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El CRA Somontano Bajo Aragón mantiene 82 alumnos en once aulas de siete pueblos El CRA Somontano Bajo Aragón mantiene 82 alumnos en once aulas de siete pueblos
Un momento de la andada reivindicativa en favor de la escuela rural. CRA Somontano Bajo Aragón

El CRA Somontano Bajo Aragón mantiene 82 alumnos en once aulas de siete pueblos

Vuelve la andada tres años después para reivindicar el futuro de la escuela rural

El CRA Somontano Bajo Aragón acumula cinco años estable con 82 alumnos matriculados después de haber perdido en los diez años anteriores a 2017 el 40% de sus escolares. Para celebrarlo sin perder el espíritu reivindicativo de otras ediciones, el pasado sábado la comunidad educativa organizó, tres años después, el Iron CRA al objeto de reclamar a la Administración que no se olvide de la escuela rural, manteniendo para ello ratios y personal.

Más de 50 personas se reunieron en Molinos para celebrar esta jornada de hermanamiento en torno a la escuela rural. Era la primera edición desde que la pandemia irrumpiera en nuestras vidas, por lo que los dos recorridos, de 2 y 6 kilómetros, que propuso la organización, fueron acogidos de forma especial.

A su regreso al casco urbano de la localidad del Maestrazgo, los participantes colgaron noticias de periódicos, fotografías y mensajes en apoyo al CRA, que hasta 2017 vio reducido en diez años su número de alumnos de 136 a 82. En la actualidad mantiene esta cifra en las tres aulas de La Mata de los Olmos, las dos de Berge y Cañizar del Olivar, y las aulas unitarias de Estercuel, Ejulve, Molinos y Los Olmos. La Zoma, Crivillén y Gargallo no tienen colegio.

“Se nos van transformando las aulas: en localidades donde había dos, ahora es unitaria”, dijo la directora del CRA, Desirèe Berdié, quien destacó que recientemente “estuvo a punto de cerrar Los Olmos”, algo que se logró salvar “gracias a que una familia no se ha ido de la localidad” bajoaragonesa. El centro aguanta con cinco niños.

Una década de reivindicación

Lo que en 2012 comenzó como una fiesta reivindicativa en plena época de recortes en Educación, se mantiene diez años después sin perder de vista su origen, aunque evolucionando a “un día de convivencia de la comunidad educativa, especialmente después de este parón de tres años para reencontrarnos con gente que hacía mucho tiempo que no veíamos”, destacó Berdié.

Hoy aspiran a que se mantengan las ratios de cuatro alumnos para no cerrar una escuela, y tampoco quieren perder profesorado. Esta última es en la actualidad su mayor lucha y, con jornadas como la del pasado sábado, la mantienen activa. En esta ocasión, la celebración fue en Molinos, donde se visitó el Picuezo y el Fontanal, parajes que no son demasiado conocidos y que sin embargo se pueden contemplar sin perder de vista el casco urbano del municipio.

Un buzón de deseos por la escuela rural, un aperitivo y unos hinchables para el disfrute de los escolares pusieron la guinda a la caminata que, desde hace unas ediciones, ha cambiado su formato a un día en lugar de un recorrido de tres jornadas por todos los pueblos del CRA.

Una de las señas de identidad del centro es que, desde el curso 2016-17, los casi 20 profesores trabajan sin libro de texto en las áreas de Lengua, Naturales, Sociales, Inglés, Música y Educación Física. “Con ello favorecemos la integración en el aula de nuevas metodologías”, explica el CRA en su blog.

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