Síguenos
Buscan variedades autóctonas de olivar para conservarlas en un banco de germoplasma Buscan variedades autóctonas de olivar para conservarlas en un banco de germoplasma
Los representantes de las entidades que participan en el proyecto, este lunes en una de las fincas con árboles autóctonos

Buscan variedades autóctonas de olivar para conservarlas en un banco de germoplasma

En el Matarraña han localizado doce tipos cuyo ADN se extraerá para ver si están tipificados

Un grupo interdisciplinar en el que participan dos grupos de acción local que gestionan programas Leader (Omezyma y Adecobel), una almazara (Aceites Lis), un vivero (Mariano Soria) y una asociación de fruticultores (Afruccas), además del Gobierno de Aragón, acaban de poner en marcha un proyecto para la creación de un banco de germoplasma de variedades locales de olivos de Aragón. Su objetivo es catalogarlas, analizar su ADN para conocer si son variedades autóctonas y preservarlas para que en el futuro puedan usarse.

Representantes de las distintas partes que participan en este proyecto visitaron este lunes la parte alta de la Comarca del Matarraña para visitar campos de cultivo en los que se localizan algunas de estas variedades autóctonas que se han conservado. Por la mañana estuvieron en Ráfales, en un campo de labor en el que se encontraban varios ejemplares de la variedad Mançanal, de la que existen varios árboles en el entorno del río Tastavins, en concreto en lugares situados en altura, debido a que la variedad empeltre, la más común en Aragón, no tiene prácticamente producción cuando se superan ciertas altitudes.

Los socios acaban de iniciar el trabajo de campo para la localización de variedades autóctonas. Su objetivo será catalogarlas, realizar una analítica de ADN del fruto para contrastar si ya está identificada. A continuación, se reproducirán en el banco de germoplasma que se ubicará en la finca experimental del Gobierno de Aragón en Alcañiz, donde se tipificará el aceite y comprobará cuál es su potencial. Finalmente, se pondrán en valor ofreciéndolas a los agricultores para que las planten en sus fincas.

40 tipos distintos

En las últimas semanas se han recopilado hasta 40 tipos diferentes de los que se ha realizado una preselección de 18. La madera de estos árboles autóctonos se enviará al CITA con el fin de determinar cuál está ya catalogada y cuál no.
 

Vidal, en primer plano, con otros representantes del proyecto


En opinión de Sergio Lis, de Almazaras Lis, “todas estas variedades tienen un potencial fuera de lo común y debemos explicar que la variedad empeltre no es la única de Aragón, sino que hay muchas más”. A su juicio, “las cualidades organolépticas y sensoriales de estas variedades autóctonas presentan unas descripciones diferentes y pueden tener muchas y distintas aplicaciones”.

A partir de 2023, plantación

En la finca experimental de Alcañiz se plantarán estos primeros tipos que ahora se están localizando. Según comentaron Diego Laya, responsable de cultivos leñosos del Gobierno de Aragón, y José Luis Rosel, responsable de la finca experimental del Gobierno de Aragón en Alcañiz, la plantación experimental podría empezar en 2023. A partir de ese momento se observará el comportamiento de las diferentes variedades autóctonas y se iniciará el proceso de experimentación con ellas.

Hasta ahora, en la Comarca del Matarraña se han localizado 12 variedades distintas de olivos, según enfatizó el colaborador de la Red de Semillas de Aragón, Víctor Vidal. “A cuanta más altura, mayor diversidad, y esto ocurre porque la oliva empeltre se subvencionó en su momento porque era una variedad con mucha versatilidad, se podía comer en verde, en negro y hacía buen aceite, pero el problema es que a partir de ciertas alturas no producía, de ahí que encontremos estas variedades autóctonas a más altura”, añadió Vidal.

Las entidades participantes en este proyecto buscan colaboradores en municipios para localizar nuevas variedades autóctonas que conservar, según explicó el gerente de Omezyma, Joaquín Lorenzo.

El presupuesto del proyecto, que permanecerá en ejecución hasta el año 2024, es de 60.100 euros y cuenta con una ayuda pública del 80%.

Asimismo, además del Gobierno de Aragón, colaboran en esta iniciativa la Escuela Politécnica Superior de Huesca, la Red de Semillas de Aragón y el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) de Aragón.

El redactor recomienda