Síguenos

409_1200x150-azafran.gif banner click 409 banner 409

El dispositivo de Cruz Roja se refuerza ante  la previsión de que haya más incidencias El dispositivo de Cruz Roja se refuerza ante  la previsión de que haya más incidencias
Una ambulancia de Cruz Roja en la Ronda Ambeles durante la Vaquilla de 2018. Archivo

El dispositivo de Cruz Roja se refuerza ante la previsión de que haya más incidencias

Los voluntarios descongestionan las Urgencias del hospital, que también tienen un pico de trabajo
banner click 244 banner 244

Las aglomeraciones, el alcohol y otras sustancias y los toros pueden jugar una mala pasada durante las fiestas y que haya personas que requieran atención sanitaria, por eso en cada Vaquilla se organiza un amplio dispositivo de emergencias que este año se amplía ante la previsión de que la afluencia de gente sea mayor y de que las enormes ganas de fiesta puedan incrementar la demanda de estos servicios.

Uno de los recursos fundamentales es el puesto de Cruz Roja que se ubica en la explanada junto a la estación de autobuses, en la Ronda Ambeles, que se amplía este año para tener más del doble de capacidad que en ocasiones anteriores cuando se podía atender a diez personas, ahora habrá 24 camas para que aquellas personas que lo necesiten puedan estar en observación, sin necesidad de su traslado al Hospital Obispo Polanco, evitando así que este recurso se colapse.

El responsable de Socorros y Emergencias de Cruz Roja Teruel, Jesús Agustí, explicó que para incrementar la capacidad de esta atención continuada se va a instalar una gran carpa que se utiliza como albergue en emergencias o evacuaciones y que en esta ocasión será el lugar para prestar esa atención. “Esperamos más atenciones y por eso nos hemos preparado más”, indicó.

Asimismo, habrá un contenedor de atención de enfermería para pequeñas suturas, golpes y otras atenciones menores.

Este operativo está activo desde mañana viernes, 8 de julio, a las 22.00 horas, hasta las 4.00 horas de la madrugada del martes.

Otra de las novedades de Cruz Roja es la incorporación de una ambulancia de soporte vital avanzado, una UME que completará la flota de vehículos de emergencias que cuenta con otras cinco ambulancias de soporte vital básico. “Hemos visto que las ambulancias de SVB se quedaban un poco escasas de medios cuando surgían urgencias mucho mayores como una parada cardiorespiratoria o un politraumatizado y por eso incorporamos la UME”, explicó Agustí.

Pero los medios materiales no serían nada sin todo el equipo humano que trabaja intensamente estos días para ofrecer esta atención. Todos ellos son voluntarios, en esta ocasión serán unos 80. Una veintena de ellos son los de Teruel y, además, otros 60 proceden de agrupaciones de esta entidad de diferentes puntos de España que se alojan en el hostal de La Salle y en la residencia del instituto de San Blas. “La gente se vuelca mucho y tenemos voluntarios de Coruña, Sevilla, Barcelona, Madrid, Huesca, Zaragoza o Valencia. Hay enfermeros, operadores de comunicaciones, socorristas, conductores de ambulancia y técnicos de emergencias”, comentó el responsable del operativo.

Jesús Agustí resaltó que la motivación para participar en operativos preventivos es “el espíritu de voluntariado” y que muchas de estas personas repiten cada año y ya hay vínculos de amistad entre todos. “Agradecen mucho la cercanía con la que les tratamos en Teruel”, añadió.

En cada turno trabajan unas treinta personas. Además de la asistencia en el puesto, Cruz Roja está presente en los principales eventos durante las fiestas como los fuegos artificiales o actos multitudinarios como el Campanico o la puesta del pañuelo, además de las vaquillas, toros embolados y toros ensogados.

Agustí reconoció que cuando hay mucha gente lo más difícil es llegar hasta la persona que necesita la atención pero hacen todo lo posible con camillas móviles y el apoyo de Policía Local y Protección Civil para cuando alguien levanta la mano o grita pidiendo ayuda “poder llegar hasta él lo antes posible”.

El responsable de Cruz Roja animó a los turolenses y a todo el mundo que venga a las fiestas a que beban con conocimiento y que intenten disfrutar de la fiesta dentro de los límites y que si tienen algún problema: si les duele la cabeza o se han hecho una herida que acudan al puesto de Cruz Roja. “Estamos para ayudar a la gente, pretendemos no colapsar el servicio de salud, que no vaya todo el mundo al Obispo Polanco que tiene una capacidad limitada”, explicó.

También recomendó que si ven a alguien en apuros que llamen al 112. “Si encuentro a alguien en el suelo y no sé quien es, vamos a concienciarnos de que puede estar en una situación crítica, en riesgo vital y si no le atienden puede fallecer y hay que llamar para que acudamos a ayudarle”, comentó Jesús Agustí.

Las Urgencias del Polanco

Aunque el puesto de Cruz Roja descongestiona mucho la actividad en el Servicio de Urgencias del Hospital Obispo Polanco también son unos días muy intensos, donde los incidentes por las fiestas se suman a las urgencias habituales por otras causas.

Este pico de actividad se produce durante cuatro días, desde el viernes hasta el martes ya que aunque este último día ya no hay actos vaquilleros llegan también patologías que se han estado demorando por las fiestas. Así que los turnos se refuerzan con un médico más, un enfermero más y un técnico de cuidados auxiliares de enfermería.

El jefe del servicio de Urgencias del hospital turolense, Fernando Galve, explicó que es difícil prever cuántas atenciones se harán durante la Vaquilla pero que pueden ser entre 130 y 170, unas cifras que “ponen al límite el servicio” que en situaciones normales podrían ocuparse de un centenar de pacientes. Además, el responsable de este servicio reconoció que a veces se dan “situaciones tensas” porque puede haber personas bajo los efectos del alcohol o las drogas que estén más nerviosos. “Hay que estar más en calma que nunca”, señaló Fernando Galve.

Las intervenciones vinculadas con las fiestas son sobre todo caídas, cortes, heridas, quemaduras y algún accidente con petardos. El jefe de Urgencias indicó que, afortunadamente, hay pocas cornadas pero que no se puede descartar que se produzcan.

El facultativo recordó que a las actuaciones directamente vinculadas a las celebraciones hay que sumar las que habitualmente se dan desde un infarto a un accidente de tráfico. Asimismo, el doctor Galve recordó que para cuestiones menores está abierto el punto de atención continuada de Atención Primaria en el centro de salud Teruel Ensanche y la atención de Cruz Roja. Asimismo, animó a la gente a que se divierta pero que lo haga sin excesos para que todo el mundo pueda tener una Vaquilla tranquila.

Por otro lado, ante el incremento de casos de coronavirus, Galve aconsejó que todo aquel que tenga síntomas respiratorios, aunque sean leves, que se quede en casa y no vaya a lugares concurridos para que no se disparen los contagios.

A la izquierda, cuatro voluntarios de Protección Civil el año pasado en los días de la Vaquilla que no se celebró

Protección Civil, una colaboración imprescindible

En el operativo de seguridad de las Fiestas del Ángel los voluntarios de Protección Civil tienen un papel fundamental. Un total de catorce personas están presentes en todo tipo de actos como los conciertos o los espectáculos pirotécnicos. Además, en los días de la Vaquilla colaboran con la Policía Local y con Cruz Roja, entre otras acciones.

El responsable de la agrupación de Protección Civil de la Comarca Comunidad de Teruel, José Luis Galve, explicó que durante las ferias se hace todo tipo de operativos como el control de aforos y que durante el último fin de semana tienen su retén en la zona de la Estación de Autobuses, junto al operativo de Cruz Roja, en un espacio donde también estará el Punto  Violenta de atención contra las agresiones sexuales.

“Estamos de ocho de la mañana a ocho de la tarde porque no hay suficientes voluntarios para estar las 24 horas del día, pero colaboramos en todo lo que podemos”, indicó José Luis Galve.

Una de las labores más importantes es facilitar su trabajo a los voluntarios de Cruz Roja a los que acompañan hasta el lugar de la incidencia porque como se producen muchas aglomeraciones es necesario “hacer hueco para poder hacer la atención”, explicó.

El coordinador de Protección Civil destacó la excelente relación que mantienen con la Policía Local “muy fluida” y cuando se producen situaciones de tensión a veces se puede resolver el asunto con la mediación de los voluntarios, antes de que sea necesaria la intervención policial.

José Luis Galve reconoció que están más alerta que nunca porque “la gente tiene un exceso de ganas de fiesta después de dos años” por lo que señaló que van a tener que estar más vigilantes que nunca.

El mensaje a la ciudadanía fue claro: “Que se diviertan con conocimiento sin que se les vaya de las manos porque hemos vivido experiencias en la que se sí que ha ocurrido eso”, advirtió.

El redactor recomienda