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La Fundación Amantes cumple un cuarto de siglo dando valor al patrimonio histórico La Fundación Amantes cumple un cuarto de siglo dando valor al patrimonio histórico
Noticia del 29 de enero de 1998, y diferentes informaciones obtenidas de la Hemeroteca de Diario de Teruel

La Fundación Amantes cumple un cuarto de siglo dando valor al patrimonio histórico

La recuperación arquitectónica del Conjunto, en paralelo a la proyección de las célebres figuras

Un 28 de  enero de 1998, los responsables de la Diócesis de Teruel y Albarracín, del Ayuntamiento de Teruel, de la Diputación Provincial y la Consejería de Cultura de la DGA firmaron la constitución de la Fundación Amantes de Teruel, un proyecto que costó más de diez años en hacerse realidad y del que también forma parte Ibercaja. Su objetivo era acondicionar el entorno de los Amantes y aprovechar este patrimonio para el desarrollo turístico y cultural de la ciudad.

La idea de la Fundación surgió cuando quedó patente que la antigua Junta pro Mausoleo de los Amantes precisaba de una forma jurídica, a instancias del entonces gobernador civil, Horacio Espina. Los primeros estatutos fueron redactados por Manuel Pizarro en 1988, pero una serie de desacuerdos con parte de las instituciones implicadas fueron retrasando el proyecto. Aquel 28 de enero el presidente del Ayuntamiento, Luis Fernández Uriel, manifestó con emoción tras suscribir el documento fundacional que “solo por estar en esta firma, vale la pena ser el alcalde de Teruel”. El obispo, Antonio Algora, explicó que la Iglesia aporta a la Fundación “lo fundamental: el lugar y los huesos tan queridos”.

Un cuarto de siglo después la entidad va a conmemorar esa fecha para hacer balance pero sobre todo para mirar hacia el futuro.

Inscripción en el registro

Tras la constitución de la Fundación y la inscripción en el registro de las Fundaciones, el 24 de febrero, la primera reunión de la comisión ejecutiva, una semanas después, decidió encargar al arquitecto Alejandro Cañada la realización de los estudios previos para intervenir en el patrimonio de la Fundación Amantes. Y sería el 11 de marzo del año siguiente cuando se le encargó el proyecto. El Mausoleo se inauguraba seis años y medio después, el 27 de septiembre de 2005, casi dos años después de que se adjudicaran las obras.

Paralelamente se iba trabajando en los espacios que no están adscritos a la Fundación Amantes. En enero de 2001 los arquitectos Antonio Pérez y José María Sanz remitieron a la DGA el proyecto de restauración de la iglesia y la torre de San Pedro. Las obras se acometieron gracias a la financiación de la DGA e Ibercaja, patronos de la Fundación. Los trabajos comenzarían en julio de 2001 y se prolongarían hasta 2004.

El desarrollo de los proyectos urbanísticos iban en paralelo a los organizativos. El 14 de noviembre de 2003 tomaba posesión la primera gerente de la Fundación, Rosa López Juderías, el mismo día que se ponía la primera piedra del Mausoleo.

Unos meses después, el 30 de julio de 2004, se firmó el convenio entre la Fundación Amantes de Teruel y la Diócesis para la cesión de derecho real de uso de la iglesia de San Pedro, la torre y el ándito, propiedad del Obispado.

Cambio de ubicación

Para levantar el Mausoleo hizo falta trasladar la escultura de los Amantes y sus restos.  El 30 de julio de 2004 comenzaron las visitas en la iglesia de San Pedro, donde permanecieron durante un año hasta volver a su antiguo emplazamiento pero con una imagen totalmente renovada.

En 2008, coincidiendo con el año de la Expo de Zaragoza, que atrajo a miles de visitantes a todo Aragón, se inauguró la restauración del claustro de San Pedro.

Entre 2014 y 2015 se acondicionó como espacio privado de uso público el jardín del cementerio, anexo al claustro. Y en el interior de San Pedro, en 2019 se volvió a instalar el retablo de San Cosme y San Damián, tras su restauración. Previamente, se había limpiado el del altar mayor, ambos de Joly. A las grandes intervenciones también hay que sumar las pequeñas pero tan importantes como las primeras. El pasado 19 de mayo se puso la última pieza que faltaba para completar el retablo de la Iglesia de San Pedro, que se encontraba perdida.

Nuevos solares

La Fundación ha ido adquiriendo solares para futuras ampliaciones. En 2010 se adquirió la casa colindante al jardín, en calle Bartolomé Esteban, y en 2015 el solar anexo al edificio del Mausoleo, en la calle Matías Abad.

En 2018 se encargó a los arquitectos Alejandro y Lucas Cañada la redacción de los proyectos  para la rehabilitación del edificio de la calle Bartolomé Esteban y para la ampliación del Mausoleo. En 2021 se redactó el proyecto básico y de ejecución para recuperar el inmueble adquirido en 2010 y el año pasado para construir en el solar de la calle Matías Abad. Ambos proyectos están ahora en Ayuntamiento de Teruel para ser informados y desde la Fundación se está trabajando en la búsqueda de financiación para su ejecución, dado prioridad al de la calle Bartolomé Esteban, por el mal estado en el que se encuentra el edificio.

Actualización continua

El Conjunto Amantes no olvida la actuación de contenidos y mantenimiento de lo ya existente.  Para este año se ha mejorado la iluminación del Mausoleo, con un proyecto financiado por el Fite. Recientemente se cerró durante unos días para sustituir el alumbrado por sistema led en al capilla que acoge a los Amantes.

En 2022 se pusieron en marcha nuevos audiovisuales. Uno da la bienvenida al visitante actualizando otro anterior y otro, protagonizado por Miguel Ángel Berna, introduce al visitante en la planta noble del centro expositivo. Ambos han sido bien acogidos por el público. “Son un toque de modernidad para el recinto”, considera la gerente de la Fundación, Patricia García que señala que se va a seguir en esta línea actualizando la primera sala de acceso al Conjunto. Sería una introducción al Mausoleo con nuevas técnicas.

En el recorrido, también se han introducido códigos QR que permiten al visitante acceder a más información y profundizar en los contenidos expositivos.

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