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Olona defiende el cambio de modelo de gestión forestal y dice que respetará a Podemos Olona defiende el cambio de modelo de gestión forestal y dice que respetará a Podemos
Joaquín Olona, durante su comparecencia en el pleno de las Cortes del jueves

Olona defiende el cambio de modelo de gestión forestal y dice que respetará a Podemos

La oposición parlamentaria reclama el cese del director general de Prevención Forestal

Diálogo, acuerdos y consenso son las premisas que defendió ayer el consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona, ​​para efectuar los cambios “necesarios” en el modelo de operativo de prevención y extinción de incendios forestales ante el Pleno de las Cortes de este jueves, donde también dijo que “seguirá respetando” las competencias que tiene asignadas Podemos en esta materia.

Olona compareció, a petición del PP, para informar sobre la propuesta del modelo de este operativo, respecto a la que los grupos de la oposición (PP, Cs y Vox) recordaron sus discrepancias con la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal que ostenta Diego Bayona, de Podemos, para quien han pedido su desautorización y cese.

Desde PAR y CHA, los otros grupos del cuatripartito en el Gobierno aragonés, coincidieron en la necesidad de mejorar el sistema, pero rechazaron que se reestructure ni cambiar la ubicación de las bases operativas y sí que se cuente con la opinión del territorio y los profesionales .

Para el consejero, es necesario un cambio de modelo que afronte las debilidades del mismo "con consenso" y escuchando las opiniones y razones de los técnicos del departamento para tomar después una decisión política, a lo que ya se ha comprometido con los representantes de los trabajadores, toda vez que abogó por una mayor coordinación entre este operativo con el sistema de emergencias y protección civil dentro del proyecto de mejora de las redes de comunicación ya en marcha.

Cifras

“El gran reto es la prevención”, ahondó Olona, ​​quien dijo que el sistema es “eficaz en materia de extinción”, toda vez que apuntó que la superficie forestal en Aragón en los últimos años tiende a reducirse, con 4.900 hectáreas anuales en el periodo 1985-99 y 2.200 entre 2000-20 y tres de cuatro incendios que han sido conatos entre los años 2000 y 2009.

No obstante, apuntó que 6 de los mayores 15 incendios se han producido en los últimos 10 años, relacionándolo todo con el cambio climático, la pérdida de actividades tradicionales o la creciente acumulación de combustible forestal

Señaló que, al tiempo, se ha duplicado desde la legislatura anterior, de 2.500 a 5.000 las hectáreas sobre las que se trabaja en prevención, lo que es “irrelevante en 2 millones de hectáreas” y que el coste llega a 8.000 euros por hectárea, consecuencia del rechazo a la utilización de medios mecánicos, por lo que “hay que cambiar el enfoque”.

En su respuesta al portavoz de Izquierda Unida, Álvaro Sanz, Olona aseveró que es un servicio esencial y “no está en cuestión la administración forestal”, que no va a perder sus funciones ya que es “la que lleva la batuta”, aunque reconoció que existen "dificultades" entre esta y la empresa que las ejecuta, Sarga, "a quien corresponde las relaciones laborales" y que es un problema que ya encontró cuando llegó al gobierno hace 6 años.

“Las relaciones laborales del personal de Sarga no tiene que estar ni en la consejería ni en las Cortes y esto es parte de la anomalía”, dijo antes de insistir en que las relaciones laborales en una empresa, aunque sea pública, “se acuerdan con el comité de empresa ”.

Desde el PP, Antonio Romero, consideró una “sinrazón” que el nuevo modelo planteado deje de lado la prevención, suba el coste y reagrupe y aleje plantillas de algunas zonas en las que se producen incendios, por lo que ha reclamado a Olona que paralice este sistema y tenga en cuenta el criterio de los técnicos del departamento y no permita que Podemos “desmantele” el servicio actual.

Críticas


Vox se sumó a las críticas añadiendo que el nuevo modelo genera también el rechazo de comarcas y ayuntamientos y aseguró que no encuentra más que el “compromiso político con su socio” en el cuatripartito para aceptar este modelo, al tiempo que apuntó Santiago Morón que no le preocupan las discrepancias entre PSOE y Podemos porque las responsabilidades se las pedirán a Olona como consejero, a quien instó a "no jugársela" con el partido morado.

Ramiro Domínguez, de Ciudadanos, también reclamó a Olona que desautorice a Bayona y aunque reconoció que el operativo necesita mejoras, criticó que “se cargue la prevención” y preguntó de dónde saldrán los 7 millones de fondos propios que se necesita para llevar a cabo esta modificación.

Desde Podemos, Nacho Escartín, resaltó que este cambio responde a la obligación de “cumplir con lo pactado” en el cuatripartito hace dos años, que se concretó en el acuerdo de gobernabilidad con PSOE, PAR y CHA, y que eso es lo que hacen en las áreas que gestionan en el Gobierno de Aragón, como la de Gestión Forestal.

Explicó que se ha invertido en una nueva red, ya adjudicada, para emergencias y se trata de acabar con la precariedad laboral del operativo, de la seguridad de los aragoneses y de aumentar el parque móvil de los APNs o poner en marcha nuevos centros de trabajo que garanticen sus condiciones, algo que Podemos “está poniendo en marcha con voluntad y valentía”, ha enfatizado.

"Lo que hizo Bayona, respaldado por Podemos, el Gobierno de Aragón y el de España, es mejorar los operativos de protección de incendios como líneas básicas", Dijera Escartín, antes de aseverar que no permitirán que las cosas "sigan como hasta ahora" y que van a seguir “escuchando a los técnicos”, y pedir a Olona que cumpla lo que se acordó en el Servicio de Mediación y Arbitraje (SAMA) respeto a los trabajadores de Sarga para que no se dé una vez más que “él promete y Podemos, con el esfuerzo presupuestario que hace año a año, cumpla ”.

A este respecto, Olona le insistió en la necesidad de “diálogo y acuerdo y consenso” y en que el presupuesto lo presenta el Gobierno, pero es “de los ciudadanos y no sale” de su bolsillo, y además lo aprueban las Cortes.