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Gervasio Sánchez, fotoperiodista: “Ucrania lleva en guerra desde 2014 y hay gente que se entera ahora” Gervasio Sánchez, fotoperiodista: “Ucrania lleva en guerra desde 2014 y hay gente que se entera ahora”
Gervasio Sánchez, antes de la conferencia que ofreció en Alcañiz

Gervasio Sánchez, fotoperiodista: “Ucrania lleva en guerra desde 2014 y hay gente que se entera ahora”

“Para informar en una guerra hay que ir a los sitios más duros del conflicto”, afirma antes de una charla en Alcañiz
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Considerado como uno de los maestros del fotoperiodismo, Gervasio Sánchez volvió a su estimado Alcañiz este jueves. En esta ocasión, lo hizo para dar la charla La dignidad es lo que importa inmersa en el ciclo de actividades para conmemorar la memoria democrática en la capital bajoaragonesa. Su estima por la ciudad junto a la dilatada experiencia acumulada a lo largo de los años detrás de la cámara, lo convierten en toda una institución en el municipio alcañizano.

-¿Qué supone Alcañiz para usted?

-Alcañiz forma parte de mi vida personal. He venido aquí desde hace 40 años. Hoy he dado unas charlas en el instituto así que voy a hacer el día completo en Alcañiz. Además, como el año pasado se suspendieron las fiestas, este año daré el pregón.

-Regresa a la ciudad con motivo de las actividades para mantener viva la memoria. ¿De qué trató su charla?

- Está vinculada a una serie de conferencias en torno a la memoria democrática. En este caso estuvo centrada en la búsqueda de desaparecidos en los países que han sufrido guerras brutales y he podido cubrir trabajando como fotoperiodista. Además se puso el foco en los desaparecidos de la Guerra Civil Española y más concretamente los que desaparecieron en la provincia de Teruel.

-¿Qué papel juega la fotografía respecto a la memoria histórica?

-La fotografía es fundamental para no olvidar. Un país sin memoria visual es un país mucho más pobre. Cuando hay personas que quieren esconder el pasado están promocionando la amnesia pero también están perjudicando a las nuevas generaciones. Los chicos de hoy tienen el derecho a saber lo que ocurrió en nuestro país hace no tanto tiempo. No querer que la verdad se sepa puede perjudicar negativamente tanto a la memoria de los ciudadanos como al desarrollo del propio país.

-¿Una imagen vale siempre más que mil palabras?

-Este tipo de frases pueden funcionar, pero a veces no.No soy partidario de creer que siempre se hagan fotos que comuniquen de esa manera. Sí que es verdad que las imágenes no necesitan traducción simultánea. Cualquier persona va a entender una fotografía. Yo tengo imagenes que no necesitan palabras, pero hay otras que necesitan un texto para ser comprendidas.

-En ese sentido, ¿cuál es el papel del fotoperiodista en un conflicto bélico?

-Mi papel es documentar lo que ocurre. De hecho un tema que me molesta es que los periodistas se piensen que son los protagonistas. Se está viendo en Ucrania. Hay periodistas que parece que estén en el foco y la mayoría estan en lugares alejados del núcleo. Para informar en una guerra hay que ir a los sitios más duros del conflicto, si no te quedas en tu casa. Si vas, lo que no puedes hacer es engañar a la audiencia haciendo creer que estás en medio de los bombardeos o en el foco de la guerra cuando estás a muchos kilómetros de allí. Ucrania es un país muy grande, pero el desconocimiento hace que la audiencia se crea todo. Los periodistas tenemos que ir a los lugares a contar lo que sucede.

-¿La de Ucrania se está convirtiendo en una guerra mediática?

-Ucrania lleva en guerra desde 2014 y hay gente que se está enterando ahora de que hay una guerra. Ahora que es importante lo que sucede en Afganistán (se están decidiendo los derechos y las obligaciones de las mujeres en el país), no hay nadie que esté allí vigilando las medidas e informando a la población. La prensa solo está en los sitios que suponen actualidad. Con la llegada de los medios digitales, el público solo exige inmediatez. De esta forma, un círculo es interesante cuando se convierte en un círculo mediático, que es lo que está pasando en Ucrania. Allí también hay periodistas que están haciendo un gran trabajo, pero es la minoría.

-¿Qué es lo que más le impacta en conflictos así?

-La desilusión que tengo con las instituciones de nuestro continente. Fracasaron en Ruanda, en Afganistán y están haciendo lo mismo en Ucrania. Políticos que ganan un pastizal fracasan a la hora de custodiar la paz y los derechos de grupos minoritarios. En el 2022 se siguen cometiendo los mismos errores que en 2021, pero también los mismo que se cometían en los años 80. Parece que nunca aprendemos del pasado.

-Todavía le persigue el discurso que realizó en 2008 en contra de la venta de armas. ¿Sigue pensando lo mismo?

-Ese discurso lo hice en 2008, hace 14 años. No obstante es de una gran actualidad. En aquel momento había un gobierno socialista, que sextuplicó la venta de armas; luego el PP continuó y ahora la situación sigue por el mismo camino. España está en la Champions League del comercio de armas. A mí me daría vergüenza ser de un país que sigue engañando y vendiendo armas sin control. No soy pacifista, soy periodista, pero que hablen  de paz y luego actúen de otra manera no es de mi agrado. Con todo esto, mi discurso sigue siendo de gran actualidad y recuerda las mentiras de nuestros gobernantes, que siguen engañándonos y el publico se lo cree. No he escuchado ningún discurso en contra de esto. A mí me gustaría que saliera el presidente preguntando a la población si está interesada en vender armas, lo que me fastidia es el doble trasfondo de cinismo e hipocresía.

-¿Ese trasfondo se traslada a los medios de comunicación?

-Los medios de comunicación deberían vigilar al poder político, al poder económico y al poder financiero y no convertirse en sus aliados. Uno de los graves problemas es que la relación de los medios con la política o con la economía es cada vez más estrecha. Hace difícil que un periódico pueda criticar ciertos temas.

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