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La vuelta al turismo internacional frena las pernoctaciones en Teruel en julio: un 6% menos que en 2021 La vuelta al turismo internacional frena las pernoctaciones en Teruel en julio: un 6% menos que en 2021
Un niño corre por el camino de ronda de la muralla de Teruel

La vuelta al turismo internacional frena las pernoctaciones en Teruel en julio: un 6% menos que en 2021

La Vaquilla y la Baja Aragón salvan las cifras en los hoteles de la capital
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Los establecimientos hoteleros de la provincia de Teruel recibieron en julio 39.252 viajeros, que llevaron a cabo 76.428 pernoctaciones, lo que supone un descenso del 5,78% respecto al mismo mes de 2021, cuando se registraron 81.121, el mayor número de la serie histórica iniciada en 1999, según la Encuesta de Ocupación Hotelera publicada este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). También supone un 4,37% menos que las 79.925 alcanzadas en 2019, antes del inicio de la pandemia de coronavirus. No obstante, el último ha sido el tercer mejor julio para los hoteles del territorio.

Las 67.308 pernoctaciones realizadas en los establecimientos hoteleros turolenses por viajeros residentes en España en julio supusieron el 88% del total y un descenso del 6,19% y del 3,45% respecto a los mismos meses de 2021 (71.753) y de 2019 (69.715), respectivamente.

El mayor porcentaje se correspondió con viajeros procedentes de la propia región aragonesa (25,06%), seguido de la Comunidad Valenciana (22,96%), Cataluña (14,18%) y Comunidad de Madrid (12,71%).

Sobre este asunto, llama la atención el descenso de clientes de la Comunidad Valenciana, que se ha visto compensada por la mayor llegada de aragoneses, mientras que la llegada de madrileños iguala prácticamente a la de catalanes.

Entre tanto, las 9.120 noches de hotel cumplimentadas por viajeros extranjeros supusieron el 12% restante y unas caídas del 2,65% y del 10,67% en comparación con julio de 2021 (9.369) y de 2019 (10.210).

El INE estima que la provincia de Teruel contaba en julio con 221 establecimientos hoteleros abiertos (cinco más que un año antes pero todavía 22 menos que en 2019), que daban empleo a 844 personas, (97 y 14 más que en 2021 y 2019, respectivamente), con lo que sobrepasan el empleo directo que aportaban antes de la pandemia.

La ocupación se situó en el 32,43%, porcentaje que se elevó al 42,42% los fines de semana, inferior al de 2021 pero muy parecido al de 2019, y la estancia media se aproximó a las dos noches por viajero (1,95).

En los primeros siete meses del año, los establecimientos hoteleros turolenses acumulan 437.975 pernoctaciones, una cifra que multiplica por dos la del mismo intervalo de 2021 (213.111) y se aproxima a los niveles previos a la pandemia: en 2019 sumaban 444.827, un 1,54% más.

Las pernoctaciones de los residentes en España (387.324) multiplican por dos a las de los primeros siete meses de 2021 (185.045) y son un 8,28% superiores a las de 2019 (357.687).

Sin embargo, los alojamientos de personas extranjeras han aumentado un 89% respecto al año pasado (16.787), pero todavía son un 9,78% inferiores a las de hace tres años (56.147).

Puntos turísticos

Los hoteles ubicados en la ciudad de Teruel han contabilizado 25.913 pernoctaciones en julio (21.269 de viajeros residentes en España y 4.644 de extranjeros), una cifra muy similar a la del mismo mes de 2021, cuando fueron 26.081, un 0,64% más. Sin embargo, son un 22,63% inferiores a las de 2019 (33.495).

La ocupación se situó en el 48,38%, el 58,58% los fines de semana, con una estancia media de 1,86 noches por viajero.

De enero a julio, estos establecimientos acumulan 156.461 alojamientos, cifra que multiplica por dos la del mismo intervalo de 2021 (72.648), pero que todavía es un 39,48% inferior a la de 2019 (258.545).

La capital turolense contaba el pasado mes con 28 hoteles abiertos, dos más que hace un año pero dos menos que en 2019, que daban empleo a 237 personas, 57 más que en 2021 y 36 más que en 2019.

Entre tanto, los establecimientos hoteleros de Albarracín sumaron en julio 8.277 pernoctaciones, lo que supone aumentos del 11,27% y del 14,19% respecto al mismo mes de 2021 (9.329) y de 2019 (7.248), respectivamente. La ocupación alcanzó el 40,88%, el 59,42% los fines de semana, con una estancia media de 1,82 noches por viajero.

En los siete primeros meses del año, acumulan 46.439 pernoctaciones, cifra notablemente superior a la del mismo periodo de 2021 (19.964) y que también supera en un 7% a la del mismo intervalo de 2019 (43.366).

El INE estima que Albarracín contaba con 23 hoteles abiertos en el inicio del verano, cuatro más que hace un año pero dos menos que hace tres, que empleaban a 51 personas, tres más que en julio del año pasado pero dos menos que en el mismo mes de 2019. La estancia media aquí fue de 1,82 noches por viajero.

La recuperación del turismo internacional frena las visitas al interior de España

El presidente de la asociación provincial Teruel Empresarios Turísticos (TET), Roche Murciano, indicó que el descenso de las pernoctaciones hoteleras en julio respecto al mismo mes de 2021 (cifrado en un 5,78%) estaba “previsto” y avanzó que, con toda probabilidad, tampoco se van a repetir en agosto esas buenas cifras, aunque se mostró optimista con las reservas para septiembre.

Según Murciano, en la ciudad de Teruel, donde el descenso interanual de las pernoctaciones en julio se ha quedado en un 0,64%, “no ha ido nada mal”. La celebración de la Vaquilla del Ángel, la disputa de la Baja Aragón y la presencia de la selección nacional de voleibol han contribuido a llenar los hoteles, explicó. Sin embargo, en el resto de la provincia se ha notado una menor actividad que el verano pasado.

Sobre este asunto, sostuvo que entonces muchos viajeros eligieron destinos de interior ante las dificultades para viajar al extranjero por las restricciones establecidas para frenar la pandemia de coronavirus. “El verano pasado, la gente buscaba lugares sin aglomeraciones, como Teruel y se trabajó muy bien”, argumentó.

También destacó que la mayoría de los viajeros que visitan Teruel son nacionales, por lo que la reactivación del turismo internacional se deja notar menos que en otros destinos, como los habituales de sol y playa.

En cuanto a uno de los principales puntos de interés turísticos del territorio, como Albarracín, constató que este año se han superado los niveles de ocupación tanto del año pasado como de 2019, antes del inicio de la pandemia.

Por otro lado, indicó que este año están funcionando mucho las reservas de última hora. Esto ha hecho que los hoteles se vean obligados a bajar los precios para poder llenar. Por este motivo, la subida generalizada de las tarifas hoteleras todavía no se ha trasladado a los establecimientos del territorio. No ha ocurrido lo mismo, admitió, en los bares y restaurantes, que se han visto obligados a trasladar al cliente el incremento de los precios de los productos que sirven.

En cuanto a la menor presencia de turistas de la Comunidad Valenciana, indicó que se ha compensado con la llegada de más aragoneses y madrileños, principalmente, y se mostró partidario de continuar con la promoción para ampliar los mercados emisores.

El presidente de TET admitió que la subida del IPC y de las hipotecas les hace ser “cautos” sobre la evolución del turismo en los próximos meses. “Al fin y al cabo, somos un sector de ocio del que la gente prescinde cuando hay crisis”, dijo. Sobre este asunto, desde los establecimientos turísticos de la provincia han podido constatar que algunas familias han reducido los días de estancia o el dinero que gastan en sus vacaciones para poder hacer frente a los gastos del inicio del curso escolar. No obstante, las previsiones de ocupación para septiembre son buenas porque las reservas marchan a buen ritmo, advirtió.

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