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Óscar Langa, periodista especializado en motor: “El ‘paddock’ es una familia: a Marc Márquez le encantan los productos de Teruel” Óscar Langa, periodista especializado en motor: “El ‘paddock’ es una familia: a Marc Márquez le encantan los productos de Teruel”
Óscar Langa tiene una dilatada experiencia como periodista deportivo.

Óscar Langa, periodista especializado en motor: “El ‘paddock’ es una familia: a Marc Márquez le encantan los productos de Teruel”

“Cuando acaba un Gran Premio estás feliz de que todo haya salido bien, pero ya tienes ganas del siguiente”

El motor es su pasión desde los once años. Dejar atrás Santa Eulalia para marcharse hasta Jerez le dio la oportunidad de descubrir su amor por las dos ruedas. Hoy en día es una de los referentes periodísticos del mundo del motociclismo. Con una dilatada experiencia, Óscar Langa combina Radioestadio del motor, en Onda Cero nacional, con DIARIO DE TERUEL. El Gran Premio de Aragón de MotoGP es una de las grandes citas en su particular calendario. Un año más ha estado allí para contarlo y disfrutarlo en primera persona.

-¿Cuántos años lleva siguiendo el motociclismo?

-Empecé como aficionado cuando tenía once años. Cerraron la azucarera de Santa Eulalia y a mi padre lo enviaron por cuestiones laborales a Jerez. Justo llegué cuando inauguraron el circuito. En el año 88 tuve el privilegio de poder estar en la primera carrera del Mundial de MotoGP que había ganado Jorge Martínez Aspar. Mi profesor de educación física del instituto me decía: “A ti, ‘maño’, con lo que te gustan las motos deberías estar vinculado al periodismo deportivo”. Empecé por el periódico del instituto, se formó una radio local y conocí a un periodista de Antena 3 Radio y así estuve hasta el año 94. Más tarde fui a la Universidad de Zaragoza y perdí mi vínculo con el circuito de Jerez, pero no la afición por las motos. Ya en 2004, cuando estaba en Onda Cero, quería ir como invitado al circuito de Jerez y allí conocí al director de Radioestadio del motor, Rafa Fernández, al cual estaré siempre agradecido todo lo que hizo por mi. Yo pensé que solo serían unos días, pero pasó una semana y me llamó para invitarme también a Montmeló. Entonces se me iluminaron los ojos y desde 2007 hasta el día de hoy estoy vinculado al motor.

-¿Qué supone para usted el Gran Premio de Aragón?

-Si alguien me hubiera dicho que iba a tener dos circuitos en los dos sitios en los que más he vivido, que son Jerez de la Frontera y la provincia de Teruel, hubiera sido un sueño. Yo del circuito urbano de Alcañiz tengo recuerdos, pero no lo he vivido en persona. Por cuestiones del destino, estuve dando clase en Alcañiz durante los años que se estaba construyendo el circuito. Entonces vi en primera persona cómo iba la evolución del complejo. Lo seguí muy de cerca. Yo lo iba promoviendo por toda la sala de prensa y casi me llegaron a odiar por lo pesado que era fomentando Motorland. Cuando lo designaron como sede del Mundial, fueron todos los periodistas los que vinieron a mí para que les diera alojamiento. También creo que los circuitos hay que mirarlos con perspectiva. Se tiene que calcular lo que cuestan, pero también lo que generan. El impacto mediático de este circuito en la comunidad de Aragón es impagable.

-¿Cómo se vive un fin de semana de trabajo en Motorland?

-La organización parte de días atrás porque te tienes que organizar con todos los jefes de prensa. Se llega al circuito el jueves y ese día a las cinco es la rueda de prensa oficial. Viernes y sábado disfrutas de los entrenamientos y estás pendiente de posibles declaraciones. Y por último el domingo llega la carrera. Después viene lo peor, que es despedirse del circuito. Al final es muy intenso porque convives con pilotos, mecánicos y jefes de prensa de jueves a domingo. El paddock no deja de ser una familia. Y surgen relaciones muy buenas con muchos pilotos. De hecho, a Marc Márquez le encantan los productos de Teruel. Siempre se lleva yogures de Santa Eulalia, elaborados de pato, melocotón de Calanda…

­-Por lo que veo es usted un gran anfitrión y embajador de Teruel.

-Me gusta serlo. La curva de Marc Márquez en el circuito de Motorland fue idea mía. Es su circuito favorito y que tenga una curva con su nombre allí da muy buena imagen para la prueba y como promoción de la provincia.

-Después de un fin de semana intenso, el lunes se debe vivir una especie de resaca, ¿verdad?

-Sí, pero cuando acaba estás feliz de ver que todo ha salido bien. La verdad es que es una resaca con ganas de que llegue la siguiente. Para mí es una forma de vida y no concibo mi vida ahora mismo sin esto. Estoy deseando que llegue Cheste. No hay un día en mi vida que no piense en el motor.

-¿Esa vinculación que existe en el mundo del motor, es la misma que existe con otros deportes desde un punto de vista periodístico?

-Este deporte te tiene que gustar mucho porque si tienes familia pasas una gran parte del año fuera de casa. Yo tengo la suerte de estar rodeado de grandes amigos, que son verdaderos apasionados del motor. Es algo muy vocacional. A mis alumnos siempre intento decirles que traten de hacer lo que les gusta.

-A veces hacer lo que te gusta no es sencillo. Por ejemplo, la situación del periodismo deportivo en nuestro país no pasa por un buen momento. ¿Cómo lo valora usted?

-Yo creo que el fútbol nos ha hecho perder el rumbo. Lo ha querido absorber prácticamente todo y ha hecho que otros deportes pasen a un segundo, a un tercero o incluso a un cuarto plano. Habría que buscar un poco más de equilibrio porque todos los deportes se merecen un hueco en los medios de comunicación. El periodismo deportivo pasa por un mal momento y veremos cómo evoluciona. Es un mundo complicado.

-Por último, si tuviera que elegir entre las ondas radiofónicas o las páginas de la prensa, ¿con cuál de las dos se quedaría?

-Cada una tiene lo suyo. La radio tiene la inmediatez, pero también te limita el tiempo. En cambio el periódico tiene una mayor libertad y puedes mostrar desde otro punto de vista la actualidad. Las dos son bonitas, pero cada una te permite hacer unas cosas diferentes.

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