Iván Rodríguez Barreiro, paleontólogo, miembro del jurado del premio Paleonturología 2025: “Nos vemos obligados a dejar la divulgación como secundaria, pero no debería ser así”
“La Fundación Dinópolis es una de las instituciones más punteras dentro de la paleontología; lo hace muy bien”El paleontólogo Iván Rodríguez Barreiro es investigador del Museo de Ciencias Naturales del Tirol del Sur en Bolzano (Italia) y ha sido miembro del jurado del último Premio Paleonturología fallado en 2025, convocado por la Fundación Dinópolis. Considera que la divulgación es prioritaria y debería prestársele más atención, y cree que la labor que desarrolla en ese ámbito la institución paleontológica turolense es un referente del buen hacer.
-¿Qué les llevó a elegir el trabajo ganador?
-Fue la combinación de dos factores: una relevancia científica extraordinaria y su potencial para elaborar un futuro artículo de divulgación. Mussini y colaboradores realizan una reinterpretación morfológica de Pikaia, uno de los fósiles más famosos del Cámbrico. Con los nuevos resultados, se demuestra que Pikaia ya tenía la organización corporal básica de los cordados, incluyendo un sistema nervioso dorsal muy primitivo. Esto tiene implicaciones que van más allá del campo de la paleontología.
-En el acta del fallo se destaca el aspecto novedoso de la investigación.
-La principal novedad es precisamente esa reinterpretación completa de la anatomía de un fósil conocido desde hace más de cien años. Aunque previamente varios autores ya habían sugerido algunas de las ideas que se discuten en este artículo, son Mussini y colaboradores los que lo demuestran de forma coherente y sólida, integrando estudios anatómicos, tafonómicos y filogénicos en un mismo contexto.
-¿Cómo era el nivel del resto de los trabajos?
-Desconozco si es así todos los años, pero me sorprendió la buena calidad de todos los trabajos que se presentaron a esta convocatoria, algunos de ellos de investigadores muy jóvenes. Finalmente ganó Mussini y colaboradores, pero hay otros tres o cuatro artículos que también podrían haber ganado perfectamente.
-¿Lo más llamativo de la paleontología para el público en general son los dinosaurios y la evolución humana, qué importancia tienen otras ramas de esta ciencia que explora la evolución de la vida en nuestro planeta?
-Aquí voy a aprovechar para destacar mi rama que es la paleobotánica. Es verdad que estudiar una planta no es tan llamativo como estudiar un dinosaurio o un homínido. Pero la relevancia que tiene la fracción vegetal dentro de un ecosistema es mucho mayor que otros grupos, ya que debemos pensar que son los productores primarios dentro de la cadena trófica y, en términos de biomasa, son el grupo más numeroso de largo.
-Usted se dedica a la palinología, ¿en qué consiste y qué aporta a la paleontología esta disciplina?
-La palinología es una rama de la paleobotánica en la que estudiamos microfósiles de pared orgánica. Principalmente esporas y granos de polen, pero también quistes de dinoflagelados, quitinozoos, escolecodontos y un largo etc. Esta es importante por varios motivos, pero me gustaría destacar dos. Primero su utilidad como herramienta de datación relativa en sedimentos de origen continental, ya que muchas veces son el único grupo fósil presente. Y, por otro lado, su relevancia para el estudio de detalle de los efectos de crisis bióticas del pasado en las comunidades vegetales a escala regional.
-Entre las investigaciones en las que ha participado está la isla volcánica de Camarena de la Sierra en la provincia de Teruel, de hace 170 millones de años. ¿Qué trascendencia tienen hallazgos así, porque este lugar es una joya única de la paleontología mundial, pero poco conocido?
-Los sedimentos de Camarena de la Sierra representan un ambiente singular casi único en el mundo: una isla volcánica del Jurásico que emerge, es colonizada por un ecosistema diverso y finalmente colapsa desapareciendo. Hay muy pocos registros de ambientes como este durante el Mesozoico, por lo que la isla de Camarena es importante para comprender los procesos biológicos de colonización de ambientes aislados. Mucha gente de la zona desconoce que tienen esta perla geológica en su territorio. Creo que sería interesante hacer más divulgación acerca de estos descubrimientos, para llevar esos resultados al público general.
-Los ganadores de Paleonturología tendrán que hacer ahora un trabajo divulgativo de su artículo. ¿Qué importancia tiene la divulgación para la ciencia?
-Creo que es tan importante como la investigación en sí. Al final casi todos los proyectos de investigación se realizan con fondos públicos. Por lo tanto, el ciudadano tiene derecho a ver esos resultados científicos “traducidos” para personas de a pie, es decir, divulgación. Sin embargo, con el sistema actual, la divulgación se valora mucho menos que otros aspectos como participar en publicaciones científicas, congresos o proyectos de investigación. Por lo tanto, los científicos, muchas veces, nos vemos obligados a dejar la divulgación como algo secundario. Pero en realidad no debería ser así.
-¿Qué le parece el proyecto Dinópolis y la labor que desarrolla la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel?
-Un poco relacionado con lo anterior, creo que las instituciones científicas deben promover o potenciar que sus investigadores transmitan sus progresos a la sociedad. Y esto es algo que la Fundación Dinópolis lleva haciendo bien durante muchos años. Ellos están muy comprometidos con esa cercanía entre ciencia y ciudadano. Pero es que, además, son una de las instituciones más punteras a nivel nacional dentro del campo de la paleontología. Están haciendo las cosas muy bien.
