Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

179_2030-1200-x-150-px.png banner click 179 banner 179

192_banner-ddt-premioscca-1200x150px.gif banner click 192 banner 192

Las torres mudéjares de la Catedral y San Martín se preparan para abrir al público Las torres mudéjares de la Catedral y San Martín se preparan para abrir al público
Un grupo de turistas durante una visita guiada observan la torre de San Marín, cuya gestión corresponde a la Junta de Hermandades de Semana Santa. Javier Escriche

Las torres mudéjares de la Catedral y San Martín se preparan para abrir al público

Los aforos y la fórmula de gestión son asuntos a resolver para incorporarlas a las visitas

Dos de las cuatro torres mudéjares medievales de Teruel, que son Patrimonio de la Humanidad desde 1986, están abiertas al público y para las otras dos hay planes de llevar a cabo su apertura en un futuro más o menos próximo.

Entre la de la iglesia de San Pedro, que se puede visitar dentro del Conjunto Amantes, y la de la El Salvador distan un siglo de diferencia y dos formas diferentes de construir, que se aprecia en su estructura. La primera es una torre y la segunda una dentro de la otra, propio del estilo almohade. Las dos son recorridas por los turistas que este mes de agosto han vuelto a visitar la ciudad con datos mejores que los de 2019.

El recorrido por sus diferentes pisos se ha adaptado, no obstante, a las restricciones establecidas para luchar contra la covid ene cuanto al número de visitantes que pueden acceder y las distancias de seguridad.

A San Pedro solo se puede subir con visitas guiadas de un máximo de 20 personas y no por libre como se puede hacer en el resto de dependencias. En 2020, tras el confinamiento se abrió el Conjunto Amantes pero finalmente se descartó el acceso a la torre, que este año sí que recibe público y que la pueden visitar junto al ándito. En su interior además se expone una colección sobre el mudéjar del pintor turolense Gonzalo Tena.

Un grupo de turistas ante la torre de la Catedral, cuyas obras de restauración se inauguraron en marzo. J. Escriche

Una escalera de madera comunica con el cuerpo de campanas donde la guía explica los secretos de este monumento, la torre más antigua de la ciudad, desde donde se puede ver las otras. “Solo esta torre y la de El Salvador se pueden visitar y aquella es diferente a esta” les matiza.

La estructura de la torre de la Catedral, que de momento no se puede visitar, es similar a la de San Pedro. Construida hace casi 800 años está unida, como la primera, a los orígenes de la ciudad. El pasado 30 de marzo se inauguraron los trabajos de recuperación de esta torre, la última en la que se ha actuado, y entonces ya se anunció su incorporación a la visita del conjunto catedralicio y el renovado museo de arte sacro. Más de cuatro meses después todavía no está abierta al público.  Las restricciones de aforos complican una apertura que podría ser única con el resto del conjunto: el templo, la techumbre y el museo de arte sacro, según apuntó el director de este museo, Pedro Luis Hernando. Desde la Diócesis se está estudiando la fórmula de acceso ya que los aforos de la torre, por sus reducidas dimensiones, sería pequeño.

El Departamento de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno de Aragón se hizo cargo de las obras que se ejecutaron en varias fases durante cuatro años y que se financiaron con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel. En total supuso una inversión de 1,5 millones de euros y además de recuperar la belleza de la torre supuso conectarla de nuevo con el templo, ya que esta unión había sido truncada en anteriores restauraciones, lo que ahora permite que sea visitable. Se podrá acceder además no solo por las puertas de la Catedral sino también por una puerta recuperada a los pies de la torre.

Su interior, en cualquier caso, nada tiene que ver con el de la torre de El Salvador. Este monumento está abierta al público desde hace 28 años y después de la pandemia este verano ha superado los datos de visitantes de 2019. Centro de interpretación del mudéjar, un video sobre la historia de la ciudad da la bienvenida a los visitantes que en los diferentes niveles de la torre pueden encontrar información sobre este arte íntimamente ligado a  Teruel y a Aragón. En el cuerpo de campanas se disfruta de unas espectaculares vistas de la ciudad y su entorno.

Su gerente, Diego Hernández, ha estado la frente de su gestión desde hace más de 25 años y considera que la apertura al público de esta torre y de la de San Pedro se complementan bien, al tratarse de dos estructuras diferentes, pero no se muestra partidario de abrir al público las otras dos, al menos de forma continuada, como lo hacen los recursos actuales. Cree que sería duplicar esfuerzos, ya que la de la Catedral es similar a la de San Pedro y la de San Martín a la del Salvador.

Un grupo de turistas ante la torre de la Catedral, cuyas obras de restauración se inauguraron en marzo. J. Escriche

“No tiene sentido abrir otras dos torres que son iguales a la que ya están abiertas” y, aunque la evolución en el número de visitantes a la ciudad ha sido positiva en los últimos años, considera que todavía no hay suficiente volumen como para abrir de forma continua. “¡Ojalá hubiera gente para todo!”, dice.

Sin contar Dinópolis, hace falta una jornada entera para visitar la ciudad donde, atraído por le parque temático, llega sobre todo un tipo de turismo familiar, que ya en la ciudad acude al Conjunto Amantes, viaja en el tren turístico, hace visitas guiadas, va al Museo de Teruel o visita la Catedral o los recursos municipales como los aljibes y desde el año pasado también la muralla.

Hernández teme que abrir la torre de la Catedral y de San Martín pudiera suponer duplicar información, por lo que si se hace habría que coordinar también los contenidos para no repetir lo mismo en los diferentes puntos de interés.

La torre de San Martín, considerada “gemela” de El Salvador,  se restauró en 2007 y desde entonces permanece cerrada al público salvo en contadas ocasiones. Pertenece a la iglesia donde se guardan los pasos de Semana Santa y sería la Junta de Hermandades la que tendría que dar el paso de abrirla al público. Su presidente, José Villarroya, asegura que la apertura es uno de los proyectos de la Junta de Hermandades. Y así lo ha sido desde que se restauró aunque esta idea todavía no se ha podido materializar.

“Nuestra idea sería tener un rincón dedicado a la Semana Santa”, señala y aunque la ilusión sería poder abrir todo, la torre y la iglesia, reconoce que sería más fácil abrir solo la torre, cuyo interior se encuentra en buenas condiciones como pudo comprobar él mismo recientemente. Ahora,  “hay que estudiar la fórmula de gestión para poder abrir de forma continua”, comenta.

Una pareja en el cuerpo de campanas de la torre de El Salvador. J. Escriche

De estructura similar a la de El Salvador aunque con más cuestas y menos escaleras que rodean la torre interior, como aquella sus vistas desde arriba son espectaculares. También dispone de diferentes espacios a varios niveles, que habría que dotar de contenido.

Como la torre de la Catedral tras su reciente restauración, la de San Martín también dispone de un acceso desde los pies de la torre recuperado a principios de este siglo, en los trabajos de rehabilitación.

La gestión y coordinación de los diferentes recursos turísticos de la ciudad será objeto de un Plan Estratégico de Turismo que el Ayuntamiento de la ciudad encargó hace un tiempo y en el que se está trabajando.

El redactor recomienda