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Algunos de los participantes en la reunión científica de la colaboración J-PLUS celebrada esta semana de manera virtual mediante multiconferencia. Cefca

Medio centenar de trabajos científicos avalan el potencial del proyecto J-PLUS de Javalambre

Presentadas importantes contribuciones en la reunión organizada por el Cefca de forma virtual

Medio centenar de trabajos científicos avalan el potencial del proyecto J-PLUS puesto en marcha hace cinco años en el Observatorio Astrofísico de Javalambre (OAJ), un cartografiado del cielo realizado con el telescopio pequeño de estas instalaciones, el T80, que ofrece ya información de casi una veintena de millones de objetos celestes observados durante ese tiempo. En la reunión científica de la colaboración J-PLUS celebrada esta semana y organizada por el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (Cefca) en Teruel, se han presentado importantes contribuciones y se han hecho públicos a toda la comunidad astronómica internacional los nuevos datos obtenidos tras su procesamiento, con toda la información adicional que permiten conseguir los 12 filtros del telescopio T80.

Este tipo de reuniones científicas suelen celebrarse de forma presencial por los miembros de la colaboración, aunque en esta ocasión ha sido virtual a través de plataformas de multiconferencia debido a la Covid. En el encuentro han participado 70 científicos de más de un veintena de instituciones científicas de seis países, aunque la mayoría son de España y Brasil por ser los principales miembros de la colaboración que ha puesto en marcha el OAJ y que están en el proyecto desde sus inicios.

Estos encuentros sirven para poner al día las nuevas aportaciones que cada equipo de investigación realiza a partir de los datos obtenidos en las observaciones nocturnas, así como para explorar las nuevas posibilidades que pueden ofrecer este tipo de herramientas. J-PLUS es el primer programa científico que se puso en marcha en el OAJ con el telescopio T80 a finales de 2015, consistente en un primer cartografiado y a la espera de que el próximo año se inicie ya a velocidad de crucero el proyecto J-PAS, un cartografiado de la cúpula celeste con los 56 filtros del otro telescopio de dos metros y medio de espejo, el T250, que arrojará información del cosmos en su conjunto como nunca antes se había obtenido.

Ambos son proyectos legado, es decir, que la información quedará disponible para que la comunidad científica internacional pueda hacer ciencia con esos cartografiados a lo largo del tiempo, puesto que reúnen información de millones de objetos celestes que se va acumulando y procesando en cada observación a través de la Unidad de Procesado y Archivo de Datos (UPAD), la otra joya del Cefca junto con los telescopios.

El proyecto J-PLUS iniciado en 2015 ofrece ya información de alrededor de 30 millones de objetos celestes, si bien de esa cifra los de alta calidad ascienden a 19,5 millones, según precisa el investigador del Cefca y coordinador científico de este programa, Carlos López San Juan. Durante un tiempo esos datos están disponibles solo para los miembros de la colaboración científica para que puedan ser los primeros en hacer ciencia con esa información, pero después se ponen a disposición de toda la comunidad internacional, que es lo que se ha hecho esta semana con la última liberación que se ha hecho de los mismos.

Con la información arrojada hasta ahora por este cartografiado hay publicados o en marcha casi medio centenar de contribuciones científicas, aparte de las que puedan surgir de ahora en adelante, lo que pone de manifiesto la importancia y el valor de la información aportada por el proyecto J-PLUS para el estudio de varios campos de la astrofísica que van desde los procesos de formación estelar, la detección de nuevos asteroides (hasta un centenar, aunque podría haber más), búsqueda de nebulosas planetarias, estudios de enanas blancas y estrellas variables cataclísmicas, o poblaciones estelares.

Aportaciones

López San Juan destacó que también se han hecho contribuciones importantes a nivel de la Vía Láctea, habiéndose podido confirmar con este proyecto diez estrellas con muy bajo contenido en metales que son objetos celestestes formados al principio de la historia del Universo, y que resultan muy difíciles de encontrar.

El científico destacó también un estudio de agujeros negros supermasivos, de hace 11.000 millones de años, objetos celestes que son escasos pero en los que está trabajando un estudiante de Doctorado del Cefca que ha caracterizado por primera vez la población brillante de los mismos y que ha dado lugar a un artículo científico ya aceptado y que se publicará en breve.

Con J-PLUS se han descubierto también nuevos cúmulos de galaxias, además de nuevas enanas blancas con calcio en la atmósfera. “Hay objetos muy diferentes que abarcan muchas cosas y que por sus características únicas nos hace que tengamos un nicho”, explicó el coordinador del proyecto.

Recalcó el interés de investigaciones como el de las enanas blancas con calcio porque son un camino también hacia el estudio del interior de los exoplanetas, ya que su presencia indica que han acretado materia de planetas que formaban parte de su sistema solar. Explicó que este tipo de objetos son “muy raros de encontrar” y son detectados habitualmente por casualidad, pero que con J-PLUS han surgido diez que son candidatas a serlo y para estudiarlo en profundidad han pedido tiempo de observación.

A estos trabajos se suman las observaciones de GALANTE y J-VAR, otros dos proyectos que se están haciendo con el T80 y de un gran potencial científico. 

López San Juan cifró en torno a medio centenar las contribuciones científicas en marcha con J-PLUS, de ellas 14 ya publicadas y otras en vías de hacerlo. Durante la reunión científica se han visto una treintena, cada una ligada a varios proyectos, y en los próximos años se espera que haya más, lo que pone en valor la calidad y el potencial del cartografiado de este proyecto.

Planificando ya los proyectos de segunda generación

Aunque el proyecto J-PLUS con el telescopio T80 de Javalambre se puso en marcha a finales de 2015, en realidad han sido cuatro años de observación puesto que los últimos datos son de febrero de este año y después el trabajo ha consistido en prepararlos y analizarlos para su explotación científica. No obstante, en la siguiente liberación de datos entrarán más cosas observadas.

En total, según explicó Carlos López San Juan, se han cartografiado 2.200 grados cuadrados y el objetivo del proyecto era observar unos 8.000 grados, con lo cual se estaría en algo más de una cuarta parte de desarrollo del mismo. El científico aclaró que su evolución dependerá de las necesidades que haya, puesto que uno de los objetivos iniciales de J-PLUS era asegurar la calibración de la fotometría de J-PAS, pero en el Cefca han desarrollado otras estrategias para hacerlo.

“El objetivo es alcanzar miles de grados, pero yo no sé a cuántos llegaremos porque igual decidimos parar antes simplemente porque si vemos que los objetivos científicos principales ya se han alcanzado, podemos parar y dedicar el telescopio a otros proyectos que pueden buscar algo más particular u otra cosa”, precisó el coordinador del proyecto.

Al no haber ya un objetivo técnico como era la calibración, y la observación sería la misma que la que se hará a partir del próximo año con  J-PAS, pero en este caso más profunda y con los 56 filtros del telescopio grande, el T250,  frente a los 12 del T80 -de ellos solo 7 estrechos-, se están planteando por ello nuevos usos que están pendientes de concretar.

En este sentido, el científico concluyó asegurando que la función técnica inicial del telescopio T80 con la que se está haciendo J-PLUS “se ha cumplido, ahora está ya en fase de explotación científica, y se está empezando a trabajar en los proyectos de segunda generación, que deberán comenzar cuando termine J-PLUS”.