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La cabra hispánica de la subespecie Beceite atrae a cazadores extranjeros hasta Teruel La cabra hispánica de la subespecie Beceite atrae a cazadores extranjeros hasta Teruel
La familia Severson obtuvo su pieza de caza utilizando un arco para abatirla

La cabra hispánica de la subespecie Beceite atrae a cazadores extranjeros hasta Teruel

El turismo cinegético de alto poder adquisitivo suele viajar a través de empresas especializadas
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Cruz Aguilar

La cabra hispánica es un importante atractivo para los cazadores extranjeros. Se trata de un animal que sólo se puede abatir en España y, dentro del territorio nacional, hay cuatro subespecies, una de ella la denominada Beceite. Varias empresas especializadas en caza se ocupan de traer turistas hasta Teruel y, aunque el número no es elevado, sí hacen un gasto importante en hoteles, restaurantes y el propio trofeo de caza.

Alfonso Prieto es el fundador de Top Spanish Hunting, una de las empresas especializadas en el turismo cinegético, y explica que la edad media de sus clientes suele ser elevada y va desde los 30 años hasta los 80. En cuanto a las nacionalidades, la mayor parte de su clientela es americana, canadiese y europea.

Teruel tiene un gran atractivo tanto por la tranquilidad como por el paisaje y los cazadores abaten sus piezas con rifles y con arcos. Su presencia tiene un impacto económico elevado y en los cuatro días de estancia que habitualmente permanecen en la provincia la media de gasto oscila entre los 10.000 y los 12.000 euros. “Nos solemos alojar en Teruel porque hay una mayor oferta de restauración y también porque en ocasiones vienen con sus parejas, que así tienen más oferta para realizar actividades paralelas a la caza”, explica Prieto.

El viaje se adapta a la demanda del cliente y hay muchos que están dos semanas en España y aprovechan para llevarse los cuatro trofeos, puesto que a la denominada Beceite se suman las de Ronda, Sierra Nevada y Gredos. Esta subespecie recibe el nombre de la localidad del Matarraña, pero es la que hay en todas las comarcas de Teruel.

Se trata de un animal que en estos últimos años se ha visto muy afectada por la sarna, especialmente en las comarcas del Matarraña y Maestrazgo, donde ha muerto en torno al 90% de la población. Una menor afección ha habido en la Sierra de Albarracín, que por eso es el lugar elegido por Top Spanish Hunting para llevar a sus clientes.

Una especie muy española

Aunque Teruel cuenta con una Reserva de Caza en los Montes Universales específica de ciervos y que tiene gran éxito entre los cazadores de ámbito nacional, estos animales no tienen demanda entre los aficionados extranjeros puesto que pueden cazarlos en otros muchos lugares. Algo que no ocurre con la cabra hispánica, que sólo habita en España.

Sí que hay demanda para la caza de corzos en la provincia de Teruel puesto que en las últimas temporadas cinegéticas los trofeos de mayor tamaño se están abatiendo aquí. Octubre, noviembre y diciembre son los meses en los que se caza la cabra mientras que en primavera además de cabras hay demanda para los corzos.

La media anual de cazadores que Top Spanish Hunting trae hasta la provincia de Teruel es de ocho personas y hasta España llegan en torno a medio centenar. Ellos se ocupan de todo, tanto de buscar alojamientos y restaurantes como de gestionar los permisos de caza con los cotos privados. “Buscan trofeos medalla de oro”, especifica Alfonso Prieto, que además de responsable de la empresa es el guía de caza que les acompaña en las batidas. El último de sus clientes fue un americano de 80 años que pasó 16 días cazando en España y cuatro de ellos estuvo en Teruel.

La llegada de turistas cinegéticos es una práctica poco conocida incluso por la población local, pero que se practica desde hace muchos años en España y, según indica el gerente de Top Spanish Hunting, en la última década ha mantenido sus cifras.