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Javier Hernández

Llevo tanto tiempo hablando de lo desnortada que anda la profesión periodística que al final será a Barrabás al que pida la masa que liberen, a mi a galeras ya lo veréis. Dice Ismael Serrano que bajo los adoquines no había arena de playa, y estoy de acuerdo con él, también en que tiene que llover, aún está sucia la plaza, asquerosa para mi gusto.

La madrastra Europa tiene en su suelo, tantas veces santificado por los que imploran lo de “el Estado de derecho” y luego capitanean corruptelas, una guerra, y como todas las guerras, cruel, despiadada y devastadora; estamos presenciando el éxodo de miles de personas de sus ciudades, sus casas, de su vida, y los medios lo han convertido en un autentico reality que cada día nos cuenta con detalles, imágenes, opiniones y sobre todo conjeturas. Hemos presenciado en los distintos show televisivos cómo incluso el personal tertuliano,una raza especial e iluminada según parece, se mete en los pensamientos de Putin, en los de Zelesnskyy y en los de San Judas Tadeo.

Se habla de refugiados como de fueras de juego en un Cádiz-Levante, con frías estadísticas, con múltiples conexiones y sobre todo con interrupciones publicitarias, que esto es un negocio y no me vengas Javier con gilipolleces, que los beneficios no se generan con la historia de Eurovisión ni con la historia de los mundiales, eso sí vamos a celebrar uno en un país cuyo respeto a los derechos más elementales de un ser humano ni se respetan ni se tiene intención de hacerlo; pero claro, en España la tal Corina es la amiga especial de y en el mundial la intención es promocionar el fútbol en Oriente Medio, lavando que es gerundio, y al pueblo saharaui qué le vamos hacer si las cosas vienen como vienen, una traición más y eso Europa garante de libertades.

Ese es el problema, que la información se hace en función de los ingresos, la veracidad no vende, uno se disfraza de incisivo con eso de perdonarme un momento pero es que Renata Picopadre está con Lorena cajera mediática que tiene a su novio en la frontera de Ucrania con Rumania, lo de Siria ya no vende, Palestina para qué vamos a nombrarla si Israel es uno de los mediadores más mediadores para contertulios, politólogos y berzas de primer plano que ofrece el show; pero lo mejor es que ahora resulta que Venezuela interesa por su petróleo, esa Venezuela que Rivera convirtió en la 18 autonomía española a fuerza de tanto nombrarla en una de las varias campañas vividas antes de la pandemia y su pre-claridad tan admirada y estudiada, ahora resulta que Venezuela interesa para contrarrestar la dependencia europea de la Santa Rusia de los zares.

Estamos en un mapa que es una geografía de la náusea, un compendio del despropósito; demasiados libros calzando muebles en lugar de utilizarse para crecer. Con todo esto uno mira, piensa y la verdad que se pasa mal, muy mal; pienso en las personas que no se nombran en el reality que transmite la guerra, las personas con diversidad intelectual, la tercera edad, las personas con falta de movilidad y todas aquellas cuyas condiciones por dependencia han sido pisoteadas por la guerra de forma cruel, personas de las que prácticamente ningún noticiario dice apenas nada, alguna frasecilla suelta porque haya otra Lorena Cajera cuyo novio tenga una tía que ha tenido que dejar en Mariúpol abandonada a su suerte, todo esto con el prisma de noticia y el perdonarme un momento que a la vuelta de publicidad hablaremos con Paquito el Champiñón nuestro analista de flores cortadas, fandanguillos y alegrías.

Ahora que viene la Semana Santa, me acuerdo de la negación de Pedro, eso fue antes de que cantara el Gallo y además en tres ocasiones, ahora vemos a los salvapatrias decir que ellos a Putín no lo conocían de nada, algún cromo suelto francés de Marine pero nada importante, porque además Putín es un comunista y tal como están los tiempos eso de que los comunistas llevan rabo y cuernos está a punto de resucitar en mítines y discursos de los nuevos defensores de la patria, esa patria cuya historia se puede cambiar al gusto, por cierto igual lo de los cuernos para definir al comunista no cuaja, porque como ahora para esos patriotas lo verdaderamente “in” es la tauromaquia y la exaltación del ruedo, igual es contraproducente mezclar hoces martillos con cuernos, igual ese tema queda en exclusiva para la vuelta de las banderas victoriosas. En fin show desinformación, personas dependientes o pueblo saharaui una vez más machacados y los derechos humanos pisoteados y dejándolos a la altura de la misma mierda de siempre.