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Javier Alloza, profesor del conservatorio Rafael Orozco de Córdoba: “Queremos que cada espectador percibe de forma diferente este espectáculo” Javier Alloza, profesor del conservatorio Rafael Orozco de Córdoba: “Queremos que cada espectador percibe de forma diferente este espectáculo”
Imagen del músico alcorisano Javier Alloza, director de ‘Psicofonía Experience’

Javier Alloza, profesor del conservatorio Rafael Orozco de Córdoba: “Queremos que cada espectador percibe de forma diferente este espectáculo”

El alcorisano girará por Aragón y Andalucía con su primera producción audiovisual, ‘Psicofonía Experience’

Javier Alloza es alcorisano y profesor en el Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco de Córdoba. El pasado 6 de noviembre estrenó en Mas de las Matas su primera producción, el espectáculo audiovisual Psicofonía Experience, que con un poco de suerte llegará al Marín de Teruel antes de finales de año.

-¿En qué consiste ‘Psicofonía Experience’?

-Es un espectáculo multidisciplinar que reúne videoarte; video mapping, que es la técnica a través de la cual se proyecta, en nuestro caso sobre una estructura; música electroacústica, compuesta especialmente para este espectáculo; y música en directo que yo interpreto al saxo.

-Defíname música electroacústica...

-A diferencia de la música electrónica, la música electroacústica se genera usando sonidos reales extraidos de instrumentos, ruidos de ambiente o voces, que luego se manipulan de forma digital. Una de las piezas que se escucha en la obra, por ejemplo, está basada en el encierro carcelario de los presos, y se utilizan voces de prisioneros y cosas de ese tipo.

-El video mapping suele asociarse a la proyección sobre edificios y fachadas, pero ‘Psicofonía Experience’ es un espectáculo de sala...

-Sí. Nosotros hacemos la proyección sobre una estructura formada por paneles de diferentes formas y tamaños. Es como si fuera una pantalla formada por distintas pantallas.

-¿El espectáculo utiliza la narración hablada?

-No, no utilizamos la palabra. Sin embargo contamos una historia, porque el concepto consiste en transmitir una idea a través de la música y del videoarte, y que cada espectador sea capaz de sacar su propia interpretación. Es una especie de recorrido histórico en el pueblo viejo de Belchite, centrado en los acontecimientos que tuvieron lugar allí y que generaron esas psicofonías que algunas personas dicen que han escuchado en el pueblo, y que incluso han atraído a investigadores o a programas, como Cuarto Milenio, por ejemplo, hasta allí. Nuestra historia comienza plasmando la situación social de los años 30, con los años de bonanza, del swing, después llega la parte de la contienda militar de la guerra civil, en tercer lugar la parte de la posguerra, de los vencedores y los vencidos, la represión y los presos políticos, y por último la parte de esas almas que se supone que se quedaron allí, formando parte de la atmósfera del pueblo viejo de Belchite, y cuyas voces y lamentos algunos dicen haber escuchado.

-¿Tiene un sentido reivindicativo a la luz de la recuperación de la memoria democrática?

-No, no es reivindicativo ni político. El objetivo simplemente es apelar a la concienciación social sobre lo que queda allí. Explotar musicalmente ese sentimiento de lo paranormal, de lo misterioso o de lo oculto a través de hechos reales e históricos. Y también hacer que el espectador sea capaz, a partir de una idea etérea transmitida en el espectáculo, de obtener una percepción diferente a la de los demás, que es lo que en realidad ocurre con el mundo de lo esotérico. Hay gente que ve cosas y gente que no las ve, gente que oye psicofonías y gente que no las oye. Nos interesa mucho la diferente percepción que cada cual obtiene del espectáculo.

-¿Se dirigen a un público que de algún modo esté iniciado en el videoarte ?

-En absoluto. Cualquier persona puede verlo, incluso un niño. De ahí nuestro interés por las diferentes percepciones de cada uno, porque dependerán de la edad del espectador, de su cultura, de su origen o de las experiencia vitales que ha tenido.

-Además de usted, ¿quién está detrás de ‘Psicofonía Experience’?

-Pues Ana Artega, profesora de Escenografía en la Escuela Superior de Arte de Vigo es la videoartista que ha confeccionado la pieza visual. Álvaro Maroto es compositor, ingeniero informático y profesor de Electroacústica en el Conservatorio Superior de Córdoba, y es el responsable de la composición de las obras y de la parte técnica. Y yo soy el director y el productor, e interpreto en directo el saxofón, junto a los videos y los samples de música que va lanzando Álvaro, también en tiempo real.

-Esa parte podría estar pregrabada...

-Aunque la pieza de videoarte, la música electroacústica y la partitura de saxo es siempre la misma, nos gusta la frescura que nos da saber que al ser en directo no puede haber dos espectáculos exactamente iguales.

-¿Por qué eligió Belchite para inspirar su primera producción?

-El pueblo viejo de Belchite siempre me ha generado una gran paradoja personal en mí. Está cerca de mi pueblo, es muy importante históricamente, ha suscitado cantidad de investigaciones en torno a sus psicofonías y he visto cientos de veces su torre desde la carretera, y sin embargo no ha sido hasta este verano cuando lo he visitado por primera vez. Tenía muchas ganas de hacer un espectáculo de este tipo, y cuando me lo plantee, tuve claro que tenía que girar en torno a este lugar.

-¿Por donde girará?

-Estamos cerrando conciertos en el Góngora de Córdoba, en Zaragoza, en Pozo Blanco, Sevilla, Málaga, Jaén... ahora mismo nos estamos centrando en Aragón y en el sur, que son las áreas que nos son más afines. Y también estamos pendientes de cerrar una fecha muy próxima en el Teatro Marín de Teruel.

-Usted dirige además el Festival Alcosax de Alcorisa.. .¿cuándo podrá retomarse?

-Tras catorce ediciones llevamos dos años cancelando por la covid-19. Y aunque el descanso tampoco nos ha venido mal, si la situación lo permite nos gustaría retomarlo este mismo verano.

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