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Espido Freire en la UVT: “Enseño a dar un cauce literario al dolor“ Espido Freire en la UVT: “Enseño a dar un cauce literario al dolor“
Espido Freire con sus alumnos en la primera jornada del curso

Espido Freire en la UVT: “Enseño a dar un cauce literario al dolor“

Los talleres explican cómo relatar desde las vivencias personales
Nuria Andrés

El dolor y la literatura han caminado de la mano en infinitas ocasiones y son muchas las obras que se han creado a partir de una experiencia personal dolorosa. Sin embargo, verter en una hoja los recuerdos y conseguir cautivar al lector con ello no es tan simple como parece. Espido Freire, la escritora y directora del curso de Creación Literaria de la Universidad de Verano de Teruel vuelve a la capital de la provincia un año más, esta vez, para enseñar a sus alumnos cómo escribir desde una experiencia personal y cómo enfocar nuestras vivencias trabajando sobre el dolor y el recuerdo.

La autora de Melocotones Helados -obra con la que consiguió el Premio Planeta en 1999-, lleva más de quince años impartiendo enseñanzas en Teruel sobre creación literaria, pero ha sido en este de 2021 en el que se ha atrevido a abarcar la temática del dolor y las vivencias personales. “Este curso forma parte del compromiso que tengo desde hace más de una década con la ciudad de Teruel y con la universidad. Todos los cursos que he impartido han sido de creación literaria pero además, en este, creí que, después de todo lo que hemos pasado, era importante aprender a escribir sobre el dolor”, comenta Espido Freire y es que, tal y como ella explica, a pesar de que la pandemia del coronavirus todavía no ha llegado a su fin, la gente ya ha tomado cierta distancia con el confinamiento, y lo que ha quedado de él son muchos testimonios e infinidad de historias de lo sufrido en esos meses.

Con todo esto, el reto que se plantea es dar forma a estas vivencias y conseguir conectarlas para crear una obra literaria. “Este año es el ideal para hablar sobre esto porque el año pasado estaba todo demasiado cerca. Ahora sí que hay cierto distanciamiento con el confinamiento y con lo que esperamos que haya sido lo peor de la pandemia como tal, por lo tanto, es el momento óptimo para sentarse a reflexionar y escribir”, señala la escritora, ganadora de los Premios Azorín y Ateneo.

El programa

Fue el 19 de julio, cuando los alumnos comenzaron el taller de la mano de Freire y tuvieron un primer contacto con esta parte de la creación literaria.

En concreto, entre los objetivos de esta enseñanza está el aprender a trabajar en la experiencia personal, las emociones y vivencias y, a partir de ahí, distinguir lo que se quiere contar y cómo puede ser contado.

Una vez que los estudiantes hayan trabajado en esto, es cuando deberán desarrollar y perfeccionar un sistema propio e individual de creación literaria, así como detectar el interés de las historias que quieren contarse para comenzar su propio proyecto. Así, los alumnos que asisten a este curso de la Universidad de Verano de Teruel comienzan a sentar las bases sobre lo que, en un futuro, podría ser una gran obra literaria escrita de su puño y letra.

Pero no solo esto sino que el debate también adquiere un peso importante en esta formación, de hecho, otra de las grandes finalidades de este curso es romper los mitos sobre la creación literaria y discutir acerca del por qué se escribe y qué es lo que influye en el éxito o fracaso de una obra o autor.

Antes de comenzar los talleres, Espido Freire pidió a sus alumnos leerse las obras de La Isla del Padre de Fernando Marías; La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero; y La hora violeta de Sergio del Molino. Libros en los que, en todos ellos, las emociones tienen un peso importante en la trama de la historia.

El curso comprende un total de veinte horas lectivas,divididas en turnos de mañana y de tarde. En concreto, ayer, los alumnos, durante la sesión matutina que finalizó a las 13:30 horas, estudiaron cómo hablar del dolor y de la experiencia vivida y a dar estructura a estas vivencias para poder contarlo.

Por la tarde, se adentraron en el papel del narrador dentro de una historia muy cercana, así cómo trabajaron técnicas para la gestión de emociones como el dolor, el rencor, la ausencia…

No solo esto, sino que el curso continúa hoy con un taller en el que los estudiantes descubrirán el punto que tienen en común con el lector y cómo atraerle, así como aprenderán a tomar distancia con las emociones. Después, por la tarde, analizarán qué temas contar y cuáles callar, sin dejar de aportar una visión acerca de las lecturas que los participantes leyeron antes de comenzar con el curso.

Será el miércoles, 21 de julio, cuando, como colofón de la enseñanza, los alumnos se centrarán en su proyecto personal, para terminar de pulir las técnicas y poder comenzar su obra.

Gran aceptación

Un año más, este curso reúne a decenas de personas que desean conocer a Espido Freire y saber más de las técnicas de la creación literaria.

La mayoría de alumnos de este curso coinciden en que lo que más les gusta de estos talleres es la cercanía que transmite la escritora así cómo su destreza a la hora de explicar su método de escritura.

Sin embargo, además de la gran aceptación que, de nuevo, ha tenido este curso, lo que más ilusión hace a la escritora vizcaína es descubrir que, entre sus alumnos,no solo hay caras nuevas sino que muchos estudiantes de otros años se han atrevido a repetir. Además, Freire se muestra orgullosa del perfil tan variado que presentan sus estudiantes.

“Hay alumnos de todo tipo, algunos son escritores con alguna obra ya publicada, otros son aspirantes a serlo y también hay quienes no tienen esa aspiración y lo que desean es aprender sobre literatura y distintas maneras de narrar”, cuenta Espido Freire. Además, la directora comenta que lo más importante no es el bagaje del alumno, sino lo que él quiera aprender.

“Lo que yo intento transmitirles en todos los cursos, independientemente de la temática, es la importancia de la lectura y cómo enfocar la literatura desde una perspectiva relativamente seria. Esto aporta siempre algo a nuestras vidas, aporta porque otros ya escribieron sobre esos temas que a nosotros nos preocupan y porque somos ahora los que tenemos ese relevo, la oportunidad de contar qué es lo que nos preocupa a nosotros como sociedad”, señala Freire.

Con la llegada del Coronavirus, el mundo ha cambiado y las personas con él. Desde el punto de vista de la escritora, ella encuentra dos perfiles de comportamiento que se han desarrollado a raíz de la pandemia y que son opuestos pero, a la vez, comparten una misma raíz. “Hay gente que ha vivido una idea de introversión y se encuentra a gusto ahí, otros que, sin embargo, desean dejar una historia por escrito y plasmar la importancia de su existencia”.

Pero además, Espido Freire habla de un nuevo fenómeno. “Ha habido un aumento muy interesante de desinhibición, tanto para bien como para mal, gente que no solamente está hablando más de lo que sienten, sino que, además, sin preocuparse del oído ajeno y en ocasiones hiriendo, suelta lo primero que se le pasa por la cabeza. Son los espectros más alejados del mismo fenómeno: el haber estado aislado”, indica Freire.

Por otro lado, la escritora aclara que si bien este curso no busca ser terapéutico,sí que puede servir de ayuda a aquellas personas que se sienten mejor cuando consiguen plasmar sus recuerdos en un papel.

“Este es un curso de creación literaria, no terapéutico, la terapia y la escritura terapéutica debe hacerse de la mano de psicólogos. Aquí lo que enseño es a dar un cauce literario a ese dolor porque hay gente que, cuando consigue escribir sobre sus vivencias, se siente mejor”, concluye Espido Freire.

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