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Peñarroya de Tastavins firma el contrato para la puesta en marcha de la planta de purín Peñarroya de Tastavins firma el contrato para la puesta en marcha de la planta de purín
Instalaciones de la planta de purines de Peñarroya de Tastavins

Peñarroya de Tastavins firma el contrato para la puesta en marcha de la planta de purín

La adjudicataria se compromete a que entre en funcionamiento antes de 18 meses

El Ayuntamiento de Peñarroya de Tastavins ha firmado con la compañía Bioselval Gestión Medioambiental SL, participada por el Grupo Arcoiris, el contrato para la puesta en marcha, explotación y conservación de la planta de tratamiento de purines y otros cosustratos del municipio. La adjudicataria tendría que activar las instalaciones en un plazo no superior a 18 meses, según consta en el acuerdo suscrito la semana pasada.

El Ayuntamiento ya adjudicó a finales del año pasado la gestión de las instalaciones a la compañía, que consiguió la mayor puntuación técnica y económica en la valoración que siguió al proceso de licitación. En total, Bioselval Gestión Medioambiental logró 97 de 100 puntos posibles frente a los 41 de su única competidora y ofertó un precio de 0,80 céntimos por metro cúbico de purín que gestione en las instalaciones frente al precio de 1 euro por metro cúbico que planteó la otra licitante.

La firma del contrato de la concesión permitirá la puesta en marcha de las instalaciones, que llevan años paralizadas por falta de rentabilidad. En diciembre de 2021, el pleno de Peñarroya de Tastavins ya ratificó la adjudicación del contrato.

La de Peñarroya será la segunda instalación de estas características en entrar en funcionamiento en la comarca del Matarraña en poco tiempo, después de que el pasado mes de septiembre se pusiera en marcha la planta de biogás de Valderrobres, también construida hace una década, aunque nunca llegó a entrar actividad (la de Peñarroya llegó a funcionar unos meses). Así las cosas, la de Valderrobres  ha iniciado ya el proceso de tratamiento de purines y de residuos orgánicos para la fabricación de electricidad y sustratos para la fertilización.

Empleo y cosustratos

La instalación de Peñarroya de Tastavins estará gestionada por la misma empresa a la que se adjudicó el año pasado la planta de biogás de la capital del Matarraña. La firma BioSelval Gestión Medioambiental es una UTE en la que están integradas las empresas Arcoiris, Selev Biogroup y Genia Bioenergy. La compañía anunció el año pasado que en las instalaciones de la capital del Matarraña iba a generar 10 puestos de trabajo directos y más de 25 indirectos.

La planta de biogás de Valderrobres es una instalación que se construyó para llevar a cabo el tratamiento directo de residuos procedentes de la ganadería y otros cosustratos. La instalación se levantó con fondos del Gobierno de Aragón, de ahí que fuera el Instituto Aragonés del Agua (IAA) el que dirigió la encomienda de gestión.

Residuos Sólidos Urbanos

En cuanto a la planta de Peñarroya de Tastavins se divide en dos partes. Una de ellas, propiedad del Ayuntamiento, se cedió a la Comarca del Matarraña para la realización del compost procedente de la fracción reutilizable que se gestiona con el sistema Porta a Porta.

Allí siguen operando los técnicos del área de residuos sólidos urbanos, que realizan la preselección de la materia orgánica que se recoge en la comarca y que se transforma, al cabo de los meses, en abono orgánico para la agricultura.

Según explicó el alcalde de Peñarroya de Tastavins, Ricardo Blanch, la empresa ya se ha puesto en contacto con la Comarca del Matarraña para ver de qué manera se hace cargo de estos residuos, que utilizaría para la fabricación de fertilizante orgánico. “Están hablando y tienen que concretar precios de gestión, pero, en un principio, parece que se van a quedar con los residuos del Porta a Porta que se trasladan hasta las instalaciones”, explicó Blanch.

La cuestión, según indicó el alcalde, “es determinar a qué precio le resulta rentable a la empresa la adquisición de estos residuos y a qué precio le sale viable a la Comarca; si hay acuerdo se lo quedarán todo y se dejará de hacer compost y, si no lo hay, la Comarca se buscará otras instalaciones para seguir gestionando la fracción orgánica del Porta a Porta en otra ubicación, ya que la planta entera se ha adjudicado”.

Visita

La semana pasada, representantes de la empresa adjudicataria realizaron una visita a las instalaciones para comprobar el estado de la planta y determinar la inversión a realizar para la entrada en actividad

El alcalde señaló que desconoce el volumen de la inversión que será necesario realizar. “Lo que se tenga que modificar en la planta o la inversión en tecnología es ya una cuestión que tendrá que determinar la empresa, que ya ha empezado a contratar a personal para su puesta en marcha”, matizó el regidor. No obstante, indicó que “probablemente la pondrán en funcionamiento en breve”.

El deseo del Ayuntamiento es que “sea cuanto antes para dar servicio a los ganaderos de la zona, que necesitan un lugar donde llevar los purines; confiamos en que sea pronto, en breve, porque se trata de una empresa de la zona que estamos convencidos va a dar una respuesta satisfactoria a estas necesidades”, añadió el primer edil.

La planta de purín de Peñarroya de Tastavins se construyó en su momento para intentar dar una solución  a los problemas de generación de nitratos que tiene la Comarca del Matarraña, que presenta algunas Zonas Vulnerables a este residuo.

Problemas de purines

Las instalaciones pueden gestionar 100.000 metros cúbicos de purín al año y su radio de admisión abarca no sólo a Peñarroya de Tastavins, sino también a Fuentespalda, Monroyo y también alguna granja de Ráfales, una zona en la que se concentra buena parte de la producción de la industria porcina de la comarca.

La instalación, no obstante,  tiene unas dimensiones inferiores a la de la planta de biogás de Valderrobres, que tiene una capacidad para gestionar residuos de hasta 165.000 toneladas anuales. De todo este volumen, 120.000 metros cúbicos corresponden a purines que serán convertidos en biogás y biofertilizantes.

La puesta en marcha de la planta de Valderrobres ha permitido dar salida a los biorresiduos de origen ganadero que suponen un problema medioambiental en esta zona. La capacidad mínima reservada al purín es de un 50% del total de la instalación, teniendo preferencia el purín generado en un radio de 7,5 kilómetros en torno a la planta. En todo este proceso se busca la sostenibilidad y reducir el impacto ambiental del transporte.

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