Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

La consejera de Ciencia del Gobierno de Aragón, Maru Díaz, la semana pasada en Galáctica en Arcos de las Salinas

Maru Díaz, consejera de Ciencia de Aragón: “Internet tiene que ser considerado un derecho y no un objeto de mercancía”

“Cuando se diseñan las convocatorias en Madrid no se está pensando en sitios como Arcos de las Salinas”

La consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento, Maru Díaz, considera que “Internet debería ser un derecho y no un objeto de mercancía” porque a las operadoras solo les importa la rentabilidad económica y no les interesan los pequeños municipios. Se muestra crítica con la manera como el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital hizo la convocatoria del Programa de Extensión de Banda Ancha, que excluyó a Teruel y a las otras dos provincias aragonesas, porque cuando se diseñan estas bases en Madrid no se está pensando en la España rural poco poblada. Defiende que las infraestructuras telemáticas se puedan hacer desde los poderes públicos y que se modifique la normativa europea.

-¿Qué ha pasado para que tanto Teruel como las otras dos provincias aragonesas se hayan quedado fuera de la convocatoria estatal del Programa de Extensión de la Banda Ancha (PEBA)?

-Se trata de un error técnico. En el propio diseño de la convocatoria se introdujo un nuevo criterio que ha dado lugar a ambigüedades respecto a cómo tenía que ser la formulación de la propuesta por parte de las operadoras, y nosotros lo que les dijimos es que no podía quedarse Aragón atrás, cuando además el Ministerio tiene deudas con la Comunidad Autónoma en despliegue de banda ancha y tiene fondos que todavía no ha ejecutado. Tenemos el compromiso por parte del Ministerio de sacar la convocatoria en breve, una convocatoria subsanatoria para las doce provincias que se han quedado fuera y nosotros lo que le hemos trasladado a través de una carta por registro más formal es que esta convocatoria salga antes de que acabe el año y que no perdamos este ejercicio y este presupuesto. Necesitamos de verdad que se cambien los criterios a la hora de sacar estas convocatorias, porque cuando se diseñan desde Madrid no se  está pensando en sitios como Arcos de las Salinas.

-La convocatoria de este año en su planteamiento teórico hablaba de atender sobre todo a la España despoblada, pero las bases han ido en su contra. ¿Qué hay que cambiar para solucionar de una vez la brecha digital?

-Dos cosas fundamentales hay que cambiar, lo primero que Internet pase a ser considerado un derecho y no un objeto de mercancía, porque mientras sea considerado esto último, pasamos por la Comisión de Mercados y no podemos intervenir como Comunidad Autónoma a financiar, porque se considera que es una cuestión de libre mercado y tienen que hacerlo las operadoras. Pensar que una operadora motu proprio va a llegar a un pueblo de 90 habitantes es una utopía, no va a pasar, nos tienen que dejar que Internet sea un derecho y que por tanto el despliegue se pueda hacer directamente desde lo público. Eso es fundamental, pero exige un cambio en la normativa europea. A nivel nacional no nos dejan invertir a las Comunidades Autónomas y a las diputaciones si no pasa por un acuerdo del Ministerio, una revisión suya y según sus criterios. Necesitamos flexibilidad, que nos dejen hacer directamente la inversión desde las autonomías porque conocemos el territorio. 

No nos sirve de nada la filosofía de la despoblación cuando se hace pensando que un pueblo pequeño tiene 100.000 habitantes, que es lo que pasa en Madrid. Aragón tiene una idiosincrasia propia, con unidades poblacionales muy pequeñas, muy dispersas y eso necesita que la programación para la inversión la hagamos desde aquí, desde cerca, quienes lo conocemos. Eso hemos trasladado al Ministerio, que se considere Internet como un derecho y que se nos deje financiar directamente a las autonomías sin tener que pasar por todas estas trabas burocráticas que retrasan el proceso.

-Las Cortes de Aragón aprobaron una iniciativa que pedía impulsar las iniciativas del Ejecutivo aragonés para la digitalización del territorio, ¿en qué está consistiendo esa labor dentro de las competencias que tiene la Comunidad Autónoma?

-Lo primero y más importante que hay que trasladar es que en Aragón no tenemos un problema excesivo de población sin acceso a internet, tenemos un problema en la baja calidad de Internet al que acceden. Hay 2.000 personas en Aragón que no tienen acceso a Internet, todas las demás sí, pero lo que tenemos es un Internet de baja calidad. El trabajo que habíamos hecho hasta ahora ha sido principalmente conseguir que el Ministerio nos deje reinvertir en aquellos sitios donde ya se ha llegado con Internet, pero con un internet de muy baja calidad que no estaba pensado para teletrabajar, hacer videoconferencias, hacer streaming y que los chavales puedan seguir una clase, y eso nos ha costado un dolor, porque los trámites administrativos son muy limitantes, y consideran que ahí no podemos entrar.

Y simultáneamente a este trabajo lo que se está haciendo desde el departamento son convocatorias para la digitalización, ayuda al sector de las pymes y de los autónomos; primero desde el Gobierno con una convocatoria directa de digitalización, y nosotros haciendo una cuestión que hemos identificado problemática, y es que a veces una pyme se quiere digitalizar pero no sabe ni por dónde empezar. Necesita una asesoría respecto a esa transición hacia lo digital, y ahí lo que hemos puesto a disposición son los bonos tecnológicos con asesores del Instituto Tecnológico de Aragón, profesionales que cogen a la pyme, al autónomo y le ayudan y le acompañan en ese proceso de transición porque solos no lo pueden hacer.

-Algunas convocatorias no terminan de avanzar a la velocidad deseada, ¿cómo se encuentra la convocatoria de las subvenciones que sacaron para banda ancha en polígonos industriales? 

-Lo que ha sucedido es una pandemia que nos ha paralizado todos los plazos y que también ha hecho que las operadoras hayan tenido que ir más tarde, hayan pedido que se aumenten los plazos para poder concurrir, y eso ha retrasado el proceso. La convocatoria está a las puertas de ser resuelta, y además hemos identificado alguna problemática respecto a la inversión de operadoras, y estamos en disposición con los fondos europeos de intentar hacer una apuesta todavía más audaz porque no solo necesitamos que llegue Internet a los municipios, necesitamos que llegue a los polígonos y también a la agricultura y a la ganadería, que es el futuro de la digitalización del sector primario. En eso estamos trabajando paralelamente a la espera de la convocatoria que yo espero que se resuelva en lo que queda de mes.

-Lo comentaba antes, la digitalización es un derecho pero constreñido por el mercado, ¿cómo habría que regularlo para que al final sea un servicio público accesible a todos en igualdad de condiciones?

-Hay un ejemplo claro en la historia de nuestro país con Correos. El correo hizo la función que hoy en día haría Internet, el comunicar a los municipios y permitir trabajar en red, y eso se hizo desde el Estado y se hizo público. De igual manera que las carreteras y los caminos corresponden a las Administraciones, los canales por donde metemos la fibra y las conexiones a Internet nos tendrían que permitir desplegarlo al Estado; luego las operadoras tienen toda la posibilidad de hacer su servicio en la prestación de paquetes de telefonía o de datos, pero lo que es la infraestructura tendríamos que poder hacerla desde lo público sobre todo en sitios donde ninguna operadora va a llegar. Ya sabemos que hay lugares que claro que es competitivo, lo hemos visto con la propuesta del 5G en las ciudades porque hay un nicho de mercado y negocio

-¿Qué actuaciones está llevando a cabo su departamento en capacitación digital?

-Nosotros tanto desde Aragonesa de Servicios Telemáticos como desde el Instituto Tecnológico de Aragón ya estamos haciendo trabajos pedagógicos para enseñar a hacer el uso de Internet en escuelas a los más menores, pero también en familias. Y ahora el gran reto es que las personas mayores tengan acceso a esa formación. Yo sé que desde las comarcas también se ha hecho un trabajo de ayuda y de hacer cursos para adaptarse, y ahora más que nunca hay que duplicar el esfuerzo en este sentido para ayudar a la gente a conocer esta nueva herramienta.

-Ha viajado a Arcos de las Salinas para conocer los avances de Galáctica. ¿Se anima a dar ya fechas de apertura concretas?

-Galáctica hasta ahora era simplemente un esqueleto, teníamos un edificio precioso pero le faltaba ponerle cuerpo y color. Ya está la adjudicación de la musealización y se trabaja en llenar el contenido del centro. La parte científica ya está, con los dos telescopios instalados, funcionando y a pleno rendimiento, y lo que hemos hecho también es anunciar la contratación del concurso para la gerencia, que va a ser el cerebro que le ponga coordinación a todo el trabajo. Por lo tanto, todas las necesidades y materiales ya están, y lo que ahora toca es que la pandemia nos permita avanzar al ritmo que se ha avanzado durante este verano para que en 2021 la apertura sea una realidad.

-Sale a concurso la gerencia, ¿pero qué modelo de gestión le gustaría?

-Tenemos que intentar aunar en la mayor medida a todos los agentes posibles. Creo que Dinópolis ha sido una opción de éxito que se ha demostrado solvente y probablemente una vía parecida a lo que se está haciendo allí podría funcionar. En cualquier caso, estas son las conversaciones preliminares que se han tenido al respecto y creo que lo importante es que la persona que asuma la gerencia haga un modelo más concreto. Lo que sí tengo claro es que el edificio va ser solvente por sí mismo, que simplemente con la atracción del turismo va a permitir que sea autosostenible.

-Las certificaciones Starlight están haciendo de la provincia un lugar muy atractivo para el turismo de estrellas. ¿Podría pensarse en algo parecido a lo que existe en Territorio Dinópolis con las subsedes, no con nuevos centros sino ubicando espacios al aire libre, para extender la influencia de Galáctica a todas las comarcas?

-Tenemos que poner en valor la Reserva Starlight porque algo que a priori podría parecer un hándicap, como es la despoblación, ha demostrado que es un valor para la observación del cielo, es un valor en sí mismo tenerlo bien cuidado y sin contaminación. Hay que echar a andar primero Galáctica, pero si el centro puede coordinar toda esa reserva y riqueza que tiene la provincia lo tenemos que explotar.

-Están acometiendo inversiones en modernización de equipos del Observatorio Astrofísico de Javalambre, ¿cuándo va estar navegando a velocidad de crucero el proyecto científico para el que se ha construido?

-Yo espero que en los próximos meses esté funcionando al cien por cien. Los primeros datos preliminares que ha dado J-PAS ya han permitido hacer investigación de primer nivel publicada en revistas indexadas, es decir que ya se ha demostrado que con los datos que aquí se obtienen se hace ciencia de primer nivel. Lo que pasa es que la ciencia va a un paso más despacito, y la astrofísica requiere sus tiempos, pero yo creo que 2021 va a ser el año en que dé ese tirón de salida totalmente ese proyecto.

-Además el Estado se va a incorporar por fin al Patronato del Cefca y a la financiación de su funcionamiento.

-Nosotros necesitábamos no solo que el Estado entrase en la financiación, porque éramos el hermano pequeño que no la recibía frente a otros observatorios, pero sobre todo era importante que entrasen al patronato. Eso determinará que el Ministerio y sus propuestas en materia de astrofísica estén coordinadas con lo que aquí se hace y viceversa. Eso le da ese salto de calidad al centro que necesitábamos y ese empuje también a los científicos y científicas que están aquí, que llevan años trabajando en una situación muy precaria y que se merecían ese reconocimiento.

-¿La aportación será al cincuenta por ciento como se pedía?

-Está todavía sin concretar, lo que pasa es que el deseo desde el Gobierno de Aragón es que sea al 50%. Es verdad que ha habido conversaciones respecto a cuál va a ser esa cuantía, pero hasta que no lo veamos en un papelito lo que tenemos ahora es el compromiso asegurado de que entran en la Fundación.

-¿Será ya para los presupuestos de 2021?

-A mí me gustaría que fuera para los presupuestos de 2021. El año que viene vamos a tener los fondos europeos que también van a tener un papel muy importante en ciencia.

-La Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027 plantea la redistribución de recursos humanos e infraestructuras por el territorio. ¿Cómo están trabajando este asunto con el Ministerio?

-Nuestro director general de Innovación e Investigación está participando en esta estrategia, y lo primero que está haciendo es plasmar cuál es la realidad y el potencial que tiene la Comunidad Autónoma, y además intentar encajarlo en nuestra estrategia aragonesa que estaba sin actualizar desde hacía muchísimos años. Es importante poner a las dos a la misma velocidad.

-Desde el Ministerio de Universidades también se está planteando un modelo de extensión de la Universidad a las zonas rurales como un recurso más de la España Vaciada.

-A mí me alegra que compartamos la misma filosofía con el ministro. La Ley de Universidades estipula que la Universidad tiene que ser un elemento vertebrador del territorio. Es algo que desde el Estado nunca se había reconocido, que sirva como palanca para la repoblación y la revalorización de las zonas despobladas. Me parece todo un acierto que el ministro haya reconocido esta necesidad y crea en la Universidad como una oportunidad. El proyecto está en conversaciones preliminares, las últimas han sido esta semana y de momento se está empezando a trabajar. A mí lo que me gustaría es que aprovecháramos la potencialidad de la provincia de Teruel saliendo a esos núcleos más pequeños que son los grandes olvidados y con los que hay que apostar también por la descentralización desplegándonos por todo su territorio.

-¿Cómo va el proyecto de Máster de Física del Cosmos que implicaba a dos áreas de su competencia, la Universidad de Zaragoza y el Cefca?

-Sigue siendo la vocación del centro participar en ese Máster. Es cierto que lo que ha hecho hasta ahora el Cefca es echarse sobre sus espaldas todo el desarrollo de Galáctica, con científicos de primer nivel en sus horas libres haciéndolo, lo cual se lo tenemos que agradecer eternamente. Ahora les toca investigar y poder participar en este ejercicio de formar  a los siguientes astrofísicos. Me gustaría que pudiese convertirse Aragón en un referente teniendo un observatorio como el que tenemos y unos telescopios que van a permitir que se puedan hacer prácticas a primer nivel y con material que no tenemos en otros sitios. Con eso la clave es que el Máster eche a andar y que tengamos futuras tesis doctorales firmadas aquí en Arcos de las Salinas.

-¿Cómo está la previsión de reforzar el personal del Cefca que se anunció a finales del año pasado?

-Todo el proceso de la pandemia lo ha paralizado, parte de los contratos eran también con profesionales en doctorandos, predoctorales o postdoctorales, y todo eso ha quedado parado, lo que pasa es que sigue estando en la vocación del centro el incluir a esos 21 profesionales nuevos que ocuparían el espacio que la plantilla necesita para desarrollarse. Estaban presupuestados, no ha sido un problema de falta de recursos, y lo que esperamos es poder ejecutarlo y sacarlo adelante. Creo que una vez que entre el Ministerio y se consolide no solo como un proyecto autonómico sino nacional, lo que nos toca es sacar adelante esas plazas que están comprometidas y presupuestadas y que le darán todo el sentido al centro.