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Rodrigo Ubé, estudiante del 'Erasmus rural': “Conocer lo que es trabajar en un pueblo es una oportunidad que abre miras” Rodrigo Ubé, estudiante del 'Erasmus rural': “Conocer lo que es trabajar en un pueblo es una oportunidad que abre miras”
Rodrigo Ubé en la puerta del Ayuntamiento de Ariño

Rodrigo Ubé, estudiante del 'Erasmus rural': “Conocer lo que es trabajar en un pueblo es una oportunidad que abre miras”

“Cuando se lanzó en Teruel el proyecto que tanto me había llamado la atención no dudé en inscribirme”

Rodrigo Ubé, de 21 años, terminó el pasado junio el tercer curso en Administración y Dirección de Empresas en la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de Teruel. Es uno de los primeros estudiantes que ha participado en la primera edición de los programas Desafío y Arraigo de prácticas universitarias de la Universidad de Zaragoza en la provincia de Teruel. En este caso, Ubé realiza sus prácticas extracurriculares en el Ayuntamiento de Ariño, una localidad de aproximadamente 700 habitantes.

-¿Por qué decidió hacer las prácticas en una pequeña localidad?

-El año pasado me enteré de que en Zaragoza se estaba llevando a cabo un proyecto en el que estudiantes de la Universidad de Zaragoza hacían prácticas, ya fueran curriculares o extracurriculares, en pueblos con menos de un número determinado de habitantes. Para mi sorpresa, un día a me llegó un correo desde la Universidad avisando de que se ponían también en marcha desde el Campus de Teruel. Era una oportunidad genial, se había puesto en marcha en Teruel el proyecto que tanto me había llamado la atención en Zaragoza. No dudé en inscribirme al programa, porque conocer lo que es trabajar en un pueblo a una edad tan temprana es una oportunidad que te abre miras para tener una idea de lo que quieres hacer en el futuro.

-¿Cuáles son las funciones que realiza en el Ayuntamiento de Ariño?

 -Puede parecer una tontería, pero mi función principal es la de aprender. Obviamente llevo a cabo otro tipo de labores, pero más de la mitad del tiempo que estoy en el ayuntamiento estoy aprendiendo a hacer diferentes actividades, No me dedico a hacer un trabajo autónomo durante un montón de horas en el que he de acabar un número diferente de tareas. La tutora de mis prácticas, Alba Nasarre, que es la secretaria-interventora del Ayuntamiento, me sentó desde el primer día en la mesa de su despacho para que pudiera ver en todo momento lo que ella va haciendo.  Me explica con detalle por qué lo hace y cómo se hace. El trabajo que me explica recoge la mayoría de actividades que se hacen desde un Ayuntamiento, va desde cómo funciona la contabilidad pública, cómo se prepara y gestiona un pleno (tuve la oportunidad de asistir a uno), cómo se gestiona una obra pública, gestión de las nóminas o impuestos... hasta el trámite de defunciones y bodas civiles. Entre explicación y explicación, me he dedicado principalmente a la contabilidad, que es lo que está más relacionado con ADE, el grado que estoy cursando.
Aunque conforme han ido avanzando las prácticas y he ido aprendiendo, he podido preparar otro tipo de documentación no relacionada con la contabilidad, por ejemplo, la necesaria para la gestión de diferentes obras públicas, obviamente bajo la supervisión de Alba Nasarre.  También he podido hacer diferentes labores de apoyo a la secretaria con las que le he podido quitar un poco de carga de trabajo, que podrían ser monótonas y simples para ella, pero nuevas y entretenidas para mí.

-¿Le costó mucho adaptarse al entorno al ser una localidad con pocos habitantes?

-Realmente Ariño no es muy pequeño. De hecho, actualmente tiene más de 700 personas censadas.
Además, entre semana estoy por la mañana en el ayuntamiento y los fines de semana vuelvo a Teruel, por lo que no he notado demasiado el cambio, ya que mi modo de vida no depende demasiado del resto de gente y de actividades más típicas de núcleos de población más grandes.

-¿Cómo calificaría la experiencia del ‘Erasmus Rural’ al haber sido uno de los primeros alumnos en vivirla?

-Primero de todo, agradezco a la DPT la financiación y la oportunidad que ofrecen a los estudiantes que quieren hacer prácticas en lugares así. Sin su financiación, no hubiera podido aprender en Ariño. Las prácticas son una muy buena experiencia, sobre todo si quieres conocer un poquito más la provincia y tener otro punto de vista que no sea el típico que se desarrolla en las prácticas que se hacen en la ciudad donde estudias.
Lo único que creo que podría mejorar para ediciones futuras sería el tener “el tema” atado mucho antes. Por ejemplo, yo hice una entrevista con la secretaria-interventora a finales de junio, apenas diez días antes de empezar las prácticas.

-¿Qué le ha aportado el hecho de realizar estas prácticas en un núcleo rural?

-Lo que principalmente te aporta es abrir un poco los ojos y darte cuenta de que en la ciudad no es el único lugar donde poder desarrollar tu futuro, mucha gente de mi edad se obsesiona queriendo trabajar y vivir en ciudades grandes cuando en realidad no saben exactamente ni lo que es la vida en una ciudad grande ni lo que es la vida en un núcleo pequeño.

-¿Recomendaría a algún estudiante de su grado adentrarse en el programa de ‘Erasmus Rural’?

-Lo recomiendo encarecidamente a todos los estudiantes, independientemente del grado que cursen. Es una oportunidad de hacer prácticas en un entorno en el que habitualmente no se hacen. Desde mi punto de vista, es una buena oportunidad, ya que como he comentado alguna vez: ya tendrás tiempo de trabajar en una ciudad grande, es más complicado que acabes trabajando en un pueblo no muy grande. Hay que aprovechar la oportunidad de poder conocer lo que es la vida en un entorno rural.
Gracias a estas prácticas, ahora tengo una ligera idea sobre el abanico de posibilidades que surgen en localidades como esta. Sin ninguna duda, hay posibilidad de desarrollo tanto personal como laboral.

 

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