Síguenos

416_diariodeteruel-web-banner1200x120-vacunacion2022.png banner click 416 banner 416

Ángeles Pérez, fotógrafa turolense: “Dejé de coleccionar lapiceros  porque decidí que era mejor no seguir acumulando objetos” Ángeles Pérez, fotógrafa turolense: “Dejé de coleccionar lapiceros  porque decidí que era mejor no seguir acumulando objetos”
Ángeles Pérez, tercera por la izquierda, junto a Antonio Castellote, Anabel Herce y Pedro Moreno

Ángeles Pérez, fotógrafa turolense: “Dejé de coleccionar lapiceros porque decidí que era mejor no seguir acumulando objetos”

La artista presentó en el Museo de Teruel su último libro, ‘Mundo Lápiz’, escrito junto a Pedro Moreno
banner click 244 banner 244

La fotógrafa turolense Ángeles Pérez presentó en el Museo de Teruel, acompañada por Pedro Moreno y Antonio Castellote, su última obra, Mundo Lápiz, un divertimento que reúne la prosa poética de Moreno y las fotografías de Pérez sobre una de sus aficiones más locas y peculiares: coleccionar lapiceros.

-¿Qué es eso de ‘Mundo Lápiz’?

-Al mismo tiempo que estaba preparando la exposición de fotografía del Museo de Teruel, que era algo como muy serie, me apetecía hacer algo divertido y ligero. Resulta que yo tengo una colección de lapiceros que empecé a hacer en los años 70, y ya había colgado algún fotomontaje con ellos en Instagram, pero de repente eso cobró más forma y me apeteció convertirlo en un libro.

-¿Pero es un catálogo, o qué tipo de libro?

-No, no... yo agrupé los lapiceros en base a criterios divertidos y le pedí a Pedro Moreno, que es mi sobrino, que me escribiera un texto bonito, una reflexión, que acompaña a cada grupo.

-¿Cómo empezó a coleccionar lápices?

-Porque los compraba durante mis viajes. Empecé a viajar en el Interrail en los años 70, y tenía poco dinero y poco espacio en la mochila, así que decidí coleccionar lápices porque eran baratos y pequeños. Al principio compraba de todo y luego me fui haciendo un poco más selectiva, pero nunca ha sido una colección rigurosa o exhaustiva, sino muy informal, me he ido haciendo con los que se han cruzado por mi vida.

-¿Cuántos tiene?

-Me daba muchísima pereza contarlos, y nunca me animaba. Pero a raíz de este proyecto lo hice y me salieron unos 3.500.

-¿Y sigue creciendo la colección?

-La verdad es que no. Hace un tiempo, antes de la pandemia, decidió dejar de coleccionar lápices y otras cosas que coleccionaba, como piedrecitas, canicas, y esas cosas. Pensé que no tenía sentido seguir acaparando objetos, cosas, y decidí dejar de hacerlo.

-¿Los utiliza o no?

-Sí... al principio los usaba con normalidad, luego empecé a no usarlos, o a no usar los de la colección, pero bueno, no sé... si me hace falta alguno siempre los tengo a mano.

-3.500 lápices dan para mucho... ¿Cuáles considera más especiales o valiosos para usted?

-Bueno, como especiales, al principio había unos que los hacían con aromas a chocolate, a melocotón , que eran como muy originales y divertidos. Pero el que más me gusta yo creo que es uno planito, muy plano...

-¿Ese rojo de carpintero?

-No, no, uno más plano todavía, que sirve como marcador de páginas en los libros. Aunque ese rojo de carpintero también está muy bien... y en Japón también los hacen muy bonitos, aunque es más fácil encontrarlos fabricados allí fuera de Japón, que en el propio país. Y también me encanta una serie de 20 lápices que, si los pones uno junto al otro, forman el mapa del mundo.

-Durante la presentación  también recordó un viejo proyecto suyo, el fotolibro Cruzando el Viaducto... ¿por qué recupera este proyecto?

-Porque me apetece que se hable de nuevo del Viaducto, por los huertos que hay debajo y que van a desaparecer. Ya no se estaban plantando, finalmente parece que se van a vender y eso me da mucha pena, así que quería hacer una pequeña contribución para que se hable un poco de eso. A mí me parece que es un privilegio tener un huerto en plena ciudad, con un punto de vista aéreo además. Un privilegio que muchas grandes ciudades envidian y tratan de construir en azoteas y edificios especiales. Y aquí vamos a quitar algo que es una maravilla.

-Su exposición ‘Hacia la abstracción por el paisaje’ se clausura en el Museo...¿qué le han dicho quienes la han visto?

-Bueno, les ha gustado y me han dicho cosas muy bonitas, pero le doy el valor que tiene, porque qué te van a decir los amigos. Pero muchos me han dicho que parece que he trabajado mucho, que he hecho muchas cosas, y viéndolo en retrospectiva y en conjunto quizá sea verdad. Ponerlo todo junto, y además en nuestro Museo, ha sido un gran regalo.

-¿En qué proyectos anda, o piensa andar en el futuro?

-Me apetece mucho hacer dos cosas en colaboración, que quizá salgan adelante. Por un lado mi amiga Cristina Martínez Chueca ha publicado un poemario, y me pidió permiso para utilizar una de mis fotos, y me encantaría hacer algna colaboración con ella. Y HyeRyun Jung, una pianista coreana, que es profesora de otra amiga y que vino a Teruel a hacer un concierto. Vio la exposición, e gustó y se le ocurrió componer alguna cosa inspirándose en ella, así que creo que saldrá algun trabajo conjunto.

 

El redactor recomienda