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Europa persigue impulsar la revitalización de las zonas rurales con un Pacto y un Plan de Acción Europa persigue impulsar la revitalización de las zonas rurales con un Pacto y un Plan de Acción
Imagen de archivo de una Comisión del Parlamento Europeo donde se abordó en junio de 2017 una iniciativa sobre el problema de la despoblación

Europa persigue impulsar la revitalización de las zonas rurales con un Pacto y un Plan de Acción

La comunicación que ha elaborado la CE está en consonancia con las demandas históricas de la provincia y apunta hacia las zonas más remotas

La Comisión Europea (CE) pretende impulsar la revitalización de las zonas rurales con un Pacto Rural y un Plan de Acción Rural de la UE con el horizonte puesto en el año 2040, que subsane las carencias que ha habido hasta ahora en las políticas comunitarias para dar respuesta a la cohesión territorial de sus Estados miembros tal como estable el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Así lo recoge la Comunicación que ha remitido la CE al Parlamento Europeo, al Consejo Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones, con la visión a largo plazo que propone para las zonas rurales de la UE con el objetivo de convertirlas en más fuertes, conectadas, resilientes y prósperas.

Los planteamientos que hace esta estrategia están en consonancia con las demandas históricas que desde hace tiempo reivindica la provincia de Teruel en materia de revitalización de sus zonas rurales y de lucha contra la despoblación, y apunta además la necesidad de reforzar las acciones en las zonas más remotas y menos desarrolladas.

La previsión es que a finales de este año la Comisión Europea ponga en marcha ese Pacto Rural y, con otras instituciones como el Comité de las Regiones, comience a trabajar en la consecución de los objetivos que plantea la comunicación remitida a las instituciones europeas, denominada “Una visión a largo plazo para las zonas rurales de la UE: hacia zonas rurales más fuertes, conectadas, resilientes y prósperas para 2040”.

El documento, que se ha dado a conocer este verano y que propone también un Plan de Acción Rural a desarrollar con acciones concretas, recoge el interés de la Comisión Europea por atender a las zonas rurales con  problemas de desarrollo y afectadas por el envejecimiento y la despoblación, con el objetivo de convertirlas en territorios de oportunidades de cara a 2040.

La Comisión Europea es la institución comunitaria que fija  las líneas políticas a seguir por la UE, y su posicionamiento con este informe supone que las zonas rurales con las dificultades que arrastran van a formar parte de su estrategia general en los próximos años.

Se atiende así a una reivindicación que se remonta a principios de este siglo y que ha sido trasladada a Europa tanto a través de las instituciones políticas y los agentes económicos y sociales, como de la sociedad civil a través de la plataforma reivindicativa Teruel Existe, que en noviembre de 2001 ya se manifestó en Bruselas ante la sede del Parlamento Europeo.

En los últimos años, el Gobierno de Aragón ha intensificado su presencia en Bruselas y las instituciones comunitarias para exigir su implicación en las políticas dirigidas a la lucha contra la despoblación, al igual que lo han hecho las organizaciones empresariales de Teruel, Cuenca y Soria a través de la Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (SSPA).

El informe es consecuencia de un trabajo previo que abordó el año pasado la vicepresidenta de la Comisión Europea, y comisaria de Democracia y Demografía, Dubravka Suica, que consistió en una consulta pública sobre el futuro de las zonas rurales, que contó entre otros con la participación de la SSPA. La Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa pudo trasladarle sus propuestas en una reunión telemática que la dirigente comunitaria mantuvo con el Intergrupo RUMRA & Smart Village, que es un integrupo del Parlamento Europeo que promueve el desarrollo integral de las zonas poco pobladas, montañosas y remotas.

La comisaria de Demografía, Duvravka Suica, en noviembre pasado en una reunión con la SSPA y otras organizaciones

El documento de la CE propone un Pacto Rural que tenga en cuenta a interlocutores locales, regionales, nacionales y de la UE para impulsar la cohesión social, económica y territorial desde la cogobernanza. La intención es recurrir a las redes rurales de cada Estado para debatir las medidas y acciones que se vayan a desarrollar.

Además, plantea un Plan de Acción Rural cuyo objetivo será apoyar a las áreas rurales a través de mecanismos como la PAC y las políticas de cohesión de la UE. Define cuatro ámbitos de acción: la fortaleza mediante la dotación de servicios con especial incidencia en la innovación; el refuerzo de los sistemas de transporte y de la conectividad; la resiliencia de los territorios rurales a través de la sostenibilidad; y la prosperidad mediante la diversificación de las actividades económicas en estas zonas.

Mecanismo de Rural Proofing

Dentro del Plan de Acción se propone también un mecanismo de Rural Proofing, de manera que cualquier política o legislación que adopte la UE tenga en cuenta la incidencia que puede tener en las zonas rurales. Es una iniciativa que se recomendó en la Declaración de Cork 2.0 y que en España se está pidiendo su aplicación desde diferentes ámbitos. Así se hizo en las Cortes Generales a través de una iniciativa presentada por Teruel Existe, y desde el G100 de El Hueco, un grupo de expertos que ha sometido a consulta 70 propuestas para aplicar en España un Mecanismo Rural de Garantía en esa misma línea.

El documento de la CE establece ahora que “dada la naturaleza multidimensional del desarrollo rural y el hecho de que los Tratados aspiran a la cohesión económica, social y territorial, es necesario revisar las políticas de la UE desde la perspectiva rural, teniendo en cuenta sus posibles impactos e implicaciones en el empleo y el crecimiento rurales, así como en las perspectivas de desarrollo, el bienestar social y la igualdad de oportunidades para todos, y la calidad ambiental de las zonas rurales”.

Con esa finalidad y como parte de la agenda para la mejora de la legislación comunitaria, la CE anuncia que pondrán en marcha “un mecanismo de verificación rural, en particular para evaluar el impacto previsto de las principales iniciativas legislativas de la UE en las zonas rurales”, con el objetivo de garantizar la “coherencia, consistencia y complementariedad entre las políticas en beneficio de las zonas rurales y las comunidades”.

Ese mecanismo de garantía rural se sustentará en “evaluaciones de impacto territorial y en un mejor seguimiento de la situación de las zonas rurales”. Según recoge el documento de la CE, de esta manera “se controlará la forma en que se integran las zonas rurales en las políticas de la UE, en particular mediante informes periódicos sobre la aplicación de las políticas pertinentes”. De igual forma, la Comisión invita a los estados miembros a que apliquen también el principio de Rural Proofing tanto a nivel nacional como regional y local.

El Plan de Acción pretende también impulsar una Plataforma de Revitalización Rural, de manera que la CE establecerá una ventanilla única que permita obtener información sobre los proyectos existentes y las posibilidades de financiación para estas comunidades.

El documento señala que dicha plataforma “apoyará principalmente a las zonas rurales afectadas por la pérdida de población, el envejecimiento y la falta de oportunidades económicas, que podrán acceder a información y mejores prácticas sobre herramientas y estrategias”.

Se potenciará por otra parte la investigación e innovación para comunidades rurales dentro del plan. En este sentido, el informe señala que las actividades de investigación e innovación en las zonas rurales de Horizonte Europa “apoyarán el desarrollo de innovaciones por y para las comunidades rurales, la formación y el intercambio de conocimientos entre los actores de la innovación rural a través del foro anual de Startup Villages para acelerar la difusión y adopción de innovaciones”.

Habrá acciones de acompañamiento que la Comisión se compromete a evaluar como “la mejor forma de incentivar la ordenación territorial y la zonificación óptimas para proteger y promover la agricultura sostenible y otras actividades económicas y mejorar aún más la creación de redes a torno a Leader y Smart Villages”. Además, apunta que nuevos programas como Erasmus + y el European Solidarity Corps “también llegará a más personas en las zonas rurales a través de medidas de inclusión”.

La conectividad es otro de los retos del plan, para lo cual la CE propone varias iniciativas, la primera de ellas la mejora de la movilidad multimodal sostenible para áreas rurales mejorando las conexiones de transporte existentes.

El centro de la digitalización

Además, aboga por que estos territorios estén en el “centro de la digitalización” con una serie de medidas que acaben definitivamente con la brecha existente en esta materia entre las zonas urbanas y las rurales, el desarrollo de la tecnología digital en estos territorios y el impulso de las competencias digitales entre sus habitantes. Plantea igualmente la necesidad de que se reordenen los indicadores que existen actualmente y que se implante un Índice Digital Rural, y recuerda que para 2030 el objetivo de la UE es “garantizar que la vida democrática y los servicios públicos sean plenamente accesibles para todos en línea”. Insta para ello a recurrir a la financiación europea a través del Feader, el Feder, el FSE y el Mecanismo Conectar Europa junto con financiación nacional y privada.

Otras propuestas que hace dentro del Plan de Acción son iniciativas dirigidas a hacer de las zonas rurales territorios resilientes apoyándoles en la transición energética y la lucha contra el cambio climático, y especialmente en el apoyo a las mujeres para que puedan emprender, además de contar con servicios de conciliación.

La diversificación de la economía es otra línea de actuación que plantea la CE en torno a la transformación verde y digital de la sociedad, que conduzcan a fortalecer “las cadenas de valor en la fabricación y en las industrias culturales y creativas”. Apunta la necesidad de establecer sinergias entre el turismo, la comercialización y el procesamiento agrícolas. Asimismo aboga por el impulso al emprendimiento y a la economía social en las zonas rurales, junto con acciones que “desarrollen, entre otras cosas, oportunidades de empleo y aprendizaje para los jóvenes y el desarrollo sostenible de la bioeconomía”.

El trabajo en red es otro de los aspectos que se potenciarán a través de una plataforma de intercambio de buenas prácticas y para la adopción de medidas. Junto a ello se creará un Observatorio Rural que permita analizar de forma constante la situación de estos territorios, informar a los mismos sobre las iniciativas de la UE que puedan interesarles, y a su vez analizar los logros del Plan de Acción Rural de la UE.

El documento de la Comisión Europea advierte de que deberán aplicarse soluciones locales porque “no hay dos áreas rurales iguales”, lo que exige “respuestas y soluciones” específicas para cada territorio. Además, insiste en que “la acciones deben centrarse especialmente en las regiones rurales remotas y menos desarrolladas”.

Oportunidades

La CE considera en este sentido que los cambios producidos en la sociedad, incluidos los provocados por la covid, “deben convertirse en oportunidades para las zonas rurales”, e insiste en la necesidad de “evitar una recuperación asimétrica y asegurarnos de que todos los territorios de la UE tengan los medios para recuperarse por igual de la pandemia”.

En este sentido, la Comisión reconoce que “es necesario mejorar y fortalecer el apoyo político existente de la UE” y que el primer paso deberá ser “mejorar las sinergias y complementariedades entre los fondos que contribuyen al desarrollo rural”. A este respecto, la CE se compromete a “desarrollar un conjunto de herramientas sobre el acceso y la combinación óptima de oportunidades de financiación de la UE para las zonas rurales”.

La intención será poder ofertar así “una guía para las diferentes oportunidades de financiación, centralizando la información en un documento que será accesible para las autoridades locales, las partes interesadas, los titulares de proyectos y las autoridades de gestión”. De esta forma se quiere ayudar a aportar soluciones que permitan la revitalización de estos territorios aprovechando al máximo los presupuestos comunitarios del periodo 2021-2027.

La Comisión precisa que el documento es el primer paso que se va a dar de cara a la revitalización de las zonas rurales en el horizonte de 2040. A finales de este año con el Comité de las Regiones se concretarán las vías a seguir, y a mediados de 2023 la CE prevé hacer un balance de las acciones llevadas a cabo con los programas de apoyo financiados con la PAC y los Fondos de Cohesión del actual periodo. Por último, en el primer trimestre de 2024 se hará un informe para ver qué líneas de actuación se pueden mejorar de cara a preparar las siguientes propuestas para el próximo periodo de programación de 2028 a 2034.

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