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Collados, cerca de Zaragoza, pero con malas comunicaciones de internet y móvil Collados, cerca de Zaragoza, pero con malas comunicaciones de internet y móvil
En Collados la actividad agraria y ganadera se mantiene pero son los hijos y descendientes del pueblo los que alimentan la asociación cultural

Collados, cerca de Zaragoza, pero con malas comunicaciones de internet y móvil

El barrio rural de Calamocha reclama el acondicionamiento de la pista a Lagueruela

Collados, barrio rural de Calamocha, está a un paso de Zaragoza donde viven la mayor parte de los hijos y descendientes de la localidad, pero con muy malas comunicaciones en Internet, movil y en carreteras en el acceso a la autovía Mudéjar por Ferreruela de Huerva.  Tiene censados media docena de vecinos, manteniéndose la actividad agraria. El futuro se ve ligado a que trabajadores de los polígonos industriales de Calamocha, sobre todo cuando se instale el grupo cárnico alemán Tönnies con la creación de mil puestos de trabajo directos, haya quienrd decidan hacerse  vivienda en Collados.

La secretaria de la Asociación Cultural Santa Bárbara y Natividad de Collados, Belén Iranzo Millán, recordó que su localidad fue municipio independiente hasta que en los años setenta del siglo pasado fue adscrito al Ayuntamiento de Calamocha como el resto de la docena de barrios que dependen de la capital del Jiloca.

A mediados del siglo XIX este municipio desaparece porque se integra en Valverde, para independizarse a principios del siglo XX. En el año 1971 el municipio de Collados vuelve a desaparecer porque se integra en Calamocha, contaba entonces con 15 hogares y 43 habitantes. La emigración de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado se marchó de forma mayoritaria a dos ciudaddes, Zaragoza y Barcelona. En los años cuarenta del siglo pasado en Collados vivían 147 vecinos.

Collados, que tuvo escuela, tiene ahora censados media docena de personas, pero en verano cuando regresan los hijos y descendientes de la localidad alcanzan el medio centenar.

En este punto, Belén Iranzo  quiso agradecer expresamente a la familia Campos  que está todo el año en Collados, por lo que nunca el barrio  queda deshabitado.

Comunicaciones malas

Lo peor que se tiene Collados son las comunicaciones. Internet no hay salvo en el consultorio médico y la señal de lat elefonía móvil no entra en el interior de las casas. Asimismo, la carretera que les une a la autovía Mudéjar por Ferreruela de Huerva está en muy malas condiciones, al deteriorarse muchísimo con la entrada de camiones de gran tonelaje para transportar la gran  tala de pinos que se está haciendo en el monte.

Los vecinos de Collados explicaron que esta carretera no se sabe de quien es la titularidad al ser una pista forestal asfaltada por lo que se desconoce de quién es la competencia. La carretera sale de Lagueruela a Collados, 6 kilómetros,  y es muy utilizada por los vecinos y descendientes de los municipios de esta zona de Sierra Pelarda  dada la gran dependencia que se  tiene con Zaragoza. La carretera a Olalla, que es de la Diputación Provincial de Teruel se tiene la promesa de que pronto se va a acondicionar.

En Collados se carece de servicio de venta de panandero ambulante como en otras localidades, ni de tienda, ni de venta ambulante de congelados o frescos salvo contadas ocasiones en el verano, por lo que hay que desplazarse a comprar Calamocha o Daroca. El servicio religioso se tiene para la celebración de las fiestas en el mes de agosto. La festividad de Collados es para el 8 de septiembre, Nuestra Señora de la Natividad, pero se trasladó al tercer domingo de agosto.

Servicio médico

De lo que se está bien servido es con el médico. Una vez a la semana se desplaza al consultorio médico de Collados, que ocupa una parte de las antiguas escuelas, la otra parte es el local social de la localidad para reuniones o tomar un cafe o jugar a las cartas.  También una vez a la semana pasa el transporte público en el verano.

De las mejoras locales de Collados, la asociación de vecinos y de cazadores mantuvo una reunión con el Ayuntamiento de Calamocha en la que se prometieron actuaciones antes de que finalice este año.

Belén Iranzo apuntó que se había pedido al Ayuntamiento calamochino la instalación de badenes a la entrada y salida de Collados como en Collados, el acondicionamiento de un parque con la plantación de árboles e instalación de un vallado, la terminación del local social con la instalación de una barbacoa, el acondicionamiento del cementerio y de algunas calles. “La verdad es que se tomaron mucho interés Beatriz Pérez, Francisco Martí y Víctor Abad. Se tienen aprobados 19.000 euros para estas las actuaciones”. Añadió que también “queremos un mayor control sobre las colmenas, ya que en verano las picaduras de abejas son frecuentes”, denunció.

Obispado

Otro apartado que está mal en Collados aunque la competencia es del Obispado de Teruel-Albarracín es la iglesia parroquial, que es el mayor bien patrimonial de la localidad. Una parte del tejado de la iglesia se levantó por una tormenta en el otoño del pasado año.

En Collados ya se tiene la mala experiencia en los años ochenta del siglo pasado de perder la torre de la iglesia parroquial de Natividad de Nuestra Señora por el peligro que ofrecía. El derribo de la torre de Collados lo hizo el Ejército. Era de estilo barroco-mudéjar. La iglesia de Nuestra Señora de la Natividad se construyó en el siglo XVIII y es de estilo barroco.

Respecto al futuro, José Iranzo apuntó que la solución para la despoblación pasa por el turismo y porque trabajadores de la futura industria cárnica Tönnies fijen sus ojos en casas deshabitadas y en venta de Collados, “viviendas más económicas que en Calamocha”, comentó.

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