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Javier Lizaga

Urge medir el egoísmo. Podría ser mediante un indice sencillo. El cálculo sale de multiplicar el grado de tontería por el número de publicaciones en redes sociales. La medición se puede asociar a las cifras de data covid (portal público) para confirmar que no vamos a salir mejores. Los casos críticos podrían ser enviados a la quinta leche, solos, para que ejerzan bien sus derechos, en un cerro. Ya ven. Nosotros que pensábamos en abrazos y en días soleados y resulta que lo de vacunarse era para ponerse como en Magaluf. 
Debemos ser la hostia en Teruel, si la libertad es un botellón, la Vaquilla merece un diploma de las Naciones Unidas.  “Hemos venido a emborracharnos y el resultado nos da igual”, cantaban en Madrid el sábado. Ya ven, la juventud, un día Mayo del 68, otro el “No a la guerra” y ahora la “revuelta del botellón”. ¿Qué es eso de libertad de expresión? (bastante recortado ultimamente, por cierto), lo importante es beber en un vaso de plástico y mear en la calle.
A ver si tienen un hueco entre botellon y botellón y leen. Les recomiendo a Bobbio, que diferencia la libertad negativa (lo que nadie me puede impedir hacer) y libertad democrática (el poder de obedecer las normas que me he dado). Dos libertades, la del individuo y la del sujeto en sociedad, a quien por encima de la acción, le determina la voluntad. Porque, evidentemente, toda ley es coercitiva, por ejemplo, la que nos obliga a ir a menos de 30 kilómetros por hora junto a un colegio, pero como sociedad queremos proteger al niño que se despista y baja el pie de la acera. Para quienes digan, “no es lo mismo”, pregúntenles por qué la Comunidad de Madrid encabeza la lista de muertos por covid (siendo la tercera en población). 
No hay que confundir la libertad con que te dejen hacer el gamberro un rato para que curres feliz el lunes, ni el auge del individuo con el de la estupidez. Esos que se autoproclaman al margen de todo, son los que imitan hasta el vómito el vestuario de los famosos, cuyas publicaciones devoran, y se tatuan tal o cual,…para sentirse parte de algo. Los mismos que suben fotos con sus abuelos en redes. “¿Qué harías tú si tuvieras 20 años?” preguntan quienes quieren exculparlos. No sé lo que haría, pero seguro no estaría exhibiendo mi idiotez en un grupo de borregos y luego pensaría que estoy reivindicando mi libertad individual.