos y las directrices de la Fiscalía General del Estado, y en ellos seguro también habrá algo de mi propia impronta personal, como no puede ser de otra manera. Todos tenemos nuestras peculiaridades, no solo en el ámbito personal, sino también en el profesional, y de la misma manera en la que mis escritos o forma de expresarme en los juicios llevan mi firma personal, supongo que en el desempeño de la jefatura también se notará ese sello. 

-¿Piensa potenciar algún área en concreto? ¿Cuáles van a ser en general las líneas de trabajo que piensa desarrollar?

-Tal vez las Diligencias de Investigación que se llevan por la Jefatura y que al ser el Fiscal quien instruye y dirige toda la investigación siempre me han satisfecho mucho. Por lo demás, en la Fiscalía Provincial de Teruel se cuenta con una plantilla de fiscales muy preparados tanto desde el punto de vista jurídico como personalmente; cada uno de ellos está al frente de diversas especialidades y su capacidad de trabajo así como cualificación es muy notable, rigurosa y eficiente, por lo que en este sentido, pocos cambios pueden plantearse en cuanto a las líneas de trabajo se refiere.  En todo caso, intentar facilitarles los medios para que continúen desarrollando su trabajo con dignidad. 

-La última Memoria Anual de la Fiscalía General del Estado incidía en que el año pasado se contabilizaron 21 fallecimientos de ancianos en Teruel que vivían en soledad, frente a los 13 del ejercicio anterior,  un 61,5% más y alertaba en general de que esta situación era una auténtica crisis social.  ¿Puede ser la protección de este colectivo social uno de los mayores retos del Ministerio Público en una provincia tan despoblada y envejecida como Teruel? ¿Cómo afrontar esta realidad social cuando con el Covid se ha visto que es uno de los sectores más vulnerables?

-En primer término, permítame poner de manifiesto mis recelos más o menos fundados a todos los datos estadísticos, y dicho esto, la protección de ese colectivo de personas de la tercera edad, y también de las personas especialmente vulnerables o necesitadas de especial protección, siempre ha sido una prioridad para la Fiscalía, no sólo las provinciales, también la Fiscalía General del Estado, y en este sentido, la actuación del Ministerio Fiscal se ha potenciado tras la Convención Internacional de Naciones Unidas sobre los Derechos de las personas con Discapacidad, con algunas reformas legislativas nacionales y autonómicas, así como instrucciones y circulares de la Fiscalía General del Estado cuyo objetivo primordial ha sido la protección de las personas mayores, no sólo de su persona, sino también de su patrimonio. De hecho, en todas las Fiscalías existe un Fiscal especializado en la protección de personas con discapacidad y protección y defensa de los derechos de las personas mayores. 

-Está habiendo un incremento de los delitos contra la libertad sexual y estamos asistiendo a más juicios de abusos contra menores.  ¿A qué cree que se debe esa tendencia y cómo debería  combatirse esa lacra para atajarla de raíz?

-Ojala, estuviera en mi mano la solución para evitar ese tipo de delitos contra la libertad sexual y, sobre todo, cuando las víctimas de los abusos sexuales son menores de edad. Obviamente soy Fiscal encargada de perseguir penalmente este tipo de delitos, pero no soy socióloga y no puedo afirmar con rotundidad cuál sea la causa del incremento de esta tipología de delitos; desde mi experiencia y mi visión personal y profesional de la cuestión, intuyo que en ello tiene mucho que ver el fácil acceso indiscriminado y sin control a las redes sociales y páginas de internet de contenido pornográfico extremo para todas las personas, tengan la edad que tengan, llegando a normalizar prácticas sexuales que en modo alguno lo son y, tal vez, también influye la ausencia de una educación adecuada sobre estos aspectos no solo en los centros educativos sino también en la familia y en la propia sociedad. 

-La infancia es otro de los colectivos más vulnerables de la sociedad. ¿De qué manera piensa potenciar el trabajo del Ministerio Público para garantizar sus derechos, ya que menores cuenta con una Fiscalía especial? Estoy pensando en cuestiones como el acoso escolar. 

-Como bien ha dicho usted existe también una Fiscalía especializada en menores, que  desde hace muchas décadas se viene dedicando a la protección de los menores, velando por sus intereses y sus derechos tanto en el ámbito de la reforma, cuando se trata de un menor infractor, autor de un hecho delictivo, como cuando se trata de un menor víctima, o simplemente un menor desamparado. Todo es mejorable, pero precisamente en el tema de la protección de los menores, sean infractores o víctimas, creo que tanto la legislación como la actuación de la Fiscalía resultan más que adecuadas.  Y por lo que al acoso escolar se refiere,  igualmente existen varios instrumentos legales, así como instrucciones de la Fiscalía General de Estado, que establecen criterios o pautas de actuación para proteger a los menores víctimas de tales conductas de hostigamiento,  y corregir o sancionar a los autores. 

-¿Habría que endurecer las leyes, o eso no es suficiente? 

-En algún que otro delito tal vez se podría plantear un endurecimiento de las penas, pero no creo que la solución, o mejor dicho, prevención, de muchos comportamientos delictivos, sea la aplicación del Código Penal, más bien pienso que una buena base educativa en el más amplio sentido de las personas evitaría la comisión de un buen número de infracciones penales. Por ello no creo que lo prioritario sea reformar el Código Penal, habría que reconsiderar o cuestionarse el sistema educativo. 

-Las denuncias por violencia sobre la mujer también se han incrementado. ¿Cuenta la Justicia con suficientes herramientas para combatir estos delitos, o es algo que va más allá y atañe a otros ámbitos de la sociedad?  

-Por supuesto que la Justicia cuenta con suficientes herramientas para combatir este tipo de delitos; al menos en el aspecto penal contamos con una legislación excepcional de protección a las víctimas de violencia de género y de sanción a los agresores, con Fiscales y Jueces especializados en Violencia Sobre la Mujer, que cada año reciben cursos de formación especializada, y contamos con múltiples organismos públicos dedicados a materializar o canalizar  las ayudas económicas, sociales, laborales, y asistenciales a las víctimas de violencia de género. Si me pregunta si con todo ello se soluciona el problema le diré, y además después de más de quince años como Delegada de Violencia Sobre la Mujer en la Provincia de Teruel, que no, que la raíz de esta lacra está en la base social, educativa y familiar de las personas, agravada en algunos casos por el consumo de sustancias estupefacientes o bebidas alcohólicas. Como creo haber dicho en otra ocasión, la mejor prevención para este tipo de violencia intrafamiliar, y seguramente de cualquier violencia, es la educación en todos los ámbitos, no solo del centro escolar, sino también en el propio ámbito familiar y, más aún, en la sociedad a través de los medios de comunicación.

-Hablando de medios y recursos, ¿cuentan con suficientes instrumentos para hacer frente de manera eficaz a su cometido? ¿Qué necesitan?

-Nunca se cuentan con suficientes medios materiales ni humanos para hacer frente a nuestro trabajo de manera más eficaz, siempre se pueden mejorar y mucho, y en lo que es dotación de medios por la Administración, le puedo asegurar que la Justicia no es nunca preferente, pero también puedo afirmar que esa ausencia de medios siempre se ha suplido por el esfuerzo personal de los profesionales que trabajamos en ella. Una de las prioridades en lo que a medios se refiere sería, sin lugar a dudas, mejorar los equipos informáticos de los que disponemos. 

-Hace un tiempo se vio algo inédito, la movilización mediante concentraciones de jueces y fiscales, que también llegaron a Teruel. ¿Se ha conseguido algo en este tiempo? Urgieron entonces a un Pacto de Estado por la Justicia. ¿Por qué cree que no se atienden esas demandas cuando la Justicia es uno de los pilares de un Estado de Derecho?

-Respecto a las reivindicaciones de Jueces y Fiscales, así como al Pacto de la Justicia, poco puedo decirle; como todo lo demás se ha visto afectado por la crisis sanitaria de la pandemia y, por tanto, relegada a un segundo, tercer, cuarto o último plano.

-Tal vez los políticos los vean como enemigos por la persecución que hacen de los presuntos delitos que en ese ámbito social no dejan de estallar de manera constante todos los días, ¿no le parece?.  ¿Cómo debería garantizarse la independencia de la Fiscalía en un momento precisamente en el que ha habido muchas críticas por el nombramiento de la Fiscal General del Estado porque hasta hace poco era miembro de un Gobierno socialista y se le vinculaba ideológicamente al mismo?

-Con relación a lo que me pregunta, solo puedo afirmar que el Fiscal en el ejercicio de su función actúa con objetividad e imparcialidad, y siempre está y, desde luego debe estar, al margen de cualquier cuestión o ideología política, solo le vincula la legalidad. 

-¿Le preocupa que la situación provocada por la Covid y que está derivando hacia una crisis económica pueda provocar situaciones de vulnerabilidad en determinados colectivos sociales? ¿Cómo piensa actuar desde la Fiscalía de Teruel en este sentido para prevenir lo que se nos viene encima?

-Por supuesto me preocupa la situación provocada por la Covid y las consecuencias económicas y sociales que seguramente pronto sufriremos, como a cualquier ciudadano, pero como Fiscalía lo único que podemos hacer es seguir ejerciendo nuestras funciones en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la Ley, de oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante ellos la satisfacción del interés social, como dice textualmente al artículo 124 de la Constitución Española. Como bien sabe, el Ministerio Fiscal ni es poder legislativo, ni ejecutivo. 

-Uno de los retos que tenemos todos, ustedes y la sociedad en su conjunto, son los tecnológicos. ¿Cómo deben abordarse, tanto por los nuevos delitos que están surgiendo como por las formas de relacionarnos y de trabajar?

-Respecto a los delitos tecnológicos, también la Fiscalía cuenta con fiscales especializados en la materia que periódicamente se van formando para comprender, conocer y, por supuesto, perseguir esta nueva forma de delincuencia a través de las redes sociales e internet. Y por lo que a las formas de relacionarse se refiere, cada cual es libre de hacerlo como desee o estime más adecuado, siempre asumiendo los riesgos que llevan consigo las relaciones y comunicaciones a través de las relaciones sociales. 

Personalmente me gustan más las relaciones personales y directas, y siento cierta desconfianza hacia la comunicación a través de las redes sociales. 

-¿Qué tal se lleva usted con las nuevas tecnologías, como las salas virtuales que se han creado en los juzgados? ¿Piensa potenciar estos instrumentos en la Fiscalía?

-A pesar de mi edad, creo que al menos he aprendido a manejarlas con mayor o menor acierto. Cierto es que cualquier niño de corta edad que nace con el móvil y la tablet en la mano domina mejor el mundo de la informática, pero a todo nos hemos de acostumbrar y en ello estamos; y desde luego, al menos en los tiempos de la Covid y el teletrabajo, se impone una potenciación de los equipos informáticos.  En Teruel ya se han celebrado numerosos  juicios, declaraciones y otras actuaciones judiciales en salas virtuales desde el levantamiento del estado de alarma.  

-Sé que no le gusta que se hable de que es la primera mujer Fiscalía Jefe de Teruel, y de todo Aragón, pero es así. ¿Estamos lejos de erradicar los estereotipos de género o ve avances hacia esa igualdad real?  

-Si he de ser sincera creo que hace tiempo que se erradicaron los estereotipos de género en muchos ámbitos, aun cuando quede algún camino que recorrer. Puede que parezca reiterativa, pero también aquí entiendo que la eliminación de la discriminación por razón de género ha de centrarse prioritariamente en la educación en sentido amplio, y desde la más tierna infancia. Ya lucharon por la igualdad y de forma no siempre exenta de violencia nuestras antepasadas, y desde hace algunas décadas son muchas las normas internacionales, estatales, autonómicas y europeas que vienen garantizando la igualdad del hombre y la mujer en todos los ámbitos. Solo queda incidir en educar en la igualdad. 

-¿Cómo le gustaría que la recordasen tras su paso por la jefatura de la Fiscalía de Teruel?

-Como un buen Fiscal ni más ni menos.