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Begoña Gómez, directora de la Cátedra de Transformación Social Competitiva en la UCM: “Los ODS solo se cumplirán en la Agenda 2030 si incorporamos a las zonas rurales” Begoña Gómez, directora de la Cátedra de Transformación Social Competitiva en la UCM: “Los ODS solo se cumplirán en la Agenda 2030 si incorporamos a las zonas rurales”
Begoña Gómez, durante el diálogo que mantuvo con el economista de Gea de Albarracín Luis Antonio Sáez . María Ferrer

Begoña Gómez, directora de la Cátedra de Transformación Social Competitiva en la UCM: “Los ODS solo se cumplirán en la Agenda 2030 si incorporamos a las zonas rurales”

“A la hora de incorporar una nueva norma tienes que tener en cuenta la ruralidad”
Cruz Aguilar

Begoña Gómez es la directora de la Cátedra de Transformación Social Competitiva en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y tomó parte el pasado fin de semana en uno de los diálogos de la Feria Presura, que puso desde Soria el foco en las necesidades y posibles acciones a desarrollar para lograr la repoblación de los territorios rurales.

-¿Qué papel juegan las zonas rurales para cumplir con los objetivos de la Agenda 2030?

-La sostenibilidad es el principio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y debe ser una sostenibilidad por impacto, no solo a nivel regulatorio, sino de las compañías de dentro hacia fuera. Diría más, Naciones Unidas nos ha dicho que para el 2030 necesitamos cumplir los ODS y solamente se cumplirán si somos capaces de incorporar en ese proceso a las zonas rurales. Las zonas rurales son imprescindibles para cumplir la agenda 2030 y de esta manera poder hacerlo exponencial, es principal tenerlas en cuenta.

-¿Cómo puede beneficiarlas?

-Las zonas rurales tienen las palancas de aceleración para frenar el cambio climático, si hablamos de que estamos generando energías limpias, de generar empresas de productos de proximidad,  de diversidad… Todo el tejido empresarial que se está desarrollando ahora incorpora esas debilidades que suponen una oportunidad para fortalecer el territorio. Por lo tanto, hay una serie de procesos, que no estaba tomando en cuenta las zonas rurales, a los que, de alguna manera, nos ha llevado esta economía extractiva, esta degradación del medio ambiente. Hoy las zonas rurales son principales para frenar el cambio climático, para generar un sistema más igualitario y para generar también una riqueza económica a partir de los recursos, es decir, que lo que para algunos podría suponer un problema, realmente para las zonas rurales es la oportunidad de proyectarse hacia el futuro.

-En Teruel y en otras rurales de España hay un gran detalle sobre la implantación de las renovables. ¿Cómo encajan estos macroproyectos  en el marco de la economía social?

-Yo siempre parto de un principio y es que cuando vas a un territorio tienes que identificarte con él, por un lado, y, por otro, hablar con la ciudadanía, hacer consulta ciudadana para saber  cuáles son sus aspiraciones. A partir de ahí hay que conjugar lo que tú propones con lo que el territorio necesita y ahí yo creo que siempre habrá un punto de intersección donde pueda convivir tanto el proyecto como las necesidades del territorio. No tenemos que llegar a los sitios e imponer nada, porque la imposición no es buena, hay que ofrecer y en ese ofrecimiento llegar a encontrar ese punto de encuentro. Cada vez hay más consultas ciudadanas respecto a los recursos, porque quien conoce mejor los recursos que tiene el territorio son los que viven en él, creo que hay un punto de democratización sobre los procesos económicos a integrar en la zona.

-¿Cómo debería abordarse en las zonas rurales despobladas un modelo de transformación social competitiva pese a las limitaciones que tienen tanto en términos de población joven como de acceso a infraestructuras y servicios?

-Esto que comenta en la pregunta como si fuese una debilidad es precisamente lo que hace competitivas a las empresas que integran procesos de transformación social competitiva, es decir, es la ventaja diferencial. Al final cuando hablamos de transformación social competitiva hablamos de una estrategia, es un proceso que integra una compañía donde yo veo que mi producto y servicio aporta un valor más allá del propio producto, en el entorno y, por lo tanto, es ahí donde se generan ese tipo de sinergias.  Los nuevos emprendimientos y los proyectos deben de ser sostenibles y para eso tiene que haber un propósito común hacia el ciudadano y con la compañía y eso se hace con un proceso estratégico que hemos denominado de transformación social competitiva. Además hablamos siempre del triple beneficio en este tipo de proceso, tiene que ser bueno para las personas, para el pueblo y para el planeta porque integra los procesos sociales y ecológicos. Desde la compra pública y en términos financieros ya están teniendo en cuenta estos parámetros. 

-Es especialista en Fundraising, un modelo de captación de recursos que utilizan las ONGs en proyectos enfocados hacia países en vías de desarrollo, ¿cree que podría aplicarse ese modelo en el reequilibrio territorial de España?

-Sí, de hecho se aplica. El Fundraising es la captación de fondos para el desarrollo de proyectos que tienen que ver con debilidades que tiene la ciudadanía, no solamente para cooperación al desarrollo sino que se pueden utilizar también con organizaciones de investigación, culturales… Si estas donaciones son a organizaciones sin ánimo de lucro tienen una desgravación fiscal de hasta el 80%. De hecho ahora se están desarrollando los procesos de Match founding,  alianzas público-privadas que  surgen cuando un organismo público se compromete a apoyar un determinado proyecto en la misma medida que lo haga la ciudadanía.

-Así la empresa se asegura de que hay un interés social en el proyecto, ¿no es así?

-Claro, así la empresa ve que hay interés en el territorio dónde se desarrolla.

-Lleva varios años participando en la Feria Presura, ¿considera que eventos de este tipo contribuyen a intercambiar ideas que puedan frenar la despoblación?

-Yo apoyo mucho a El Hueco y a Fademur, la Federación de Mujeres Rurales, cuando vengo a estos eventos me llevo un karma positivo por la ilusión y energía que me transmite la gente. Todo esto es muy bueno porque muchos de los que vienen aquí es para mostrar esas metodologías que se están implementando, porque necesitamos referentes de éxito que se puedan llevar a otros territorios y, si la prueba error la han tenido otros, aprovechémosla, por eso el proceso de reto demográfico tiene que ser solidario entre todos nosotros.

-El Hueco ha hecho una propuesta para que se impulse un mecanismo rural de garantía, lo que en los territorios anglosajones se conoce como Rural Proofing, para que cualquier política tenga en cuenta a las zonas rurales. ¿Cómo deberían ruralizarse las leyes y las políticas públicas para favorecer el impulso de las zonas despobladas?

-Cuando se legisla tienes que tener unas gafas rurales para mirar los proyectos, es decir, tener en cuenta la ruralidad cuando incorporas una nueva norma. A nivel legislativo, en el Congreso y a través de diferentes comisiones se tiene en cuenta el reto demográfico, se genera una dinámica de consulta con las comunidades autónomas y con las mesas de trabajo que produce una gobernanza transversal. El reto demográfico al final bebe de todos los ministerios y lo que hace es trasladar, porque tiene una convivencia continua con el territorio, esas peticiones y esas demandas a los diferentes ministerios. Cuando hablas de reto demográfico no hablas de una necesidad concreta, se necesita que todos los ministerios hagan una aportación y reto demográfico lo que hace es catalizar las demandas de los diferentes territorios y, de una manera transversal, trasladarlas a todos los ministerios.

-Esas gafas de las que usted habla cada vez nos las ponemos mas todos, ¿no es así?

-Sí, yo le diría que en los últimos tres años estas gafas nos las ponemos casi al levantamos cada día, es importantísimo.

-Pese a ello la sensación en el medio rural es que apenas tenemos visibilidad en las grandes urbes.

-¿Cree que en las ciudades nos miran poco? Fíjese que yo creo que todo el proceso que hemos vivido con la pandemia ha hecho que nos miren más porque ha habido un efecto de búsqueda de otra calidad de vida, de otro estilo de vida y se busca fuera de las ciudades, creo que hay una mirada hacia los pueblos, pero con orgullo. Es decir yo tengo que elegir un territorio en España para vivir y me planteo si quiero vivir en una zona rural o urbana, pienso en la calidad de vida que nos ofrece una u otra y la proximidad de vivir en un colectivo. Muchas veces decimos esto de que vives en una ciudad rodeados de gente pero estás solo y, sin embargo, cuando tú te trasladas a una zona rural, vives dentro de una comunidad donde se teje red de manera continuada.

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