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Alfredo J. Martínez: historiador y guía del castillo de Albalate del Arzobispo: Alfredo J. Martínez: historiador y guía del castillo de Albalate del Arzobispo:
Alfredo J. Martínez Tirao, en el castillo de Albalate, desde donde hay unas buenas vistas panorámicas de la localidad

Alfredo J. Martínez: historiador y guía del castillo de Albalate del Arzobispo: "En Albalate queda mucho patrimonio por descubrir y hay mucho que se cae"

"El castillo es un punto neurálgico y se ha utilizado en cada época según convenía, tiene muchos estilos"
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Cruz Aguilar

Alfredo J. Martínez Tirao es licenciado en Historia, lleva un año y medio trabajando como guía turístico de su pueblo, Albalate del Arzobispo, y media vida investigando el pasado del municipio. Ha escrito numerosos artículos de investigación con el castillo como protagonista y un libro sobre la judería.

-¿Cuál es el origen del castillo de Albalate?
-De momento lo más antiguo que se ha confirmado es la torre y un tramo de muro, que son islámicos, Albalat significa camino en árabe. La parte mejor conservada es gótica, del XIV, pero también ha aparecido cerámica romana.

-¿Queda mucho por investigar?
-Estamos descubriendo muchísimo, especialmente en estos últimos 4 o 5 años, pero a medida que se descubren cosas se abren nuevos interrogantes. En Albalate hay gente muy preparada que sigue investigando. Se descubrió una calavera a raíz de una obra en la plaza de toros y, al excavar, apareció un caballero, esto nos permite rellenar vacíos históricos, se están no solo descubriendo cosas, sino corrigiendo cosas que se habían publicado. Internet permite localizar más fácilmente documentos y nos ha facilitado mucho el trabajo a los historiadores

-¿Es importante que las administraciones apuesten por la digitalización de los archivos?
-Es fundamental, puedes localizar un documento tecleando diez palabras en tu casa, cuando para lo mismo antes tenías que estar años vaciando un archivo.

-En la historia de Albalate ha colaborado también la gente del pueblo, ¿no es así?
-Sí, pedimos ayuda a la gente a través de las redes sociales y algunos nos han traído piezas que había encontrado su abuelo labrando y que se han incorporado en las visitas guiadas, que ahora son más atractivas.

-¿Qué balance hace de las jornadas que organizaron hace unas semanas con la historia con el castillo como hilo conductor?
-Se hicieron ya unas en 2018 y en este caso como quedaron muchas cosa pendientes y se descubrieron nuevas cosas. Todo giró en torno al castillo, salvo la charla de cierre, de la historiadora del arte Elena Andrés Palos sobre el pintor Juan José Gárate.

-¿Qué novedades se presentaron?
-Hubo bastantes, en la primera charla, que di yo, hablé sobre un documento de una visita y una inspección al castillo en 1532 en la que se describía el armamento y la propia fortificación. Este documento no ha solventado el rompecabezas que es el castillo, pero nos ha ayudado porque habla de una iglesia que ya no está o de los cañones que tenía la fortaleza.

Rompecabezas

-¿Por qué es un rompecabezas?
-Era un punto neurálgico y se ha utilizado en cada época según convenía al arzobispo o al que estaba al mando. Nos ha salido una parte islámica sobre la que se ha construido en diferentes épocas, incluso en el siglo XX se levantó una casa particular allí.

-Una de las cosas más curiosas del castillo de Albalate es que su patio de armas es la plaza de toros del pueblo.
-Sí, en septiembre será el centenario de la plaza de toros, así que ya es patrimonio. Tras las desamortizaciones, de las que habló José Miguel Pina Piquer en otra de las charlas de las jornadas, el castillo y el cabezo pasó a manos del Ayuntamiento, que decidió construir una plaza de Toros. También está allí la pista de baile y se hacen conciertos. Pina Piquer habló del siglo XX y la última parte del XIX, que fue fundamental para entender cómo ha llegado el castillo hasta nuestros días.

-¿Qué otras novedades se presentaron en las jornadas?
-Daniel Lasmarías habló de la época que va de finales del XVIII y el XIX, el tigre del Maestrazgo tomó el fortín de Santa Bárbara y asedió el castillo, pero no pudo tomarlo.

-¿El castillo alberga un importante patrimonio mudéjar?
-Sí, uno de los elementos principales es el suelo de la capilla gótica, tenemos la suerte de saber cómo estaba a principios del siglo XX y la restauración fue muy fiel, en las visitas guiadas se describe muy bien..

-¿Qué falta por conocer?
-En general en Albalate nos quedan bastantes cosas por descubrir. En la parte islámica quedan cosas por excavar, en la zona de la plaza de toros y alrededores habría que hacer catas arqueológicas porque ha aparecido cerámica mudéjar e incluso romana. En la población nos falta por localizar el barrio judío y la sinagoga, pero además hay mucho patrimonio que está a punto de caerse. En el castillo hay que intervenir, creo que el ayuntamiento lo va a hacer, pero tenemos el Fortín de Santa Bárbara, que se cae, y un molino del siglo XIX con toda la maquinaria. Hay un grupo de gente muy interesada en la historia y hemos pensado en crear una fundación para establecer las prioridades de intervención e impulsar el patrimonio.

-¿Se usa el castillo para algo más que las visitas turísticas?
-Sí, constantemente, se hacen exposiciones, charlas e incluso bodas civiles. Estamos dentro del festival de los castillos, se siguen haciendo conciertos, se usa la pista de baile y el encierro de vacas sube  hasta el castillo.

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