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Teresa Ordinas: Teresa Ordinas:
Teresa Ordinas es autora del libro 'Avelino Hernández. Desde Soria al mar'

Teresa Ordinas: "Para Avelino Hernández lo primero era la vida y lo que sobraba, el arte"

"Conocimos Teruel gracias al proyecto Cultural Campo que pretendía dinamizar las zonas rurales"
Cruz Aguilar

Teresa Ondinas Montojo (Palma de Mallorca, 1943) fue la persona que mejor conoció al escritor Avelino Hernández (Valdegeña, Soria, 1944), ya que fue su esposa, confidente y compañera de aficiones y de vida. Por eso, aunque no se considera escritora, se animó a poner negro sobre blanco la vida de Avelino y, por tanto, también la suya en Avelino Hernández. Desde Soria al mar. El escritor estuvo muy vinculado a Teruel, una tierra con la que sintonizó a través del proyecto Cultural Campo del Ministerio de Cultura.

-¿Cómo surge esta obra sobre Avelino Hernández?

-Un editor me pidió una biografía, yo hablé con algunos de los escritores que lo conocían, pero no estaban por la labor, al final pensé en escribirlo yo, porque no soy escritora pero he hecho alguna cosa, me puse a ello y tras revisiones y borradores, me quedé contenta.

-¿Qué podemos encontrar en este libro ?

-Toda la vida de Avelino, desde que empezamos juntos a los 26 años  hasta que murió él, como está toda su vida suya está también la mía porque siempre estuvimos unidos, hacíamos todo juntos, los trabajos eran diferentes pero había mucha unión. Conocía toda su vida, salvo la época de infancia, que me la sé contada por él y por su familia. Está todo lo que es su vida, no en plan exhaustivo, pero suficiente para que la gente lo pueda leer, está bastante ágil y no he seguido un orden cronológico.

-¿Cómo se articula entonces?

-Empiezo por el final, por el último mes suyo, en 2003, que ya se sabía que iba a morir, cuento ese año y a partir de ahí relato etapas de nuestra vida, a veces son seguidas en años, pero no siempre, la militancia nuestra en Madrid, cómo nos conocimos, los viejas que hacíamos por Europa y España… Son 15 capítulos y detrás de cada capítulo se nos ocurrió poner una semblanza de amigos, familiares, gente que lo conocía, lo que pensaban de Avelino y eso enriquece mucho el texto porque añade sentimientos, emociones y hechos. Al final se incluyen una serie de extractos con reflexiones, citas de distinto tipo, políticas, literarias, filosóficas, de la vida y de la escritura, qué piensa a hacer en el futuro, a medio camino con la poesía.

-Su esposo y Julio Llamazares eran grandes amigos, ¿no?

-Sí, Avelino acompañó a Julio a buscar el pueblo para ambientar La lluvia amarilla, recorrieron varios rincones de Soria, aunque luego escogió Ainielle, en Huesca.

-Si tuviera que definir a Hernández con un solo calificativo, ¿cómo lo haría?

-Una cosa que le define es que primero hay que vivir, lo primero es la vida, y lo que sobre el arte, que le sobraba muchísimo porque la literatura para él era fundamental.

-¿Lo aplicó a su vida?

-Absolutamente, por eso no tiene tanta obra, los siete últimos años es cuando más se dedicó a la literatura, en 2003, a los 58 murió de cáncer, se fue demasiado pronto y no pudo hacer más obras, porque en esos archivos tiene los temas que estaba deseando escribir.

-¿Cuál fue su vinculación con Teruel?

-Él estuvo en el año 87 porque el Ministerio de Cultura le encargó dirigir el proyecto Cultural Campo, se trataba de en zonas deprimidas, la España vaciada, de la que él ya habló mucho antes que el libro de Del Molino. Ese proyecto hacía que zonas deprimidas se revitalizaran de forma sociocultural y económica, se trataba de hacer que la gente creara talleres, escuelas, cultura en definitiva con las que promocionar esas zonas y darles vida. El programa se desarrolló en varios sitios de España y en Teruel fue Rosa López Juderías la coordinadora de la zona de Albarracín, es un sitio especial para nosotros.

-El escritor defendió los pueblos en unos años en los que nadie hablaba de despoblación. ¿Por qué tenía esa conciencia rural tan arraigada?

-Le venía de su infancia en su infancia de Soria, de su pueblo Valdegeña, el primer libro que publicó en el año 81, se llamaba Una vez había un pueblo y era una premonición, anunciaba que muchos iban a desaparecer.

-¿Qué opina del protagonismo que la despoblación ha adquirido en los últimos años en España?

-Es muy positivo que se de a conocer, no sé si harán los políticos lo que tienen que hacer pero por lo menos se toma más conciencia, ya no solo es Teruel o Soria, hay muchas zonas en España que están vaciadas. El problema es que si no se ponen servicios y apoyos, por mucho que la gente vaya a vivir, sino hay escuela, sanidad… Creo que algo se está haciendo, aunque sea poquito, me encantaría ser optimista y ver que esto iba para adelante.

- ¿Cree que Teruel necesitaba el paso de Teruel Existe para sentirse representado?

-No tengo mucha opinión, sé que hay gente a favor y en contra, Teruel Existe no es un partido político con ideología, pero es una forma de estar en un parlamento y reivindicar cosas que de otra forma no iban a ser escuchadas, yo en principio no lo veo mal.

-¿Considera que se podría emular en otras provincias?

-En Soria existe ya un grupo, pero no sé si se han planteado dar el salto, no estaría mal. De todas formas, está bien lo de un partido político, pero es importante que sobre todo la gente se mueva.

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