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Villarquemado da cobijo a los Tres Cerditos, el Ratón Pérez y Hansel y Gretel en su nuevo Paseo de Cuento Villarquemado da cobijo a los Tres Cerditos, el Ratón Pérez y Hansel y Gretel en su nuevo Paseo de Cuento
El Ratón Pérez fue uno de los personajes que más sensación causó entre los niños

Villarquemado da cobijo a los Tres Cerditos, el Ratón Pérez y Hansel y Gretel en su nuevo Paseo de Cuento

Un taller de empleo de albañilería ha recreado las casas de los personajes tradicionales para atraer turismo
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Cruz Aguilar

Un Paseo de Cuento es lo que han creado los doce alumnos del taller de empleo de albañilería que se clausuró en Villarquemado. Su trabajo será difícil de olvidar, al igual que la mañana del viernes, por los 60 niños del colegio, que fueron los encargados de estrenar las instalaciones y hacer el control de calidad de las mismas.

El taller de empleo ha reconvertido una gran parte de un parque que ya existía en el hogar del Ratoncito Pérez o los hermanos Hansel y Gretel, que pueden encontrar su casita de chocolate. Se ha recreado el jardín de las rosas de Alicia en el País de las Maravillas y los Tres Cerditos han construido sus casas, aunque allí, como en el cuento, no se libran de la amenaza del lobo. Además, las hadas vigilan desde un árbol diseñado específicamente para ellas, todo lo que ocurre en el mágico lugar.

La recreación de los cuentos tradicionales se ha llevado a cabo gracias al trabajo desarrollado en el último año por una docena de personas que, además de formarse en albañilería, han recuperado la ilusión de la infancia para dar vida a un mundo de cuento con el que el Ayuntamiento pretende atraer turismo familiar hasta la población.

Alumnos y responsables del taller de empleo, junto a la casa de un cerdito

En total se han formado una docena de personas, seis mujeres y seis hombres de entre 37 y 59 años. Tanto la directora, Elisa Abad, como Tony Sánchez, docente de albañilería, destacaron la capacidad de trabajo y esfuerzo: “Las personas más mayores habéis sido un ejemplo de aprendizaje”, comentó la responsable del taller. Por su parte Sánchez indicó que el alumnado ha demostrado el interés por terminar el proyecto, realizando trabajos fuera de su horario laboral para poder concluirlo en plazo.

La directora del Instituto Aragonés de Empleo (Inaem) en Teruel, Patricia Utrillas, señaló que la clausura pone fin a los 34 talleres realizados este último año en la provincia y supone un “broche de oro” porque ha sido “el más original”. Destacó que además, por su temática, “dinamizará el pueblo” y alabó al Ayuntamiento por destinar recursos a “un lugar de esparcimiento y disfrute para los niños, fundamentales en el futuro de Villarquemado”.

Cemento e ilusión

La responsable del Inaem en Teruel destacó que para desarrollar el proyecto no solo ha hecho falta un gran trabajo de albañilería, sino “mucha ilusión”. Patricia Utrillas animó a los participantes en el taller a inscribirse en el Inaem puesto que, según detalló, reciben continuamente demanda de personal formado en gremios como la albañilería o la carpintería. “Es una buena oportunidad que os facilitará la incorporación al mercado laboral”, aseguró.

El Inaem ha financiado el taller con 298.000 euros a los que hay que sumar unos 50.000 aportados por el Ayuntamiento de Villarquemado para el coste de los materiales empleados.

Los 60 niños del colegio de Villarquemado, durante la actuación ayer en el Paseo de los Cuentos de Lü de Lürdes

Durante el acto de clausura, la directora del taller especificó que el diseño y construcción de las diferentes casitas de los cuentos ha servido a los alumnos para familiarizarse con las diversas tareas vinculadas a la profesión de albañil. Además, también han realizado labores de vallado –para proteger el espacio reconvertido en cuento-, carpintería, ya que varias de las casas tienen elementos de madera, o modelado para la elaboración de los personajes, entre los que figuran el lobo, uno de los cerditos o el Ratón Pérez. Los doce trabajadores han obtenido el certificado profesional en operaciones auxiliares de albañilería.

Aunque tanto los alumnos como los profesores y los impulsores del proyecto estaban orgullosos con el trabajo realizado, la prueba de fuego fue la llegada de los niños a las instalaciones. “¡Mira, ahí está el lobo!”, ¿Me puedo meter a la casita?” o “Ven, Óscar, siéntate que hay sillas de troncos” eran algunas de las frases de los niños, que miraban con ojos cargados de emoción el nuevo lugar de esparcimiento que se ha habilitado en el municipio. El espacio se completa con una zona destinada a la realización de actuaciones que estrenó la titiritera Lü de Lürdes con un cuentacuentos.

El alcalde, Federico Serrano, señaló que es muy importante que el parque esté dirigido a los niños puesto que, además de formar a la gente en temas de albañilería, servirá como revulsivo para atraer visitantes al pueblo. Reconoció que el presupuesto que iba a aportar el Ayuntamiento inicialmente se vio incrementado de forma considerable, aunque aseguró que “ha sido un acierto” en vistas al resultado.

Más cuentos para el paseo

El Parque de los Caballos ya existía, pero apenas estaba cuidado y necesitaba un lavado de cara que le han hecho los alumnos del taller al reconvertirlo en un lugar mágico. Con esta actuación se ha ocupado algo más de la mitad del espacio, pero Villarquemado tiene previsto solicitar un nuevo taller de empleo con el que completar el parque con nuevas recreaciones de cuentos tradicionales.

El Paseo de Cuento está situado a unos 200 metros del casco urbano y la idea del Ayuntamiento es, en un primer momento, abrirlo en determinadas horas y días para evitar que se dañen las instalaciones. En un futuro pretenden que cuente con una gestión que permita un mayor horario, pero Serrano matizó que el acceso siempre será de forma controlada para evitar actos vandálicos. De todas formas, el primer edil destacó que el hecho de que haya sido construido por la propia gente del pueblo supone “un valor añadido” para que todos los vecinos lo aprecien más.

Dos niños observan de cerca al lobo, que acecha a los Tres Cerditos

Entre las participantes estaba Conso Ventura, quien develó que han aprendido mucho de albañilería, pero sobre todo “compañerismo”. Indicó que no le importaría trabajar de peón, aunque reconoció que lo tiene difícil: “Cuando rayas los 60 la edad es un problema”, aseguró. También Mari Carmen Sánchez se ve capaz de trabajar en el sector de la construcción porque, aunque hasta ahora nunca había cogido una paleta, en el taller ha aprendido “mucho y muchas cosas”. Ambas están muy orgullosas no solo de los conocimientos adquiridos, sino del trabajo que han realizado para su pueblo. Aseguran que para ellas ha sido “muy ilusionante” y confían en que para los niños que lo visiten lo sea “aún más”.

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