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El Mitma adjudica por un millón el estudio de alternativas de la variante de Utrillas El Mitma adjudica por un millón el estudio de alternativas de la variante de Utrillas
Propuestas de alternativas de trazado de la variante de Utrillas que deberán analizarse para la redacción del proyecto

El Mitma adjudica por un millón el estudio de alternativas de la variante de Utrillas

El contrato incluye la redacción del proyecto de trazado y de construcción de la opción seleccionada

La UTE formada por las empresas WSP Spain-Apia S.A.U y Centro de Estudios de Materiales y Control de Obra S.A. (Cemosa) será la encargada de redactar, por un millón de euros, el proyecto de trazado y construcción con estudio de alternativas de la variante de Utrillas de la N-420, una actuación que se demora desde hace más de tres décadas y que ha atravesado por diversas vicisitudes. La obra se estima que tendrá un coste de unos 30 millones de euros, si bien dependerá del trazado por el que finalmente se opte entre las tres alternativas existentes.

Este proyecto ha sido retomado por el Mitma en esta legislatura después de que en el año 2010 un contrato anterior de estudio de alternativas fuese suspendido  a causa de la gran recesión y la reprogramación de actuaciones que hizo el entonces Ministerio de Fomento. Posteriormente, en 2016, se procedió a resolver el contrato de asistencia técnica para la redacción del proyecto.

Es una actuación que se remonta a finales de los años 80 del pasado siglo para la eliminación de la travesía de la N-420 a su paso por Utrillas, debido a su peligrosidad, así como el tramo posterior de más de un kilómetro en el que la carretera discurre encajada por un desfiladero hasta la intersección con la N-211 en Montalbán.

Forma parte de las actuaciones recogidas en el acuerdo de investidura que firmaron el PSOE y Teruel Existe para esta legislatura, junto a la recuperación de otras travesías de población que si bien se incluyeron todas en el Plan de Actuación Específico para la provincia de Teruel de 2005, posteriormente fueron desapareciendo de los Presupuestos Generales del Estado hasta el de 2021, en el que se incluyeron de nuevo.

La licitación para la redacción del proyecto de trazado y construcción con estudio de alternativas para la ejecución de la variante de Utrillas salió a licitación en mayo de este año, y tras haberse presentado veinte licitadores, la mesa de contratación del Mitma acordó el pasado 22 de octubre proponer como adjudicatario a la unión temporal de empresas formada por Spain-Apia y Cemosa por un importe de 860.546,38 euros (1.041.261,12 euros con el IVA incluido), al ser la oferta más ventajosa por su relación calidad-precio.

El plazo de redacción del proyecto de trazado y construcción, una vez valorados los estudios alternativos, es de tres años, fecha a partir de la cual se podrían sacar a contratación las obras  si no surgen nuevos percances, y cuyo presupuesto estimado por el ministerio es de 30 millones de euros. Mediante esta fórmula se evita tener que volver a hacer el Estudio Informativo, ganando así en tiempo y dado el elevado grado de conocimiento de la problemática que tiene esta infraestructura, si bien habrá que someter la actuación a evaluación de impacto ambiental, que fue lo que en su día bloqueó esta obra.

Una vez adjudicada la redacción del proyecto y trazados, y tan pronto como se formalice el contrato, la UTE deberá elaborar un estudio de alternativas a partir de las tres posibilidades de recorrido que ya se plantearon en su día.

Deberá realizarse para ello el estudio de impacto ambiental con un análisis comparativo de las diferentes opciones de trazado, aprovechando los estudios anteriores que ya hay hechos. Estas alternativas deberán ser objeto de un trámite de información pública y de un procedimiento de evaluación de impacto ambiental, para poder redactar posteriormente el proyecto de trazado y de construcción de la alternativa que finalmente sea seleccionada.

La longitud de la variante dependerá de la opción que finalmente sea seleccionada, y podría ser de entre 4,3 y 8,8 kilómetros aproximadamente. Los puntos kilométricos aproximados entre los que se acometerá la actuación serán del 647,7 al 656,4, siempre en función de la alternativa por la que se acabe optando.

Hay que remontarse a 1989 para encontrar los primeros trámites que se acometieron desde el Gobierno central para esta intervención, a raíz del proyecto de mejora de la N-420 entre Teruel y la intersección con la N-211 en Montalbán. Fue entonces cuando se planteó la construcción de la variante, cuyo Estudio Informativo terminó de redactarse en junio de 1994, si bien no fue hasta diez años después, en noviembre de 2004, cuando se aprobó de forma definitiva.

Cuando se hizo aquel estudio, el proyecto solo se sometió a información pública, no a impacto ambiental puesto que la legislación de aquel entonces no lo requería para construir variantes de menos de 10 kilómetros que no afectasen a espacios naturales protegidos, como así era el caso entonces.

Medioambiental

En 2006 se adjudicó la redacción del proyecto constructivo y dos años después el entonces Ministerio de Medio Ambiente advirtió que la variante afectaba a espacios de la Red Natura 2000, al haberse ampliado las zonas de protección medioambiental durante la larga tramitación administrativa de esta actuación.

Eso obligó a acometer un estudio de alternativas con el consiguiente estudio de impacto ambiental dentro del proyecto de construcción, sobreviniendo después la suspensión del contrato y finalmente la rescisión.

En aquellos trabajos se propusieron tres posibilidades de trazado, una por el este y dos por el oeste, una de ellas más alejada del casco urbano y otra más próxima. Son esas tres opciones las que deberán analizarse básicamente ahora con el nuevo contrato licitado.

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