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La actividad comienza a bullir por las tardes en el centro sociocultural San Julián La actividad comienza a bullir por las tardes en el centro sociocultural San Julián
La sala de estudios, ubicada en la última planta del edificio, cuenta con wifi y puntos de conexión eléctrica en cada uno de los 70 puestos

La actividad comienza a bullir por las tardes en el centro sociocultural San Julián

El horario se amplía a los fines de semana para atender la demanda de estudiantes y de grupos

Un lugar abierto a toda la ciudad. Eso es lo que pretende ser el centro sociocultural San Julián de Teruel, que abrió sus puertas al público el pasado 20 de octubre y poco a poco se está dando a conocer a la sociedad turolense.

El edificio está disponible para su uso todas las tardes de lunes a viernes, de 16,15 a 22 horas y, desde este pasado fin de semana, también los sábados, domingos y otros festivos excepto los días 24, 25 y 31 de diciembre y 1, 5 y 6 de enero. Después del periodo vacacional de Navidad se verá si el centro continúa abierto los fines de semana, pero cubrir las fechas de las vacaciones era una demanda de los estudiantes turolenses, que tienen sus exámenes muy próximos.

Para atender esta demanda y la de cualquier ciudadano que quiera leer, preparar oposiciones o trabajar en un entorno silencioso la última planta del centro cuenta con una sala de estudios con capacidad para 70 plazas. Bajo las vigas de madera y con una vistas privilegiadas al viaducto, este espacio invita a concentrarse. Es la única sala de esta última planta por lo que no hay ruidos ni molestias y ha sido equipado con wifi, con conexiones a la red y con dos ordenadores que permiten conectar con el servicio de reprografía. Es también un buen lugar para leer el periódico.

Esta planta es la segunda, pero en realidad es la quinta porque hay dos sótanos y una planta calle.En ella es donde se ubica la sala de reuniones, la administración, las sedes de la Federación de vecinos y de la asociación de San Julián y el acceso al auditorio, donde actualmente se están haciendo obras de adecuación para poder abrirlo al público el próximo año.

La primera planta está destinada a aulas de conferencias, una sala infantil, despachos para asociaciones y también se ubican las aulas de informática, totalmente equipada, y de teatro.

El grupo de scrapbooking se reúne una tarde cada dos semanas en la sala Escalinata

La planta sótano -1 acoge una gran sala multifuncional y aulas de ensayo insonorizadas. Se accede también a la cafetería y al aula taller de cocina. En ambos casos todavía no se pueden utilizar porque el equipamiento está en proceso de licitación.

Quince asociaciones y colectivos están ya utilizando o probando estas instalaciones, cuya gestión es municipal. El concejal de Cultura, Carlos Méndez, está haciendo de cicerone y mostrando los diferentes espacios a las personas interesadas. “Cuando vienen preguntando por los espacios los ven, prueban, ven las condiciones, los horarios y si la actividad que quieren desarrollar se adecúa”, cuenta. Luego, hay que hacer una instancia y se les informa sobre las tasas que tendrán que abonar por utilización de los diferentes espacios.

Más de un mes después de su puesta en funcionamiento, el edificio acoge actividades de manualidades, yoga, pilates, biodanza, música, teatro y cine en un proceso de adaptación a las necesidades de cada colectivo y de estos a las características del centro.

A la actividad que de forma periódica se realiza hay que sumar la que se puede desarrollar de manera puntual como charlas, conferencias, presentaciones y proyecciones. “El centro da pie a muchas actividades de distinta índole”, apunta el concejal que personalmente se encarga de guiar a las personas interesadas por el edificio, que cuenta además con dos ordenanzas que abren y cierran el edificio y se encargan de atenderlo.

“Todas las personas interesadas en alguno de los espacios tienen que hacer una solicitud por escrito para no solapar actividades en los mismos espacios”, explica Méndez, que añade que este edificio ha permitido también dar servicio al propio Ayuntamiento, que para determinadas actividades puntuales debía de buscar espacios fuera de las dependencias municipales, como puede ser procesos de expropiaciones o exámenes de oposiciones. El aula de informática ha sido equipada con ordenadores que permiten hacer esas pruebas y también se pone a disposición de quien quiera solicitarla.

El centro cuenta con quince espacios disponibles, incluida la sala de estudio, a disposición de toda la ciudad. “Aquí también se pueden hacer asambleas, reuniones y eventos”, apunta Méndez que señala que de momento está habiendo “buena respuesta” y el centro está siendo bien acogido por los que han ido a conocerlo.  “Estamos haciendo una gestión personalizada”, cuenta y se procura atender las necesidades que se plantean.

El salto a las redes sociales para darlo a conocer y difundir sus espacios o su difusión para que sea utilizado no solo por asociaciones y colectivos sino también por empresas que quieran hacer cursos, conferencias o presentaciones son los siguientes pasos a dar.

Charla que Sergio Morillo ofreció el pasado jueves en la sala Guadalaviar

Los primeros usuarios del centro sociocultural San Julián están contentos con la experiencia. Entre ellos se encuentra la agrupación folclórica Amigos de la Jota. Aunque siguen manteniendo sus aulas en el centro social Ciudad de Teruel, en este nuevo emplazamiento utilizan el aula insonorizada “que es fenomenal”, asegura Susana Aguilar, presidenta de la asociación.

“Necesitábamos más sitio y aquí en San Julián utilizamos también la sala Los Arcos”, apunta. Se trata de uno de los espacios más grandes, un aula multiusos, que también es utilizada por otros grupos y que todavía no se ha terminado de equipar porque está prevista la colocación de espejos

Así, Amigos de la Jota acude al menos dos días a la semana al nuevo centro y no descartan que puntualmente lo utilicen también algún fin de semana.

“Estamos encantados, el personal que trabaja aquí es muy amable, las vistas son geniales y todo es nuevo”, añade Aguilar, que explica que estos espacios complementan lo que hacen en el otro centro.

Hay otras asociaciones que de momento no utilizan estos espacios pero no descartan hacerlo más adelante. Es el caso de la asociación Las Torres. Su directora, Patricia Caro, las ha visto y destaca la luz natural que entra a estos espacios, que además son diáfanos sin columnas interiores. Les ha aconsejado sobre lo que necesitaría para una actividad como la danza: espejos, barra y tarima flotantes. “Espero que podamos utilizarlo más adelante”, señala.

Desde Burearte, Jesús Sánchez, apunta que son buenas instalaciones, aunque todavía falta equipamiento y adecuar espacios para dejar material de los grupos. Agradece que se abra los fines de semana, que en el caso de su grupo es cuando más pueden utilizar estas instalaciones, pero tiene que haber una seguridad de que va a seguir abriendo más allá de la navidad y que va a poder contar con los espacios necesarios y a unos horarios que les pueda ir bien. Reconoce no obstante la dificultad que conlleva adaptarse al tipo de actividades que se realizan en el tiempo libre de la gente.

Ensayo de Amigos de la Jota el pasado viernes, en la sala multifuncional Los Arcos 

Yoga

Otra de las actividades que oferta el nuevo centro es el yoga. Inma Sáez imparte clases de yoga para principiantes. Se ha trasladado desde otra sede a esta y está encantada. “Es un sitio estupendo, las instalaciones son una preciosidad, además, a las horas que estamos podemos disfrutar del atardecer”, cuenta. Imparte clases los martes y jueves y están enfocadas al crecimiento personal y espiritual así que la sala que emplean es ideal para ella. Las participantes en las clases “están encantadas”. “Es un lujo poder contar con este espacio”, afirma y agradece la disponibilidad tanto del concejal como de las empleadas del centro.

La sala Escalinata es utilizada dos veces al mes por las integrantes del grupo Scrapbooking para reunirse y compartir afición. Es una asociación implantada en las tres provincias aragonesas y en estas fechas están inmersas en una campaña solidarias para llevar tarjetas navideñas a las residencias de ancianos y han encontrado en este centro un lugar ideal donde reunirse.

Cine

La proyecciones de cine han entrado también desde el principio a formar parte de la programación del centro. De la mano de la asociación de vecinos de San Julián y gracias al Ayuntamiento, Paco Martín ha trasladado el ciclo de historia del cine, que antes organizaba en la sala del centro cultural de la Fundación CAI, en la actualidad cerrado al público, a este nuevo emplazamiento. Utiliza las salas Guadalaviar y Alfambra, equipada con una gran pantalla y tecnología digital.

“Nos estamos adaptando a este nuevo sistema”, cuenta. Dos martes al mes proyecta películas de los años 50 con un coloquio posterior, con el objetivo de animar a los participantes a ir luego a las salas de cine, que en el caso de Teruel es al cine Maravillas.

Cuando cerró el centro cultural de la CAI buscó alternativas. Agradece que tanto desde la Cámara como del Casino le ofrecieran espacios pero finalmente optó por esta opción, en un centro público que tiene muchas posibilidades y que está convencido de que con el tiempo “irá a más”.

Sede de la Federación y de la asociación de San Julián

El centro San Julián es, desde el pasado mes de noviembre, la sede de la Federación de Asociaciones Vecinales y también de la de San Julián. La primera comparte despacho con el programa Acompañando Teruel, que es fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento y la Federación.  Este centro ofrece múltiples posibilidades para el desarrollo de este programa porque, además del despacho, disponen de otras salas en el caso de tener que hacer reuniones con voluntarios o futuros usuarios de este programa que está pensado para combatir la soledad no deseada. Están pensando además en plantear actividades para los próximos meses y confían que con el tiempo se pueda abrir también por la mañana. “Cuanto más tiempo esté abierto el centro mejor”, apunta el presidente de la Federación, Pepe Polo, que vaticina que podría ser cuando se pueda abrir la cafetería al público.

La asociación de San Julián, una de las entidades que más luchó porque este centro fuera una realidad, ha visto cómo el número de socios ha incrementando en las últimas semanas. Pepe Polo asegura que desde que están en la nueva sede cuentan con unos 30 nuevos socios, que cuando desarrollan actividades desde la asociación tienen una serie de ventajas sobre los que no lo son.

Con motivo de la apertura organizaron un programa de actividades en el centro, que retomarán en Navidad y de cara a San Antón.

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