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Exagerando Exagerando
EFE/EPA/ROMAN PILIPEY

Nuria Andrés

Hace solo dos años, por estas fechas, en España nos estábamos preparando para un confinamiento de cerca de tres meses. Casi 90 días encerrados en casa siendo los medios de comunicación nuestra única ventana al exterior. En ese momento, el mundo estaba en una pandemia y yo en tercero de carrera. Me acuerdo que entonces me dije que, gracias a este virus, la sociedad se había dado cuenta del valor de los periodistas, porque gracias a ellos la viralidad de las fake news no había sido tan agresiva. Me equivocaba. Solo unos meses más tarde, oía en un grupo de amigas que el Covid ya no era grave, que el problema eran los periodistas, que exageraban con eso de que las ucis estaban llenas. Bueno, pues aún hay familias que siguen llorando esa exageración de los periodistas.

La semana pasada, Putin invadió Ucrania y, desde el primer momento, hemos tenido la información detallada minuto a minuto del conflicto en todos los medios de comunicación. Por aquel entonces, Twitter aún se llenaba de mensajes de ánimo a los profesionales que habían sido envíados a Ucrania. Joder- le dije el otro día a una amiga- Si es que a los periodistas solo nos tratan bien cuando hay una pandemia o cuando estalla una guerra. Pues me equivocaba, de nuevo.

Ahora, ya se oyen voces que claman que los medios españoles están tergiversando la opinión pública con la crisis de Ucrania. Decir que los medios manipulan es de primero de populismo, pero decir, además, que ahora los medios mienten y no cuentan toda la verdad, cuando hay periodistas que se están jugando la vida en Ucrania mientras tú estás tumbado en tu sofá, es de ser imbécil.

La invasión de Ucrania debería haber sido una oportunidad para poner en valor la democracia (en la que los periodistas tienen un valor esencial) y para darnos cuenta de que nunca hay que dar la estabilidad por sentada. Pero en lugar de eso, hay quien prefiere señalar a periodistas y asegurar que él, que lo más cerca que ha estado de un periódico ha sido para usarlo de papel de regalo, podría hacerlo mucho mejor que los profesionales que dan el parte oyendo misiles de fondo.

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