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Allepuz rompe una lanza  a favor de recuperar las actividades tradicionales para fijar población Allepuz rompe una lanza  a favor de recuperar las actividades tradicionales para fijar población
Espectáculos durante la mañana en la plaza Mayor de Allepuz

Allepuz rompe una lanza a favor de recuperar las actividades tradicionales para fijar población

La veterinaria Lucía López habla de ‘tierratrabajo’ y el forestal Tony Albiol alerta del riesgo de no cuidar el monte
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Cruz Aguilar
El tierratrabajo o trabajo de la tierra es el verdadero mecanismo para fijar habitantes a los pueblos y sobre esa idea pivotó este sábado buena parte de la mesa debate del IV Festival Contra la Despoblación de Allepuz, en el que se apostó por plantear medidas que supongan un impulso a las actividades tradicionales, como la ganadería o el aprovechamiento de los recursos boscosos, que a su vez son la clave para evitar los grandes incendios forestales.

El vocablo tierratrabajo lo lanzó la veterinaria y defensora de la soberanía alimentaria Lucía López Marco, que aunque nació y se crió en Zaragoza, ahora vive en un municipio oscense. Recalcó que debe su nueva vida a que su pareja heredó una casa familiar: “Tenemos una despoblación forzada por la situación, hay mucha segunda vivienda en el medio rural, algo que no ocurre en la ciudad, y no es fácil encontrar ni siquiera un alquiler”, aseguró. En este sentido, instó a no buscar “soluciones mágicas” para frenar la sangría demográfica, porque lo primero que hay que solventar es la falta de vivienda.

En su opinión, la solución para el medio rural no está en el teletrabajo, tan de moda a raíz de la pandemia, sino en gestionar el patrimonio natural y cultural que siempre ha existido en los pueblos y del que ahora nos hemos “despreocupado”. “Intentamos traer nómadas digitales a lugares que no están en igualdad de condiciones de conexión con las ciudades, competimos en otra liga, y, mientras, vemos cómo se pierde superficie agrícola”, aseveró.

Este tierratrabajo no resulta fácil, lamentó la veterinaria, en una país con una Política Agraria Común que “hace prácticamente imposible que un joven que no tenga fincas heredadas pueda dedicarse a la agricultura o la ganadería”. Criticó que las leyes actualmente favorecen que las familias con hijos que viven fuera del pueblo “cobren sin pisar la explotación, que se deja abandonada cuando los padres se jubilan, mientras aquellos jóvenes que quieren conservar la base de la economía rural no encuentran tierras para comprar o trabajar”.

Por otro lado, planteó que la falta de servicios unida a que Aragón es un territorio muy grande, con orografía y comunicaciones difíciles, hace que el emprendimiento en materia de cuidado de personas dependientes sea una oportunidad. De hecho, precisó que actualmente “ya hay muchas mujeres que hacen muchas cosas en los pueblos y que están invisibilizadas”.

La veterinaria oscense concluyó su intervención repasando algunos de los problemas que entraña que la legislación del medio rural se decida en las ciudades. También planteó la necesidad de dar la vuelta al término de despoblación para hablar de repoblación y mostrar todas las posibilidades del medio rural. “Hay un camino que tenemos que seguir, pero hay que ir todos juntos porque si no se llenará de maleza”, sentenció.

El bombero forestal residente en Gúdar Tony Albiol planteó la necesidad de mirar hacia los montes y las actividades agrarias como mecanismo no solo para generar riqueza, sino también para evitar los grandes incendios forestales que, vaticinó, cada vez serán más frecuentes porque se dan todos los condicionantes para ello. De un lado han desaparecido las actividades tradicionales y las hectáreas de masas forestales se incrementan paulatinamente en Aragón. Esa falta de gestión provoca grandes acumulaciones de combustible que posibilitan que “en pocos minutos” el incendio sea incontrolable, comentó.

Más prevención, menos fuegos

Albiol se mostró rotundo con respecto a los grandes incendios forestales, que “solo se apagan con la prevención”, aseguró. Por eso, planteó la necesidad de poner en marcha planes de emergencia que permitan la evacuación de los vecinos, sobre todo en aquellos municipios que se encuentran en zonas de alto riesgo.

Para mejorar en prevención es necesario contar con bomberos forestales más allá de la campaña de extinción: “Este año es el primero que vamos a conseguir que todo el dispositivo esté once meses trabajando en labores de prevención en el monte. Sabemos que cuesta mucho dinero, pero es el único camino”, matizó. Recordó que los pueblos resultaban hasta ahora seguros sin necesidad de hacer esa inversión porque “había agricultura, gestión forestal, se vivía de los montes, que ahora están abandonados”, dijo.

Los bomberos forestales, que cifró en 800, están distribuidos por 124 localizaciones de todo el territorio aragonés, lo que supone que viven y generan economía en él, recordó. Además, señaló que contar con todo este operativo resulta muy útil en caso de emergencias extraordinarias como nevadas, riadas o vendavales, citó a modo de ejemplo.

Ahora es momento de invertir en la emergencia porque, se apenó, “hemos dejado morir lentamente el medio rural”. Especificó que en la actualidad ya no queda gente ni economía rural, “hay que volverla a construir”, aseveró. Lamentó que las políticas no ayudan, y, en la mayor parte de las ocasiones, las medidas aún agravan más el problema. Otro factor que incide es el cambio climático, que alarga los periodos de calor, sequía. “Se da la combinación perfecta para que suframos un gran desastre”, advirtió.

Planteó que la gestión de los montes actualmente no puede reducirse a la que se haga con dinero público, sino que es necesario generar economía con esos recursos. “Ahora mismo en la situación de crisis energética que tenemos es el momento de aprovecharnos de esa biomasa”, dijo. En su intervención hizo un repaso somero de los orígenes de los operativos de extinción, que se pusieron en marcha en los años 90 porque “los incendios forestales surgen a raíz de la despoblación y la pérdida de actividad económica en nuestros municipios, se crearon para dar respuesta a la emergencia”, aseguró.

El Festival Contra la Despoblación de Allepuz concentró a centenares de personas durante toda la jornada. El moderador de la mesa redonda, el director de  DIARIO DE TERUEL, Chema López Juderías, destacó que la gente no acude solo atraída por la fiesta y la música, “sino también a escuchar lo que se habla en estas charlas, que están llenas”, apuntó.

López Juderías hizo hincapié en el importante papel de los medios de comunicación como altavoces de los proyectos que se hacen y las posibilidades  que tiene el territorio, pero también su responsabilidad a la hora de hablar de las carencias para contribuir a solventarlas.
El alcalde de Allepuz, Ignacio Martínez, comentó durante la presentación de la jornada que para algunos la despoblación “es una moda”, pero para los que viven en el medio natural “es una lucha vital”, dijo. Destacó la importancia que tiene contar en los pueblos con gente que “actúan en su forma de vida con pasión y respeto al medio natural”.

Del Congreso al Maestrazgo

El representante de Soria Ya en la Junta de Castilla y León, Toño Palomar, que estaba invitado como ponente en la mesa redonda, hizo un somero repaso sobre su trayectoria en política y comentó que cuando decidieron presentarse a las elecciones lo hicieron sin saber que se iban a convocar comicios anticipados y apenas tendrían tres meses para prepararse. “Yo era el número tres y no esperaba que fuéramos a conseguir tres representantes. Fue una sorpresa porque no es ya que saques tres de cinco, sino que ganas en votos a los grandes partidos,  lo que denota el hartazgo que hay en la ciudadanía sobre las políticas que se están llevando a cabo” argumentó.

Durante su intervención lamentó la falta de libertad de voto que tienen partidos mayoritarios y señaló que agrupaciones de electores como Soria Ya y Teruel Existe son necesarias para revertir las políticas. Pidió a los grandes partidos que hagan una reflexión, “que no han hecho”, concretó, sobre “porqué estas agrupaciones de electores se han tenido que lanzar a la política”.

El diputado en el Congreso por el Partido Socialista, Herminio Sancho, intervino desde el público y planteó que el problema de la despoblación se inició en los años 60, pero es desde 2018 cuando más medidas reales se han tomado para luchar contra ella. Sin embargo, señaló que es necesario atender a la vivienda, “es imprescindible, no se queda la gente porque no hay vivienda”, también a la conectividad.

Sancho también se refirió a la irrupción de los nuevos partidos y apostó por la “estabilidad” política en las instituciones, a la vez que negó la falta de libertad que achacó Toño Palomar a las grandes formaciones políticas.

Desde el público también intervino Tomás Guitarte, representante de Teruel Existe en el Congreso de los Diputados, quien destacó la importancia que tiene la presencia de representantes de la España vaciada en las instituciones porque, aseguró, la delicada situación actual del medio rural es fruto de la apuesta por este modelo de país realizada en décadas pasadas.

La alcaldesa de Linares de Mora, Yolanda Sevilla (Partido Popular), también intervino entre los asistentes y señaló que las siglas tienen que dar igual a la hora de defender al medio rural: “¿Qué queremos, vivienda? Pues vamos a luchar entre todos por ella”, animó.

La cercanía a las elecciones se notó en el ambiente del debate, que concluyó con las intervenciones de varios representantes políticos, quienes aprovecharon el foro para mostrar sus planteamientos y trasladar sus diferencias en el Congreso de los Diputados hasta Allepuz.

Las opiniones de los ponentes generaron diversas intervenciones entre los oyentes. Una participante consultó sobre cómo afectarán los parques eólicos en la extinción de incendios, a lo que Tony Albiol indicó que pueden aumentar el número, al igual que las líneas de alta tensión.

Sin embargo, a juicio del bombero forestal son “una oportunidad” siempre y cuando se desarrollen amparados por una ordenación territorial y no aprovechando “que hay poca población y la tierra es barata”. En su opinión, los recursos deberían revertir en todo el territorio y ayudar a cuestiones como la gestión de los montes. “Generan riegos, pero se pueden contrarrestar y pueden generar recursos económicos que son necesarios para revertir la situación”, dijo.

Una de las asistentes explicó que reside en Alcalá de la Selva “por elección propia” y destacó que fue precisamente la despoblación de Teruel lo que le atrajo. “Gracias a que existen zonas como Teruel puede vivir la gente en la ciudad” -dijo en referencia a la producción alimenticia-, “pero nos sentimos como ciudadanos de segunda”,  se quejó. Instó a valorar lo positivo y aseguró que “no hace falta atraer más gente, solo con mantener a la que ya hay el problema se solucionaría”.

Uno de los temas sobre los que se habló es acerca de la posibilidad de hacer prácticas en el medio rural, sobre lo que Lucía López Marco reiteró la problemática para encontrar alquileres. La veterinaria planteó que sería necesario implementar estas prácticas también entre la gente de Formación Profesional  y matizó que habría que incentivar que se contratara a gente joven en el medio rural: “Sería una forma importante de atraer población joven hasta las pequeñas localidades”, vaticinó.

'Rebeldía Rural'


Tras la mesa redonda se proyectó el documental Rebeldía Rural sobre la vida de los hermanos Garcés, un ejemplo de  agroecología en  San Vicente de Labuerda, en la comarca de Sobrarbe. Con el trabajo documental, dirigido por Susan Labich se busca “sembrar una semilla” de que es posible otro tipo de vida, vinculada con la naturaleza y apostando por el medio rural.

Son la cuarta generación de la familia dedicada a la ganadería, pero han revolucionado la empresa familiar al apostar por llegar directamente al consumidor final con la puesta en marcha de un restaurante, Merendero Garcés, en el que la carta se elabora con lo que sale de su  propia explotación agraria.

Ambos tenían claro desde pequeños que querían hacer "lo que siempre se ha hecho en casa", que es cuidar de las ovejas. Aseguran que son felices con su forma de vida: "Una vida rural más romántica es posible", asegura Toné, a la vez que David añade que las referencias despectivas hacia el oficio de pastor le han indignado desde niño.

Sembrar lo necesario


“Es gracioso que por hacer las cosas con sentido común nos vean como diferentes”, explica David, quien señala que lo que buscan es que el producto llegue al consumidor final, que sí valora su producto, porque antes se quedaba en las grandes superficies de distribución, donde no se tenía en cuenta el tipo de explotación ganadera que ellos defienden.

El restaurante se nutre principalmente de sus propias verduras, hortalizas y carnes. "Sembramos lo que necesitamos para nuestro restaurante, siempre a partir de variedades locales y sin pesticidas", relatan los hermanos. Su empresa es mucho más que un negocio, es una filosofía de vida y advierten que, en su casa, “detrás de lo que come el cliente hay una familia que asienta población en el medio rural".

Otra de las cuestiones versó sobre la mirada hacia lo rural o Rural Proofing, y Toño Palomar comentó que el discurso  está poco a poco cambiando por parte de los partidos, que miran ya más a las zonas rurales a la hora de realizar sus planteamientos.

Además del debate, durante la mañana se presentó la exposición de Pedro Pérez Esteban La arena del tiempo, dedicada, según el propio autor,  a los entornos industriales de la provincia y, concretamente, a la explotación de carbón entre 2013 y 2019.

Por otro lado, la ilustradora Tania Traver realizó el mural con el que este año se conmemora el festival y en el que la artista ha volcado “leyendas, historias y saberes” locales, según ella misma precisó durante la presentación.

Tras la comida popular, que tuvo lugar en la plaza, comenzaron los conciertos. Entre los grupos que actuaron estaban Punkarras Malas Pulgas y Tremenda Jauría, que fusiona sones tan dispares como la cumbia o el reguetón y que concentró a numerosos jóvenes ya por la noche.
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