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Visiedo se convierte en uno de los escenarios naturales de la película ‘Lo carga el diablo’ Visiedo se convierte en uno de los escenarios naturales de la película ‘Lo carga el diablo’
El equipo de ‘Lo carga el diablo’ en la gasolinera de la Cooperativa Agraria de Visiedo, durante una de las jornadas de rodaje en la provincia de Teruel. MA

Visiedo se convierte en uno de los escenarios naturales de la película ‘Lo carga el diablo’

Un equipo dirigido por Guillermo Polo ha rodado esta semana por la provincia de Teruel

Visiedo, Torralba de los Sisones, la Laguna de Gallocanta, el Cañón Rojo de Villaspesa o la antigua Tabacalera de Teruel se han convertido en parte del trayecto que recorre Tristán en la ficción, entre Oviedo y Benidorm, en Lo carga el diablo, una road movie dirigida por Guillermo Polo que cumple su tercera semana de rodaje en la provincia de Teruel.

Lo carga el diablo es un proyecto producido por Volcano Films Japónica Films, Batiak Films y Hermanos Polo. Supone la primera incursión como director de largometraje del valenciano Guillermo Polo, que ha rodado cortos como Hiperestesia (2007), Artefacto (2008), El olivo amarillo (2010), On the border (2015), además de varios videoclip musicales. También ha sido director de fotografía en largos como Pequeños calvarios, rodado por su hermano Javi Polo. “Notas el cambio del corto al largometraje por todo el peso que conlleva”, explicaba ayer en Visiedo. “pero al final es como si estuvieras más jornadas rodando un corto... más logística, más equipo, pero la mecánica es la misma”.

La película, que cuenta con la colaboración de la Aragón Film Commission para buscar localizaciones en Zaragoza y Teruel, hizo el pasado viernes un descanso en el trepidante trabajo de rodaje, que se desarrollaba en la gasolinera de la Cooperativa Agrícola de Visiedo, para atender a los medios de comunicación.

Vestuario arregla el atuendo de la protagonista Mero González, entre toma y toma. MA

Lo carga el diablo lleva a sus protagonistas por una suerte de Ruta 66 a la española, en la que los horizontes amplios y los kilómetros vacíos por delante son constantes en la pantalla. “Hemos venido a Aragón buscando esos entornos solitarios, con grandes extensiones de terreno. En ese sentido las localizaciones que hemos encontrado en la provincia de Teruel son perfectas”, explica el director.

La película está protagonizada por Pablo Molinero (La peste), Mero González (Lo dejo cuando quiera), Isak Férriz (Gigantes), Antonia San Juan (Todo sobre mi madre), que aunque ayer no estaba en Visiedo sí que rodó el pasado miércoles en Las Cuerlas, cerca de Gallocanta, Manuel de Blas (La noche más oscura) e Itziar Castro (Vis a vis).

Se trata de una comedia negra sobre la aventura de Tristán, un escritor frustrado que trabaja para una empresa azucarera, escribiendo los mensajes motivacionales que aparecen en los azucarillos. Al morir su hermano, con quien no se hablaba desde hacía una década, recibe el encargo de enterrar su cuerpo en la casa en la que ellos crecieron. “Tiene que cruzar desde Avilés a Benidorm para cumplir el encargo, y el problema es que su hermano siempre andaba metido en líos, y desde el principio hay alguien que está siguiendo a Tristán en su recorrido”, explica su director.

Guillermo Polo, director de la película, conversa con Estíbaliz Centeno, coordinadora de la Aragón Film Commission. MA

Guillermo Polo, que ya conocía la zona, admite que “al ser una road movie está siendo un rodaje complicado. Nos movemos mucho, Alicante, Valencia, Teruel, luego iremos a Canarias. Y en esta fase tenemos una carga extra porque nos estamos desplazando mucho. Pero de momento lo llevamos bien”.

El actor Pablo Molinero, cuyo padre es originario de Cuevas Labradas, a 30 kilómetros de donde se encontraba ayer rodando, destacó con ilusión “la emoción que me produce volver a estos sitios que reconozco desde pequeño”. Además, resaltó que “hay que poner en valor el plató natural que tiene Teruel, porque los exteriores son impresionantes”.

El rodaje de Lo carga el diablo se concentrará en cinco semanas. Tras las dos primeras en la Comunidad Valenciana y esta tercera en Zaragoza y Teruel, faltarán todavía otra semana más en Valencia y la última en Tenerife. El objetivo es que “en enero comience el trabajo de edición, luego postproducción y para mediados de 2023 podamos tenerla ya lista”, explica Polo.

El equipo técnico prepara una escena de conducción, durante la sesión de rodaje de ayer. MA

Territorio Film Premium

Con el equipo valenciano de Lo carga el diablo está colaborando activamente Aragón Film Commission (AFC) en la búsqueda y apertura de localizaciones, y coordinando las oficinas de Teruel Film Commission, en la provincia, y Film Teruel, en la capital, así como con Ayuntamiento de Épila, Dinópolis, Subdelegación de Gobierno en Teruel, Diputación Provincial de Teruel y su Unidad de Carreteras, Consejería de Vertebración del Territorio del Gobierno de Aragón, Policía local de Teruel, Guardia Civil de Tráfico, Ayuntamiento de Torralba de los Sisones, Ayuntamiento de Visiedo, Cooperativa cereales Teruel, DGT Jefatura de Zaragoza y Teruel y Delegación del Gobierno en Aragón.

La coordinadora técnica de Aragón Film Commission, Estíbaliz Centeno, explicó que gracias al trabajo de “muchas oficinas locales que existen en el territorio” y de su coordinación a través de la AFC, Aragón y la provincia de Teruel “tiene un prestigio cada vez más alto en la industria del cine, con localizaciones cada vez más especiales y originales”. Centeno asegura que Teruel es un ejemplo de Territorio Film Premium, “una término usado en la industria para identificar zonas que están en continua búsqueda y asesoramiento a las producciones, y que están muy sensibilizadas desde el punto de vista institucional”.

Honorato García Fernández, vecino de Visiedo,disfrutó de un noventa cumpleaños de película

En la escena rodada  en Visiedo era necesario un tractor, que conduce a la protagonista hasta su encuentro con el personaje principal masculino. Se consiguió uno pero se desechó porque era de un tono granate muy parecido al coche que también aparece en el cuadro, algo que estéticamente no gustó al director. Casi sin pérdida de tiempo pudo ser sustituido por un John Deere verde, y su propietario se encargó incluso de interpretar al conductor. “Las productoras agradecen que aquí coges el teléfono a cualquier hora y solucionas el problema”, explicó Estíbaliz Centeno. “Un rodaje es una caja de bombas donde puede pasar cualquier cosa, y necesitan que estés pendiente, asesorándoles y en busca activa de localizaciones, porque se cambian sobre la marcha contínuamente y siempre están surgiendo cosas nuevas”.

Noventa cumpleaños de película

Honorato García Fernández, vecino de Visiedo, tuvo el pasado viernes un 90 cumpleaños de lo más especial, y es que pudo participar como extra durante el rodaje de Lo carga el diablo. Honorato interpretó a una persona que está al fresco en la gasolinera donde Tristán acaba de repostar y se encuentra con la protagonista. A Honorato le pareció una experiencia divertida, aunque “nunca había imaginado que saldría en una película, después de dedicarme toda la vida al campo”, aseguró.

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